¿Por qué Axel Kicillof, el primer opositor de Javier Milei, no blinda el salario estatal bonaerense?
Entre 2024 y 2025, la planta laboral perdió 26% de poder adquisitivo, según gremios. La Provincia apunta a la motosierra nacional y sus derivaciones. Números.
La planta de personal de la provincia de Buenos Aires cerró 2024 y 2025 con aumentos salariales por debajo de la inflación y en lo que va de 2026 la situación no se revirtió. Las paritarias que firmó el gobierno de Axel Kicillof con los gremios bonaerenses no lograron empatar la suba de precios en ninguno de los dos años.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
En 2024, cuando la inflación trepó a 117,8%, según el INDEC, las cerca de 540.000 personas empleadas por el Estado bonaerense obtuvieron un aumento acumulado de 98,5% entre enero y noviembre. En diciembre no hubo negociación. La brecha entre lo que subieron los precios y lo que se incrementaron los salarios fue de casi 20 puntos porcentuales.
Este martes, en medio de un clima de fuerte tensión con los gremios que se encuentran en pie de guerra por la negociación paritaria, el ministro de Economía provincial, Pablo López, atribuyó las dificultades financieras de la provincia al ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei. Horas más tarde, durante una entrevista en el canal de streaming Cenital, el propio gobernador lanzó duras críticas al rumbo económico de la Casa Rosada. Las políticas actuales, dijo, “están asfixiando a las provincias y a la producción” y profundizando la crisis social y económica.
Paritarias 2025
En 2025, la situación no cambió, aunque la distancia se achicó. La inflación cerró en 31,5% y la paritaria bonaerense terminó en 26,9%, luego de que, en enero de este año, se incorporara con carácter retroactivo un punto adicional al acuerdo firmado en agosto. La diferencia fue de 4,6 puntos porcentuales.
NO HAY PLATA Kicillof apuntó contra el ajuste de Milei en la provincia a través de su ministro de Economía, Pablo López: reclama más de 22 billones de pesos
La réplica municipal en el cruce de Mayra Mendoza y Adorni
En lo que va de 2026, el patrón se repite. En enero, con una inflación mensual de 2,9%, la Provincia acordó con los gremios un aumento de 2%. La negociación de febrero arrancó con una oferta de 3% que los sindicatos rechazaron por insuficiente. La mesa paritaria sigue abierta.
Según fuentes gremiales, la pérdida acumulada del poder adquisitivo de los estatales bonaerenses entre 2023 y diciembre de 2025 alcanzó el 26,26%.
Apunten contra Javier Milei
La explicación que da el gobierno provincial apunta a la Nación. El ministro López sostuvo esta semana que, desde la asunción de Milei, "la provincia lleva perdidos 22,2 billones de pesos por recortes de programas, obras paralizadas, deudas directas y el impacto de la política económica que deteriora la producción y la recaudación tributaria". "El superávit nacional es deuda con las provincias", remarcó.
En la misma línea, Kicillof denunció, durante una entrevista con el periodista Ernesto Tenembaum, que Milei "está asfixiando a las provincias, está asfixiando a la producción, y después eso lo usa como mecanismo de extorsión". A criterio del gobernador, la presión fiscal y presupuestaria condiciona la autonomía de las jurisdicciones.
Durante la presidencia de Alberto Fernández, la Nación sostuvo con transferencias discrecionales buena parte del gasto subnacional. Ese flujo de recursos se cortó con la llegada de Milei al poder y la provincia de Buenos Aires quedó expuesta a la caída de la recaudación propia y al ajuste de los fondos coparticipables.
El peso de la masa salarial en Buenos Aires
El peso de la masa salarial en las cuentas bonaerenses es determinante. Según el presupuesto 2026, el 58% del gasto total de la Provincia se destina a salarios y jubilaciones, unos 24,6 billones de pesos para sostener al plantel estatal y a quienes están dentro del sistema previsional bonaerense. Con ese esquema, cualquier recomposición salarial exige recursos que, dicen en La Plata, hoy no están disponibles.
El conflicto llega en un momento político de alta exposición para Kicillof, que se presenta como la contracara del modelo libertario, basado en el ajuste con epicentro en los salarios estatales, y busca posicionarse como la principal alternativa para las presidenciales de 2027.
El gobernador deberá encabezar este lunes la apertura de sesiones de la Legislatura bonaerense con un paro docente convocado para ese mismo día, mientras ATE reclama una convocatoria urgente a paritarias y los judiciales anuncian medidas de fuerza. El argumento oficial -la plata que falta se fue a financiar el superávit de Milei- no logra, por ahora, descomprimir la tensión con los gremios.