ZONA DESFAVORABLE

La Libertad Avanza en la Patagonia: del experimento al ensayo sin red

Los antecedentes demuestran que con el discurso no alcanza. El caso Román en Río Negro. ¿Anticipo de una dificultad para Aníbal Tortoriello?

La Patagonia empieza a ofrecer una radiografía incómoda para La Libertad Avanza (LLA) cuando el poder territorial exige gestión, recursos y músculo político. El discurso libertario, efectivo para las urnas, queda corto para gobernar el día a día, como exhibe la crisis del intendente sin caja que mira de reojo un candidateable violeta para 2027.

El contraste podría sugerirse entre el gobierno del único intendente libertario en Río Negro, el de Marcelo Román en la ciudad de Allen, y el mandato que supo ejercer Aníbal Tortoriello en Cipolletti, entre 2015 y 2019, el cual permite trazar una comparación reveladora sobre cómo se gobierna —y con qué respaldo— bajo modelos que, aunque hoy confluyen en LLA, responden a lógicas antagónicas.

Ambos transitaron el poder como expresiones “no tradicionales”, con un discurso de orden, eficiencia y ruptura con las viejas estructuras. Sin embargo, el contexto político, el vínculo con la Casa Rosada y el acceso a recursos marcaron diferencias profundas que hoy condicionan no solo la gestión municipal, sino también las proyecciones electorales del espacio.

Román venía de la fuerza policial, tenía una escuela de manejo y rompió con el radicalismo para irse a LLA; Tortoriello proviene de una exitosa empresa de logística en Vaca Muerta y tuvo el respaldo del PRO en su conjunto cuando Mauricio Macri gobernó el país. A pesar de los contrastes, un punto en común los une en una suerte de señal de alarma para el cipoleño, del que todo indica que tendrá una segunda vuelta para competir por la gobernación en 2027, si logra superar problemas judiciales del pasado reciente.

Intendente alineado y sin caja

La gestión de Román en Allen atraviesa una inseguridad permanente. Encuadrado con el gobierno nacional de Javier Milei, el intendente libertario enfrenta una paradoja que empieza a ser estructural para LLA en el interior del país, vinculada a la adhesión ideológica sin traducción presupuestaria. Sin caja, una comuna padece el impacto de la realidad imperante.

Allen es hoy un municipio eclipsado por inconvenientes económicos, dificultades para cumplir compromisos básicos, atrasos, conflictos con trabajadores y una administración en crisis que no logra estabilizarse en plenitud. A eso se suma un gabinete endeble, en permanentes cambios, internas y una falta de conducción que refuerza la sensación de desgobierno. La narrativa libertaria del “ajuste necesario” impacta, a nivel local, en la más básica realidad cotidiana de un municipio que necesita auxilios externos para funcionar.

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Lorena Villaverde, Sebastián Pareja y Marcelo Román. La Libertad Avanza se reordena en Río Negro luego de su triunfo.

Lorena Villaverde, Sebastián Pareja y Marcelo Román. La Libertad Avanza se reordena en Río Negro luego de su triunfo.

Román gobierna sin red. No hay obra pública nacional, no hay programas de asistencia directa y tampoco una estructura partidaria que contenga el desgaste. LLA, como sello, no ofrece hoy una espalda territorial ni cuadros con experiencia de gestión municipal. El resultado es un mandato que sobrevive en emergencia permanente, en inercia y con la urgencia cada vez más evidente de ordenarse políticamente.

Para colmo, el jefe allense desarrolló un trato inédito con Lorena Villaverde, con la que acordó, se distanció, se reconcilió y ahora volvió a distanciarse tras su caída en desgracia. En la parábola de Villaverde, Román es uno de los que evitó jugarse al igual que otras referencias de máxima importancia

Aníbal Tortoriello: gestión con respaldo nacional

El contraste con la experiencia de Tortoriello en Cipolletti es elocuente. Ungido intendente en 2015, el diputado reelecto por LLA y fundador del partido CREO Río Negro gobernó bajo el paraguas del PRO y Cambiemos, en un momento donde la articulación con la Casa Rosada era un activo central de la gestión.

Cipolletti fue uno de los municipios que más aprovechó el vínculo con el gobierno nacional de Macri, especialmente a través del Ministerio del Interior que conducía Rogelio Frigerio. La llegada de fondos, programas y obras traccionaron una gestión con margen de maniobra, presencia del Estado nacional y capacidad de mostrar resultados concretos en infraestructura y servicios.

Pavimentó 600 cuadras de asfalto, obtuvo financiamiento para recambio de luminarias en gran parte de la localidad y, por medio del entonces subsecretario de Recursos Hídricos nacional, Pablo Bereciartua, logró una jugosa cantidad de desembolsos para obras y saneamiento. “Estas serán estructurales en el cambio en la región de Río Negro y Neuquén”, aseguraba el entonces funcionario nacional macrista.

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El giro para la región Comahue, por aquellos años en este tipo de inversiones, rondaba los 200 mil millones de pesos y Cipolletti fue uno de los reductos estratégicos para la Casa Rosada.

Ese respaldo político y económico no fue un detalle, fue el corazón del modelo de gestión. Tortoriello construyó su imagen pública sobre la idea de eficiencia, orden y modernización, pero lo hizo con recursos. Mucho dinero ingresó a las áreas municipales, algo diametralmente opuesto a lo que vive hoy Allen bajo la administración libertaria.

Dos modelos en Río Negro

La comparación deja al desnudo una pregunta incómoda: ¿es un proyecto de gobierno o solo un vehículo electoral para el cipoleño? Mientras Tortoriello gestionó con un Estado nacional activo, Román gobierna en un contexto de retiro absoluto de la Nación, sin rescates más que el del gobernador Alberto Weretilneck, al que debió visitar para que diciembre no sea un caos en la comuna del Alto Valle rionegrino.

La diferencia no es solo económica, es política. Tortoriello tenía interlocutores, ministros a los que visitar, obras y agenda común. Román alineamiento ideológico, pero ninguna palanca real de poder. El municipio paga el costo de una estrategia nacional que prioriza el ajuste fiscal sin distinguir escalas ni impactos territoriales.

Tortoriello hoy: ¿LLA o peronismo?

Reelecto diputado nacional por La Libertad Avanza, Tortoriello se mueve con una lógica más pragmática que libertaria. Su buena imagen residual en Cipolletti y la valoración de la gestión lo empujan a explorar una candidatura que lo acerque al peronismo de General Roca, el que conduce históricamente la familia Soria.

Como publicó Letra P, el legislador José Luis Berros, el más sorista entre los peronistas, blanqueó lo que este columnista publicó en diversas oportunidades sobre el diálogo histórico entre los dirigentes y como Martín Soria intentó posicionarlo en el PJ de la vecina ciudad, pero chocó con los acuerdos de Miguel Ángel Pichetto con el entonces intendente Abel Baratti, que persiguió una reelección sin éxito.

Las vueltas de la vida hicieron que el verdugo en las urnas, Tortoriello, terminara involucrado en la megacausa Techo Digno, que devolvió a Baratti a los primeros planos de la vida pública. Esa es la principal amenaza para el empresario, que acusa una persecución por parte del Poder Judicial.

LLA como sello en crisis

Tortoriello sabe que una gestión sin recursos es inviable y el electorado patagónico valora la gestión concreta más que la épica del ajuste.

De ahí surge otra incógnita hacia adelante: si Tortoriello fuera electo gobernador, ¿recibiría aportes de la Casa Rosada como cuando fue intendente del PRO? Todo indica que no, o al menos a cuentagotas. La lógica libertaria no distingue aliados de opositores cuando se trata de la billetera o el equilibrio fiscal. El antecedente de Allen funciona como advertencia.

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Aníbal Tortoriello con María Emilia Soria. Desde hace tiempo se rumorea de un acuerdo electoral.

Aníbal Tortoriello con María Emilia Soria. Desde hace tiempo se rumorea de un acuerdo electoral.

El cuadro se completa con la crisis interna de La Libertad Avanza en Río Negro. La caída en desgracia de Villaverde, figura central de la escudería libertaria provincial, dejó al partido sin conducción real, sin estructura y sin anclaje territorial sólido. El sello aparece fragmentado y sin capacidad de contención para intendentes que enfrentan el desgaste de la gestión cotidiana.

En ese escenario, Román queda expuesto, Tortoriello se despega y LLA expone sus límites como fuerza de gobierno. El experimento libertario, al bajar al territorio, deja de ser consigna y se convierte en dolor de cabeza.

Lo que viene

La experiencia de Allen y el archivo de Cipolletti anticipan una tensión que crecerá en los próximos meses. La distancia entre el discurso y las necesidades reales de gestión en provincias periféricas, con economías frágiles y alta dependencia de recursos nacionales, es el problema a revelar.

La Libertad Avanza puede ganar elecciones a través del voto bronca y promesas de ajuste contra la casta, pero gobernar en la Patagonia exige algo más que alineamiento total con Milei. Se necesita política, recursos y estructura. Por ahora, Román camina sin nada de eso. Y Tortoriello, que ya lo vivió, parece haber entendido antes que nadie que con “su figura” -como suele decir en privado- hoy no alcanza para llegar a Viedma.

Lorena Villaverde, Sebastián Pareja y Marcelo Román. La Libertad Avanza se reordena en Río Negro luego de su triunfo.
Jose Luis Berros, jefe del Bloque Vamos con Todos, no descarta una alianza entre el peronismo y Aníbal Tortoriello. 

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