Metalfor encendió la alarma, pero la industria de la maquinaria agrícola funciona a dos velocidades en Córdoba
La producción creció en el segundo trimestre. La facturación y las exportaciones retrocedieron. El referente de los fabricantes explica las causas de la brecha.
En Córdoba, la industria vive otra paradoja: hay más maquinaria agrícola, pero menos ingresos
El monitor de la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (AFAMAC) muestra una paradoja que resume el momento de este sector de la industria: la producción de maquinaria agrícola creció 15,9% en el segundo trimestre de 2026, pero la facturación cayó 11,9% y las exportaciones retrocedieron.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Tras el caso Metalfor, los fabricantes admiten que la recuperación todavía no se consolida y advierten que la cadena de agro componentes sigue en crisis.
Para Gustavo Piccioni, presidente de AFAMAC, y socio Sohipren S.A. -una empresa familiar cordobesa especializada en bombas oleo hidráulicas que exporta cerca del 70% de su producción a distintos mercados del mundo-, la explicación está en que la cadena atraviesa “dos realidades muy marcadas”.
“Tenemos un fabricante de maquinaria agrícola que está intentando consolidar un proceso de recuperación de la producción y un sector de agro componentes que todavía no logra tocar fondo. Son dos realidades completamente distintas”, explicó a Letra P.
Una recuperación que todavía no despega
El informe, elaborado junto a Economic Trends, muestra que la fabricación de maquinaria agrícola empieza a dar señales de recuperación, aunque todavía sin traducirse en mejores resultados económicos.
La producción creció 15,9% interanual, pero la utilización de la capacidad instalada cayó hasta el 68,4% y el empleo retrocedió un 1,2%. En paralelo, la situación de los fabricantes de agro componentes continúa deteriorándose. La producción cayó 27,1%, la utilización de la capacidad instalada descendió hasta el 59% y el empleo también mostró una baja.
Esa diferencia explica buena parte de la aparente contradicción entre más producción y menos ingresos. “Cuando medimos la producción, analizamos por separado fabricantes y agro componentes. Pero cuando medimos la facturación, toda la cadena está consolidada. La fuerte caída de agro componentes termina arrastrando los ingresos de todo el sector”, explicó Piccioni.
El eslabón más golpeado de la industria
Según AFAMAC, los fabricantes de agro componentes son hoy el segmento más afectado por la apertura comercial y el incremento de las importaciones. “La competencia del producto importado afecta al agro componente por dos vías: como proveedor de las fábricas y también en el mercado de reposición de repuestos”, sostuvo el dirigente.
Gustavo Piccioni, presidente de AFAMAC, traza un panorama de la industria de maquinaría agrícola
Ese proceso también empieza a modificar la organización industrial. Piccioni señaló que varias fábricas de maquinaria agrícola comenzaron a reemplazar piezas que antes producían internamente por componentes importados, una decisión que mejora la eficiencia puertas adentro pero reduce el uso de capacidad instalada y afecta a la cadena de proveedores locales.
La otra cara de Metalfor
Consultado sobre si la situación de Metalfor refleja el estado general del sector, Piccioni evitó extrapolar conclusiones. “La realidad de la industria es muy heterogénea. Hay empresas que están mejor, otras igual y otras más complicadas. También depende del tipo de maquinaria que fabrica cada una”, sostuvo.
Para el dirigente, cada empresa enfrenta problemáticas particulares y sería imprudente sacar conclusiones generales a partir de un solo caso. No obstante, el monitor sí confirma que el contexto continúa siendo desafiante para buena parte de la industria.
La compañía ubicada en el sudeste de Córdoba fue noticia a inicios de julio por desvincular a 35 empleados que habían sido autorizados a retirarse de la planta de Noetinger para ver el partido entre la selección argentina de fútbol contra Egipto.
El productor todavía no compra
"¿Por qué, después de una buena campaña agrícola, la recuperación de las ventas sigue siendo tan moderada?", le consultamos. La respuesta, según AFAMAC, está en la rentabilidad del productor.
“La ecuación del productor sigue muy justa. Tuvimos una campaña récord, pero eso no se tradujo en ventas récord de maquinaria. La presión impositiva todavía limita mucho la capacidad de inversión”, explicó Piccioni.
El dirigente remarcó que Argentina mantiene un parque de maquinaria con una antigüedad promedio de entre 10 y 12 años, muy por encima de Brasil, donde ronda los cinco años, y de Estados Unidos, donde se ubica entre tres y cuatro.
“La necesidad de renovar maquinaria existe. El productor invierte cuando puede. El problema es que muchas veces los números no cierran”, resumió.
El crédito intermitente
Otro de los factores que condiciona la recuperación es el financiamiento. Aunque durante Expoagro y AgroActiva aparecen líneas con tasas muy competitivas, esas condiciones no se mantienen durante el resto del año.
Desde AFAMAC agradecemos al gobernador @MartinLlaryora por impulsar junto a @BancodeCordoba, la mejor linea de financiamiento de Expoagro: tasa del 16% a 48 meses.
Es una herramienta clave para ayudar a la industria de la maquinaria agrícola cordobesa, y a los productores. pic.twitter.com/XUgNX4FQLp
“Crédito hay todo el año. Lo que cambia son las tasas. Las más competitivas aparecen solamente durante las grandes ferias y eso hace que las decisiones de inversión queden concentradas en esas ventanas”, explicó.
Por eso, AFAMAC reclama que las herramientas de financiamiento subsidiado se sostengan durante los doce meses.
Competitividad, el reclamo permanente
La entidad también trabaja sobre otro frente: la competitividad estructural. Mientras junto al gobierno de Córdoba impulsa líneas de crédito, programas de transformación digital e incorporación de inteligencia artificial para las empresas, a nivel nacional participa de gestiones para reducir la presión tributaria y corregir distorsiones como el denominado IVA técnico.
“La recuperación depende de tres variables: una buena campaña agrícola, financiamiento permanente y una mejora en la ecuación económica del productor”, sintetizó Piccioni.
Una recuperación con final abierto
El monitor describe un sector que dejó atrás el peor momento, pero todavía no consigue transformar esa mejora productiva en un crecimiento sostenido.
La fabricación de maquinaria agrícola empieza a mostrar signos de recuperación. Los agro componentes, en cambio, siguen sin encontrar un piso.
Por eso, el desafío de los próximos meses ya no será solamente producir más. Será lograr que esa producción vuelva a convertirse en ventas, rentabilidad e inversión. “El desafío de la industria es consolidar la recuperación”, resumió Piccioni. Una definición que, más que una certeza, funciona hoy como un objetivo pendiente para uno de los sectores industriales más representativos del interior productivo argentino.