X

El senador rosarino expone a los compañeros que juegan su propio partido y perjudican la gestión de Perotti. Rechazo al plan concejal 2021.

Por 26/05/2020 17:46

Para el senador rosarino Marcelo Lewandowski, “si a (Omar) Perotti le va mal, no le va mal al perottismo, le va mal al peronismo”. En esa línea discursiva, el ex periodista deportivo de Fútbol Para Todos castigó a los dirigentes que “miran su propio quiosquito” y perjudica la gestión de gobierno. Por otro lado, el legislador del PJ puso en la mirada a los “traviesos”, segundas líneas del socialismo y el Frente Progresista que complican el andar del gobierno provincial.
 

BIO. Suspendió su carrera de periodista deportivo de 32 años y se lanzó a la política. En su debut, le sacó diez puntos de ventaja a la exintendenta de Rosario, Mónica Fein. Es hincha fanático de Central Córdoba. Cubrió el Mundial de Brasil 2014 para la TV Pública y comentó el 7 a 1 de Alemania a los locales.

 

-Santa Fe permitió salidas recreativas y tiene poquísimos casos en las últimas semanas. ¿A qué se debe?

-Hubo una correcta adecuación de todas las medidas y una disciplina de la ciudadanía encomiable.

-¿Qué reflexión le merece el rol de Perotti en la pandemia?

-El gobernador se puso al frente como un verdadero conductor, bajando líneas constantemente, manejando distintas áreas. Trató de preservar la salud por sobre todas las cosas y trató de ser muy coherente a la hora de manejar el daño económico. Santa Fe no está bien y necesita mucho de la Nación, pero la provincia se puso todo al hombro y bajó los recursos a todos los municipios y comunas.

 

 

-¿Faltó ayuda de la Nación?

-No. La Nación ha hecho todo. Estamos en un país al que dejaron fundido, endeudado de una manera alevosa, por encima del límite de la producción. Estamos casi en una economía de guerra, el mundo lo está. A algunos nos agarra más complicados por lo que traemos.

-¿Cómo ve a Perotti como conductor político del peronismo en su conjunto?

-Se arrancó de una manera muy atípica. El gobernador recibió condicionamientos fuertes. Y, en el medio, la pandemia. Este es un partido que hace doce años que no gobierna. En todas las oficinas, desde el portero hasta el que tiene que firmar una cuestión administrativa, hay gente del otro signo político. En un mosaico complicado, el gobernador ha hecho el equilibrio y se están haciendo rectificaciones.

 

 

-¿Todavía hay segundas líneas que responden al socialismo y al Frente Progresista?

-Absolutamente. Un ministro me contaba “dejé un expediente para que me lo firmen, a los diez días no lo tenía resuelto, la chica que lo tenía que hacer no lo había firmado, no lo quiso firmar”. Estas situaciones se han dado en muchísimos casos. Es común que cuando hay tantos años de un signo político aparezcan traviesos que modifican y complican la gestión.

-¿Arrancó como bielsista y terminó como perottista?

-Estamos todos en un gobierno peronista. Y el peronismo se unió con todos los sectores para poder gobernar. Si a Perotti le va mal, no le va mal al perottismo, le va mal al peronismo. Yo estoy dentro de un espacio político que determinó las reglas necesarias para volver a gobernar, fue la misma María Eugenia (Bielsa) de las primeras que entendió esto. El que no entienda esto, tanto a nivel nacional, con Alberto (Fernández), como en la provincia, con Perotti, no le interesa la continuidad en el gobierno, y, en definitiva, mira su propio quiosquito y el bien común.

 

 

-¿Dice que hay quienes privilegian su quiosquito?

-Los mezquinos siempre están, en todas partes, no tengo dudas. Como no tengo dudas de que muchos traban expedientes.

-¿Cómo está su vínculo con el senador Traferri? ¿Siguen habiendo dos sectores en el PJ del Senado?

-No tuve un enfrenamiento puntual con nadie, fue una cuestión que no me gustó, por supuesto que el Pipi es el referente fuerte de la Cámara, no solo de nuestro bloque. Con el correr del tiempo, las cosas han cambiado, incluso la relación con el gobierno. Mi objetivo no es pelearme más que con los que estén en contra de fomentar proyectos para que a la gente le vaya mejor. Hubo acomodamientos y hay una relación donde todos pensamos y queremos lo mismo.

 

 

-Es el referente del Departamento Rosario, ¿Cómo evalúa la gestión del intendente Pablo Javkin?

-Está atravesado de la misma manera que todas las administraciones. Ha habido un trabajo responsable de quienes están en las distintas administraciones, hay que dar un mérito muy grande a la provincia, todas las ayudas a los municipios no estuvieron sesgadas por la cuestión partidaria y se privilegió el bien de la gente. El intendente Javkin ha recibido toda la ayuda del gobierno de la provincia, independientemente de ser de un signo político contrario. Javkin ha encontrado una municipalidad muy endeudada, donde está recibiendo un importante apoyo del gobernador para llevar adelante estos meses complicados.

-¿Analiza bajar al Concejo de Rosario en 2021 para preparar el terreno a la intendencia?

 -Uno tiene que hacer las cosas bien donde está y el resto viene por añadidura. Si uno cree que para ser un hipotético candidato a intendente en 2023 tiene que bajar a la concejalía, yo no lo veo así. La senaduría tiene peso específico. Es el espacio para pensar políticas públicas para todo el departamento. Si uno hace las cosas bien en el Senado será la gente, serán los compañeros, quienes digan si en el 2023 estoy para ser candidato a intendente, candidato a concejal o para volver a hacer periodismo.