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El mendocino retiene la presidencia, pero aún hay negociaciones por las vicepresidencias y las secretarías. Lordén pica en punta como vice. Morales y Nosiglia pelean por la Secretaría General.
Por 16/12/2019 18:03

Tras la derrota electoral de Juntos por el Cambio y, a seis días de la asunción de Alberto Fernández en la Casa Rosada, la Unión Cívica Radical (UCR) eligió autoridades este lunes y confirmó al mendocino Alfredo Cornejo, flamante diputado nacional, como presidente por un nuevo mandato de dos años. Destrabado el premio mayor, los tribus del radicalismo nacional se repartieron el resto de los cargos de la Mesa Ejecutiva.

El radicalismo definió las tres vicepresidencias de la Mesa Ejecutiva bajo un cambio clave: dos de esas tres fueron para mujeres del espacio, cumpliendo con el mandato de garantizar la paridad de género en la mesa directiva que marcó la Convención Nacional del 27 de mayo. La bonaerense Alejandra Lordén, del sector del ex vicegobernador Daniel Salvador, será la vicepresidenta primera.

Actualmente, Lordén ejerce como tesorera del Comité Nacional y fue parte del Grupo de los Seis que presionó al PRO de Mauricio Macri para ampliar Cambiemos. La vicepresidencia segunda quedó en manos del chaqueño Ángel Rozas, mientras que la tercera fue para la cordobesa María Soledad Carrizo.

 

 

Además, la UCR porteña reclamó la secretaría General para Enrique "Coti" Nosiglia, que actualmente es delegado por la Ciudad de Buenos Aires y podría ocupar un lugar en la Mesa Ejecutiva, aunque su mandato está vencido. Sin embargo, el jujeño Gerardo Morales ganó esa pelea y se quedó con el puesto. El acuerdo para evitar internas y lograr que asuman las nuevas autoridades bajo un clima de paz y orden dejó al histórico operador boina blanca un lugar entre los secretarios rasos.

Para garantizar este escenario, pasaron semanas de negociaciones entre Cornejo, Morales, el cordobés Mario Negri y los radicales porteños Martín Lousteau (senador), Emiliano Yacobitti (diputado nacional) y Guillermo de Maya (presidente). Pero antes hubo que destrabar la disputa radical en el Congreso.

 

 

La negociación por la presidencia del partido estuvo atravesada por la discusión en torno a las jefaturas del bloque de la UCR en Diputados y el Senado, que finalmente quedaron para Negri y para Luis Naidenoff, respectivamente. Cornejo quería la conducción de la bancada en la Cámara baja, pero el cordobés Negri se impuso con los votos y Morales intercedió para evitar fugas en el radicalismo, en el marco de un duro cruce a los gritos que tuvo con el mendocino.