Los integrantes de la cúpula de la Casa Rosada festejaron la presentación del informe de gestión de Manuel Adorni en el Congreso. Durante sus siete horas de exposición, en las que se desplegó un fuerte operativo de blindaje político con el presidente Javier Milei a la cabeza, observaron al jefe de Gabinete bien apegado a la estrategia que llevó tres semanas de preparación.
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"Hizo un gran trabajo. Sólido y fluido. Fin". "La parte en la que habló de la gestión estuvo perfecta. Fue revisada mil veces". "Estuvo realmente muy bien". "Muy positivo, sólido. Un discurso excelente de punta a punta. Salió muy bien todo el armado, fue una sesión en orden. Se trabajó mucho para que así sea". Con estas frases distintos integrantes de La Libertad Avanza (LLA), algunos de ellos con despachos en Balcarce 50 y otros en el Congreso, ponderaron la primera exposición del ministro coordinador, que se llevó adelante mientras la Justicia lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
Otras menciones hicieron referencia a que Adorni se apegó al plan desde el inicio, que incluyó un metódico coucheo, un repaso detallado de cada una de las respuestas que le daría a la oposición y una gran puesta en escena para respaldarlo desde el inicio de la jornada. "Trabajamos mucho sobre el tema", confió otra fuente del oficialismo.
Toto Caputo Javier Milei Karina Milei Sandra Pettovello
Manuel Adorni se apoyó en los números de Toto Caputo en su presentación en el Congreso.
NA
Las tres semanas de preparación de Manuel Adorni
Tras un primer intento fallido de dar explicaciones ante la prensa acreditada en la Casa Rosada, y un extenso silencio para resguardarse de las críticas posteriores de la oposición, el jefe de Gabinete recurrió por pedido de su jefa, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a otros funcionarios para idear una estrategia de blindaje de su imagen.
Tal como dio cuenta Letra P, estuvieron divididos básicamente en dos mesas creadas para la defensa de Adorni. La principal estuvo liderada por el secretario de Asuntos Parlamentarios, Ignacio Devitt; y Ayelén Aimé Vázquez, quien, si bien no tiene un cargo formal en el Gobierno, se mueve como una suerte de jefa de gabinete de Adorni. También estuvo detrás del tema el secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari.
Puertas adentro de Balcarce 50, estos tres nombres conforman una suerte de triángulo de hierro adornista, quienes de todos modos debieron complementarse con asesores de otros sectores internos de la administración libertaria, como los que conduce Santiago Caputo. Por esa razón es que se conformó una segunda mesa para analizar el informe de gestión en la que se sentaron Macarena Alifraco, mano derecha de Caputo dentro del Salón Martín Fierro; Manuel Vidal, operador en algunos temas legislativos y políticos; Julián Hampton, consultor proveniente de Opinión Pública; y Belén Stettler, especialista en comunicación.
El jefe de Gabinete se apegó al guión que le prepararon
El éxito que le endilgan a Adorni en términos narrativos se debió, en buena medida, a que leyó cada una de las páginas de su informe. Lo mismo sucedió con las respuestas a los distintos bloques de la oposición, incluso aquellas cargadas de chicanas o cruces políticos directos al Partido Justicialista: "No voy a aceptar injurias de quienes sumieron al país en la pobreza más extrema e hicieron de la defraudación del Estado una verdadera profesión. Ustedes no tienen derecho a pedirle explicaciones judiciales a nadie", aludió a los diputados y diputadas peronistas.
"Desde que existe la figura nunca se removió del cargo a un jefe de Gabinete por este mecanismo. Sería la primera vez en la historia que se haga e impulsado por un bloque con el peor prontuario delictivo desde el retorno de la democracia", sumó en uno de los tramos finales en alusión al pedido de una moción de censura. Dijo, además, que no presentará su renuncia.
El jefe de Gabinete cerró el segundo capítulo de respuestas a la oposición con una contundente frase: "No voy a presentar la renuncia"
"Por el contrario, estoy acá dando la cara. El Presidente me confió el honor y la responsabilidad de coordinar el gabinete de ministros… pic.twitter.com/mgrqUMv8EM
Más allá de esos cruces previstos en el guión, para los integrantes del Gobierno el funcionario mostró el tono institucional y moderado que le pidieron desde el inicio, una forma de evitar errores en un momento sensible para el modelo libertario.