Urtubey toma el control del PJ en Salta con el aval de CFK, pero avisa que no habrá expulsiones
Avanza la designación de Pablo Kosiner y Nora Cannuni en el partido, mientras Gustavo Sáenz exige internas y el fin de la intervención. ¿Cambio de etapa?
A través de Pablo Kosiner, Juan Manuel Urtubey tomó el control del PJ de Salta y anticipó un cambio de postura respecto al debate interno que agita a la militancia. “Hay que pensar más en integrar que en expulsar”, avisó, marcando distancia de los pedidos de sanciones contra dirigentes que votaron leyes impulsadas por La Libertad Avanza.
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Con el acta del Consejo Nacional ya elevada a la Justicia Federal y a la espera de la inscripción formal del cambio de apoderados, el peronismo provincial vive horas decisivas. Si bien la decisión de la conducción nacional del partido a cargo de CFKtrascendió públicamente, el trámite requiere su formalización ante la Justicia Federal con competencia electoral, explicó el exgobernador ante la consulta de Letra P.
Luego de la renuncia de Sergio Berni y María Luz Alonso, la designación de Kosiner fue leída por el exmandatario como una señal política de reconstrucción. “Me parece que es una buena decisión, porque el proceso de reorganización, de reconstrucción del peronismo salteño, requiere de dirigentes que conozcan la idiosincrasia y estén imbuidos de la realidad política salteña”, sostuvo.
Nueva conducción en Salta
Kosiner fue presidente del bloque de diputados provinciales, comando la bancada de diputados nacionales y estuvo al frente del Ministerio de Gobierno salteño durante la gestión Urtubey. “Es uno de los dirigentes más reconocibles y respetables del peronismo en la provincia”, reconoce el exmandatario.
Pablo Kosiner PJ Salta
Pablo Kosiner espera la notificación de la Justicia para hacerse cargo del PJ de Salta.
Para Urtubey, el perfil dialoguista de Kosiner es clave en un momento donde el PJ debe “reconstruir todo un tejido que en los últimos tiempos parece haberse deteriorado mucho”. En este sentido, el mensaje tiene destinatarios internos y externos: hacia adentro, ordenar; hacia afuera, volver a ofrecer una alternativa frente al modelo libertario.
Cuando se confirme el cambio de autoridades, Kosiner estará acompañado por la exlegisladora provincial Nora Cannuni.
La postura de Urtubey
La discusión más caliente hoy en el PJ salteño pasa por el pedido de expulsión de Yolanda Vega y Pablo Outes, diputados que facilitaron el cuórum y votaron a favor de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. Electos en 2023, por el frente Unión por la Patria, y que, incluso, previo a la intervención, ocupaban espacios en la conducción del pejotismo en la provincia.
Un comunicado firmado por organizaciones políticas, sociales y sindicales del campo nacional y popular exigió formalmente su expulsión del partido. “No fueron elegidos para representar intereses individuales ni para correrse del proyecto colectivo que los llevó a sus bancas”, sostiene el documento difundido tras una conferencia de prensa en la sede del Partido Justicialista ubicada en calle Zuviría 938. Entre los firmantes figuran espacios como el Movimiento Cristina Conducción, la Juventud Peronista, el Partido Comunista y distintas agrupaciones territoriales.
Urtubey no esquivó la polémica, pero marcó otra prioridad. “Es obvio que votar una flexibilización laboral no es algo que sea esperable de un diputado peronista”, afirmó. Sin embargo, planteó que el eje no debe ser la persecución interna sino la reconstrucción política. “Creo que hay que pensar más en integrar que en expulsar”, afirmó.
Para el exgobernador, lo central es que el peronismo recupere su rol como oposición sólida al gobierno nacional. “La división del campo popular termina siendo altamente funcional a un gobierno que se lleva puestos todos los derechos de los ciudadanos”, advirtió. “Pretender que desde el peronismo se apoye la flexibilización laboral no tiene nada que ver con los principios de nuestra doctrina”, agregó.
Gustavo Sáenz, la Justicia y los pasacalles
Mientras la intervención avanza en el plano administrativo, el oficialismo provincial de Gustavo Sáenz activó una doble estrategia judicial y simbólica. En la Justicia Electoral, dirigentes desplazados presentaron escritos para exigir internas “inmediatas” y el cese de la intervención. El planteo retoma el argumento de la “normalización institucional” y cuestiona que las decisiones lleguen desde Buenos Aires sin participación de la afiliación local.
En paralelo, aparecieron pasacalles en la sede partidaria con la consigna “elecciones ya”, alimentando la tensión interna y exponiendo la disputa en la vía pública. Desde el sector que respalda la designación de Kosiner aseguran que primero debe haber reorganización y revisión del padrón antes de votar. “Si llamás a elecciones ahora, están jugando para el gobernador”, advierten. Y agregan que, con el poder económico del Ejecutivo, “sería fácil instalar a un candidato propio”.
Pasacalles-Elecciones.jpg
Los pasacalles que expusieron la tensión interna del PJ de Salta en la vía pública.
A la par de la avanzada judicial y callejera, desde el saencismo también comenzaron a circular cuestionamientos mediáticos contra Kosiner. En distintos ámbitos circularon versiones que lo señalan como supuesto aliado del macrismo durante su paso por la Cámara de Diputados, mandato que se extendió hasta 2019, en tiempos de Cambiemos. En el entorno del interventor relativizan esas acusaciones y las encuadran en la disputa por el control del partido. “Es parte del intento de desgastar antes de que asuma formalmente”, sostienen.
Para marcar la cancha, Urtubey volvió a marcar diferencias con el posicionamiento provincial frente al gobierno de Milei y llamó a evitar que la fragmentación del peronismo termine favoreciendo al oficialismo libertario.
Con la formalización judicial de la designación de Kosiner aún pendiente, el PJ salteño transita un delicado equilibrio entre la reorganización interna, las presiones para convocar a internas y el reclamo de sanciones ejemplificadoras. Urtubey eligió pararse como garante de una transición ordenada y lanzó un mensaje claro hacia adentro: no habrá caza de brujas. La prioridad, dice, es volver a poner al peronismo de pie.