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La fórmula F-F no corrió a Salvador de su libreto: Cambiemos y nada más

La UCR bonaerense ratificó la sociedad con el PRO. Aferrado a Gualeguaychú, el vice de Vidal desafió a Cornejo y fustigó a los díscolos. CFK omnipresente, Macri candidato y el objetivo 2023.

Por 18/05/2019 19:54

BRANDSEN (Enviado) “La que habló acá fue la Unión Cívica Radical, no son radicales sueltos que andan por los canales criticando el presente y agraviando el futuro”. A diferencia de la moderación que caracteriza cada intervención pública suya, el sanguíneo discurso de Daniel Salvador para cerrar la convención bonaerense de la UCR realizada este sábado en Brandsen dio cuenta de la fuerte apuesta que el sector que encabeza hace de cara a la discusión nacional del próximo 27 de mayo en Parque Norte, donde el partido centenario definirá su estrategia para las próximas elecciones.

Envalentonado, el vice de Vidal logró que la gran mayoría de los 370 convencionales provinciales presentes –que responden a su liderazgo- voten por la ratificación de la alianza con el PRO, la Coalición Cívica y el Partido FE en Cambiemos. Ninguna mención a ampliación del espacio, mucho menos de planes alternativos como se barajan en el orden nacional.

 

 

“Es la ratificación de que estamos en el rumbo acertado”, sintetizó el jefe de la UCR bonaerense, quien dio una señal directa de desafío hacia los planteos del titular del Comité Nacional, Alfredo Cornejo, a la vez que fustigó a los díscolos, a los que también les adosó la etiqueta de “populistas” que hasta el momento sólo reservaba para la pasada gestión.

Y si de kirchnerismo se trata, el anuncio de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner flotó en el salón central del Club Social de Brandsen. Incluso, uno de los convencionales críticos que hizo uso de la palabra cuestionó la actitud del radicalismo ante los movimientos que acelera la oposición: “Hoy nos encontramos con la sorpresa de una fórmula inesperada y nosotros que estamos en Cambiemos no sabemos si tenemos confirmado un candidato a vice”, criticó el ex diputado Guillermo Fabiano.

El propio Salvador había dicho a Letra P horas antes que “no está definida ni está conversada” con el PRO la fórmula bonaerense. No obstante, la convención de este sábado no sólo fue un gesto hacia la discusión radical nacional sino, también, un guiño al socio amarillo de cara a la anhelada reedición de la fórmula Vidal-Salvador.

 

 

Del libreto de aferrarse a lo decidido en la convención nacional de Gualeguaychú no se movió ni un ápice la UCR bonaerense, a pesar de que la noticia política de la jornada no dejó de despertar voces que pedían por analizar un cambio de estrategia.

Muchos convencionales que responden a Ricardo Alfonsín decidieron ausentarse de una convención que consideraban “cocinada” a favor del planteo salvadorista, por lo que concentran sus esfuerzos en la convención nacional en la que –deslizaron varias fuentes a Letra P- ya contabilizan más de un centenar de manos que votaran diferente a lo decidido este sábado por los bonaerenses.

Sin embargo, no faltaron voces críticas como las del convencional anfitrión, el concejal Raúl Paz, quien sostuvo que “si se da como está, la ratificación de Cambiemos es un error”. Y fue por más ante la atenta mirada de Salvador: “Tenemos un socio que no cree en la política, son la anti política, creen en el mercado nada más”, fustigó. Y agregó, lapidario: “Si alguien ve al futuro, díganle que no venga”.

Tras una seguidilla de críticas convencionales que empezaban a recolectar aplausos en un rincón del salón, el salvadorismo fue a la carga ponderando las obras de la administración vidalista y la gran cantidad de legisladores e intendentes que tiene el radicalismo en la provincia de Buenos Aires. El más efusivo fue Julio Alfonsín (Lezama), quien finalizó con la arenga de seguir en Cambiemos para lograr un presidente y un gobernador radical en 2023. Enseguida, la mayoría salvadorista que copaba las instalaciones comenzó a cantar: “Volveremos a ser gobierno como en el 83”.

Encausada nuevamente la discusión, se apuró a la moción central que fue la votación de la resolución que ratificó la integración radical a Cambiemos.

 

 

 

“En esta oportunidad, es la provincia de Buenos Aires la que va a marcar el destino que va a seguir el país en materia de la alianza Cambiemos”, sostuvo a Letra P la diputada Sandra París, y en esa línea añadió: “La mayoría de los radicales vivimos en la provincia de Buenos Aires y despegamos mostrando al resto del país la conducción que debe tener este país, que es a manos de Cambiemos, tal como lo conformamos en 2015”.

Así, la legisladora y autoridad del radicalismo bonaerense apuntó hacia el titular del Comité Nacional que abrió un manto de duda sobre la candidatura presidencial de Macri: “La postura de Cornejo es personal, no la del radicalismo de la provincia de Buenos Aires”. También poniendo énfasis en el “plan Cambiemos”, Salvador enfatizó a este medio: “Macri es el candidato”.

Pero el vice del radicalismo bonaerense, el diputado nacional Carlos Fernández, dejó una puerta abierta. Aunque indicó a Letra P que “no hay que cambiar de caballo a la mitad del río” y que “hay que fortalecer Cambiemos y dar el debate dentro”, deslizó: “Si se da en el marco de unas PASO dentro de Cambiemos, bienvenida sea”.

Y agregó: “Mientras se dé la ampliación en el marco de Cambiemos estamos a favor, hay que ampliar la base de sustentación política, no hay que romper Cambiemos. Lo que no hay que hacer es cambiar una figurita por otra”.

Sea como fuere, consumada la votación que ratificó el statu-quo en la esfera del oficialismo provincial, se exhibió a un Salvador desafiante en su mensaje de cierre, pensando en lo que se vendrá en menos de diez días: “Con el pesimismo no se llega a nada. Estamos es un tiempo histórico y no hay tiempo histórico que sea fácil, el tiempo histórico es difícil”, arremetió.

 

 

Aunque no corrió su libreto por el reciente anuncio de CFK, el vice de Vidal mantuvo siempre presente al kirchnerismo, excavando en la grieta para darle el trazo grueso argumentativo a la razón de ser de otros cuatro años de Cambiemos: “Hay que avanzar con Cambiemos para terminar con el populismo. Se termina el populismo si gobernamos, si damos respuestas y para eso hay que confiar. Vamos hacia una Argentina normal, sin gobernantes ladrones y que digan mentiras”, exclamó.

Al aludir “el gran ejemplo es el de Raúl Alfonsín que terminó con uno de los grandes flagelos del país, que era la dictadura”, sostuvo que “el otro mal de la democracia es el populismo y al populismo le empezamos a dar la lucha nosotros, cuando nos juntamos con otras expresiones políticas y recuperamos la alternancia del poder hace cuatro años”.

Pero tampoco se olvidó de los radicales críticos de Cambiemos –sobre los que varios dirigentes de su espacio comenzaron a descargar dardos abiertamente. Así, habló de “los populistas que pululan en el radicalismo hablando de facilismo”, contra los cuales marcó diferencia: “Lo que hay que hacer es poner el pecho para defender estos momentos”.