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Sumar al PJ Federal o perder, el ultimátum del G6 de la UCR para Macri

Tras limar tensiones internas, las facciones radicales se unirán en un reclamo al macrismo: "La construcción de una nueva coalición", según Cornejo. Alarma y preocupación por las encuestas.

Por 27/05/2019 19:24

La Unión Cívica Radical (UCR) dejó de lado todas sus internas y tensiones para bajar un mensaje claro al PRO de Mauricio Macri: si el frente Cambiemos no busca un acuerdo con la oposición, corre riesgo de perder la elección y, por ende, el gobierno. Con esa premisa bajo el brazo, iniciará las tratativas el Grupo de los Seis, el comité de dirigentes designados para negociar con la Casa Rosada, con la mira puesta en el peronismo federal.

El documento final que se acordó durante la Convención Nacional deja en claro que la UCR pertenece a Cambiemos, pero que propone “ampliarlo” y “reformularlo”. Bajo ese texto, técnico y redactado para evitar herir susceptibilidades, se esconde una propuesta histórica para el partido centenario: apuntar a un acuerdo con el peronismo no K y evitar un triunfo del kirchnerismo, cuyos principales dirigentes fueron nombrados y cuestionados durante los discursos en Parque Norte. 

 

 

Los referentes radicales más institucionales piden “derrotar al populismo”, pero en la cúpula hablan directamente de enfrentar “todos juntos” a la fórmula Alberto Fernández - Cristina Fernández de Kirchner. Según la UCR, Cambiemos debe acordar con el PJ Federal para garantizar el triunfo. Ese acuerdo tiene fecha: el radicalismo le llevará a Macri el reclamo de forjar un acuerdo con Alternativa Federal de cara a un eventual ballotage.

Fue la postura común de todos los popes del radicalismo que cenaron el domingo por la noche en la sede del Comité Nacional. Allí se puntearon los números finales y cerraron filas el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo; los gobernadores Gustavo Valdés y Gerardo Morales, el ex senador Ernesto Sanz; Emiliano Yacobitti, por la UCR porteña, y las espadas legislativas Mario Negri, Luis Naidenoff y Ángel Rozas

 

 

Lo dejó claro Cornejo, aunque con menos énfasis y en mejores términos que en presentaciones anteriores. A su turno de hablar -tal vez el discurso más esperado-, llamó a "construir las alternativas para que logremos los resultados sin esperar que otro lo haga. Necesitamos un frente mucho más amplio que logre estos objetivos. Queremos la construcción de una nueva coalición".

LA OFERTA. En el radicalismo tienen muy claro que Cambiemos, como espacio, no tiene una oferta tentadora -mucho menos, una irresistible- para sumar al PJ federal a una alianza en caída y con internas tan duras como evidentes. Ni siquiera les alcanzaría para sumar, siquiera, a una parte de ese espacio. Ante ese escenario complejo, creen que el único anzuelo es convocarlos desde el rechazo al ascenso al poder de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sería, en ese caso, una convocatoria a profundizar la polarización con el kirchnerismo. El plan madre de Marcos Peña y Jaime Durán Barba.

Desde esta lógica podrían plantearle que, hoy, el peronismo federal no tiene chances de ganar -ni siquiera de llegar a- un ballotage contra la fórmula Fernández-Fernández. Pero que, si ingresaran a un Cambiemos en alza y con un mínimo viento de cola de la economía, podrían ayudar a lograr lo que, entienden, sería la derrota final del kirchnerismo. El plan cerraría con la ofrenda de cargos a peronistas una vez sellado ese triunfo, un cuadro difícil de sostener y que, al menos por ahora, ninguna encuesta muestra con claridad y garantías.

La mala performance de los candidatos radicales, la dura derrota en Córdoba y los números adversos de Macri en el interior refuerzan esta lectura de la UCR y aceleraron los puntos de acuerdo entre sectores del radicalismo que hace semanas se enfrentaban en duros términos. Incluso, la mayoría de los integrantes de la cúpula cree que Cambiemos puede perder en la primera vuelta.

La mayoría de los integrantes de la cúpula radical cree que Cambiemos puede perder en la primera vuelta.

Un sector de la UCR defendía a rabiar la candidatura de Roberto Lavagna e imaginaba al ex ministro de Economía como parte del acuerdo con Cambiemos. Bajo ese paraguas, también asomaba el GEN de Margarita Stolbizer y el socialismo. Para la plana mayor del radicalismo esa opción sigue vigente, pero perdió cuerpo tras las idas y vueltas del economista en torno a Alternativa Federal.

En ese sentido, la Convención de la UCR acordó que un grupo de seis dirigentes negocie con el PRO ese acuerdo, que tiene forma de alianza por y para el ballotage. La Casa Rosada sostiene que un acercamiento a peronistas como Miguel Ángel Pichetto, Juan Manuel Urtubey o Juan Schiaretti está en estudio para “gobernar”. Es decir, luego de las elecciones. No obstante, no hay unanimidad en el PRO y hay dirigentes del macrismo que celebran en voz baja el mensaje de la UCR.

Ese G6 de radicales lo integran Cornejo, Morales, Valdés, Sanz, Yacobitti y la diputada provincial Alejandra Lordén, del sector del vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador.

 

El correntino Valdés, otro de los designados para negociar con el macrismo (Foto: AGLP)

 

El pliego de condiciones que el G6 le llevará a Macri y al PRO, que también deberá pasar por el escritorio de Elisa Carrió, incluye discutir la posibilidad de competir en las PASO, la posibilidad de adherir a múltiples boletas (en las elecciones primarias) y la apertura de Cambiemos.

Este último punto es crucial y definitivo, además de que cosecha un amplio apoyo en la UCR. Ningún referente radical saldrá en público a admitir que Cambiemos corre riesgo de perder la elección, pero los boina blanca esperan que el G6 se lo diga a Macri y que se ponga en marcha un acuerdo con el peronismo federal.

Después de ese debate entre el PRO y la UCR, el pliego de condiciones debe pasar por la mesa de conducción del Comité Nacional. Los votos de Cornejo son clave en esa instancia porque es quien tiene la mayoría.