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La Comisión Vicentin, el invento de CFK que le complica el tablero a Massa

Contrariado con el escenario de expropiación, el presidente de Diputados deberá ahora ir a una guerra por un plan del que no participó. Los votos en la mira.

Por 27/06/2020 10:42

Si la idea de un impuesto extraordinario a las grandes fortunas puso a prueba la capacidad de Sergio Massa para tejer acuerdos en Diputados, la creación de una comisión bicameral para investigar los créditos del Banco Nación a Vicentin duplicó ese desafío. El presidente de la Cámara baja deberá defender una nueva iniciativa impulsada por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. El tema se sumó a un debate que el tigrense elude desde sus comienzos, como la expropiación de la agroexportadora que anunció el presidente Alberto Fernández y ahora mutó en salvataje. A partir de la semana próxima, tendrá que trabajar para un proyecto del que no participó, ni siquiera en su planificación.

La cuenta regresiva arrancó este miércoles, cuando el oficialismo hizo uso en el Senado de su mayoría propia y aprobó con 41 votos el proyecto que respalda CFK. Desde entonces, la pelota pasó a la cancha de Massa. Tiene la misión de sumar 130 votos para completar la creación de la bicameral, pero por ahora sólo cuenta con los 119 del bloque que conduce Máximo Kirchner y reúne a los socios de la coalición oficialista. 

En la Cámara alta, la oposición había planificado un rotundo portazo para rechazar ese proyecto, pero sobre la marcha eligió otro camino: participó de la sesión y sumó 29 votos en contra. Con el proyecto girado a Diputados, el oficialismo sabe que los integrantes de Juntos por el Cambio orientarán sus 116 voluntades en contra, pero la acumulación no les alcanzará para frenarlo. Ahí radica el margen de acción que el Frente de Todos (FdT) buscará aprovechar, pero apoyado en un abanico de aliados muy esquivos. 

 

 

"Nos opondremos, pero todo depende de lo que hagan los del medio", confió a Letra P una diputada opositora que este jueves participaba de la última sesión que tendrá la cámara hasta mediados de julio. Lo dijo en referencia al Interbloque Federal, que reúne a 11 diputados lavagnistas y socialistas, y a los ocho que integran el conglomerado de Unidad Federal para el Desarrollo, que conduce el mendocino José Luis Ramón y concentra a cuatro minibloques. 

La ecuación que calculan en el FdT buscará sortear las indefiniciones del lavagnismo y apuntará a otras latitudes del recinto para sumar las diez bancas necesarias que le permitan el cuórum de 129 votos y llegar a la mayoría simple. Cerca de Massa aseguran que cuentan con esos números, pero en del bloque mayoritario reconocen "muchas" dificultades para evitar que el debate por la eventual expropiación de la empresa se cruce en medio de la creación de la bicameral que investigará a sus dueños.

 

 

Letra P consultó en los despachos de los minibloques que definirán las contiendas que se avecinan. Sus contornos van más allá de los 19 votos de dos interbloques: incluyen a los representantes del Frente de Izquierda, como Romina del Plá y Nicolás del Caño. También, al monobloque del Movimiento Popular Neuquino, que integra Alma Sapag.

"Todo lo que se haga para poner claridad en esos créditos lo acompañaremos", anticipó una fuente vinculada al MPN para confirmar que el oficialismo puede contar con el voto de Sapag. En el FIT, Del Plá explicó a este portal que apoyará "toda investigación que ponga en relieve el proceso de vacimiento que ha realizado el grupo Vicentin y todas las firmas de ese conglomerado". La diputada ya presentó un proyecto de expropiación en el que se incluye la implementación de una comisión investigadora. 

Con el apoyo de Sapag, Del Plá y Del Caño, las voluntades a favor de la bicameral llegarían a 122. Las piezas que faltan, según confiaron fuentes del bloque que conduce Ramón, serían aportadas por los tres miembros del Frente de la Concordia Misionera, que responde al gobernador Oscar Herrera Ahuad, y también por el monobloque de Juntos Somos Río Negro, que protagoniza Luis Di Giacomo y responde al senador y exgobrernador Alberto Weretilneck.

 

 

Los restantes para llegar al número deseado son materia de especulaciones y negociaciones silenciosas. Tal como contó Letra P, Ramón afronta una rebelión interna en su bloque Unidad y Equidad Federal, especialmente desde sus bases provinciales del Partido Fuerza Protectora. Los concejales y legisladores locales están en contra de la expropiación. "Por nuestra forma de funcionamiento, consideramos que se puede pensar en acompañar la bicameral", explicó un miembro de ese trío en referencia a los votos de Ramón y del dirigente de UATRE Pablo Ansaloni y de su par Antonio Carambia, que hasta fines del año pasado mantuvo una estrecha relación con el PRO a través del extitular del cuerpo Emilio Monzó

En la mira también aparece Beatriz Ávila, del monobloque del Partido por la Justicia Social y socia del conglomerado que representa Ramón. Comparte desde 2017 el mismo vínculo fundacional que Carambia. En ambos está centrada por ahora la atención del oficialismo, porque podrían quedar enredeados en el debate por la eventual expropiación. Con esas indefiniciones a fuego lento, la exploración inicial del FdT estaría a dos votos de obtener los 129 para que la bicameral pueda funcionar, con seis miembros de cada recinto, y se definan sus autoridades. 

 

 

Aún así, en el oficialismo consideran que será más fácil debatir el tema con esos legisladores que remontar los intercambios con el lavagnismo. En esa zona, todo está teñido por los debates vinculados a la intervención y expropiación de Vicentín. "Lo que hagan será una gran incógnita, pero está claro que no quieren la expropiación y también dudan de la intervención", evaluó un negociador del FdT. 

Los tres integrantes de Consenso Federal, la bancada que encabeza Alejandro "Topo" Rodríguezy sus pares de Córdoba Federal, que responden al gobernador mediterráneo Juan Schiaretti, no están de acuerdo con la expropiación y avalan una iniciativa alternativa que diseña el santafesino Luis Contigiani, miembro del Interbloque Federal, pero en nombre del Frente Progresista Cívico y Social. Esa posición aumenta las dudas, pero podría abrir la puerta para una negociación "más amplia" que separe dos cables pelados: el rol del Estado ante el futuro de la empresa y la necesidad de investigar qué hicieron sus dueños con el dinero público que les prestaron.