A la salida del encuentro, gobernador fueguino destacó el diálogo con los gobernadores y dio cuenta de una conversación que incluyó la agenda malvinera reactivada por la gestión libertaria, la situación de la provincia, la intervención de Puerto de Ushuaia y aseguró que "en general hay que acompañar el Presupuesto". "Después hay cosas que hay que revisar", dijo y advirtió sobre el financiamiento destinado a las personas con discapacidad.
"Le pregunté si necesitaba algo y si podíamos colaborar en algo y dijo que no", detalló también Melella que solicitó ayuda mediante ATN, aunque desconoce si efectivamente los dineros llegarán. También dijo que sostiene su oposición a las PASO, aunque señaló que la discusión deberá darse al interior de su partido que, aclaró, es FORJA y no el PJ.
La reunión se dio en un escenario de abierto cambio de rumbo en la relación entre el gobierno de Tierra del Fuego y la administración libertaria. Melella, gobernador que el peronismo que Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y los santiagueños Gerardo Zamora y Elías Suárez, siempre consideraron como parte de la liga opositora, hace tiempo que se empezó a reconocer entre los mandatarios dialoguistas.
No se alinea, pero se abre a las conversaciones que la Casa Rosada propone para intercambiar ayudas económicas y políticas por votos en el Congreso. La agenda de reformas que Javier Milei prometió a comienzos de año y se encogió por el posibilismo político tiene en el Santilli un estratega central para el gobierno y, desde hace un tiempo, en el mandatario de la provincia más austral de la Patagonia un hombre dispuesto a escuchar.
Ahora, con las PASO como tema central y el Presupuesto en debate, en la provincia y el Congreso se preguntan por el voto de Agustín Tita, el único diputado que la implosión fueguina dejó del lado de Melella. En el sur, a nadie le soprende.
Las razones de Gustavo Melella
Ni los opositores que fueron compañeros ni los libertarios que siempre se pararon en la vereda de enfrente se sorprenden demasiado con la actitud dialoguista que asumió el gobernador de Tierra del Fuego desde que Santilli asumió al mando del gabinete. No por la reconocida capacidad del hombre del PRO para recomponer vínculos sino por las necesidades del gobernador que lentamente se fue quedando sin margen de maniobra en su provincia. En la previa a la reunión con Santilli logró un acuerdo con los gremios docentes después de un conflicto que dejó a la provincia sin clases durante casi 50 días.
Tras 46 días, se levantó el paro docente en Tierra del Fuego
Prueba de eso fue el fallido intento de reforma constitucional que la Justicia terminó empujando al vacio pero que se había quedado sin respaldo político. De hecho, la propia Legislatura había tumbado la ley que declaraba la necesidad del cambio que le permitiría a Melella llegar a 2027 con las posibilidades de aspirar a una re-reelección.
En el medio, la crisis económica provincial desorienta a los opositores a Melella que explican la caída económica y social de la provincia a partir de las políticas nacionales implementadas por la gestión Milei. Para los referentes de La Libertad Avanza que ven en Tierra del Fuego tierra fértil para poder avanzar y quedarse con el gobierno en 2027, la culpa es toda del gobernador, que ahora pide el salvavidas.
La crisis en Tierra del Fuego
“Sin el gobierno nacional, Melella no llega a fin de mes”, dicen en las filas más cercanas al mileísmo fueguino, donde advierten que el acercamiento es “lógico”. Coinciden con otros espacios opositores en anotar los adelantos de coparticipación que la Nación habilita para la administración local, cuyo funcionamiento ya detalló Letra P, como una parte central de ese cambio de actitud del gobernador.
Sin embargo, los más alejados a las políticas del Presidente dejan escapar un dejo de incredulidad. “Es raro que te abras al diálogo con un gobierno que te interviene el puerto y que te ningunea como lo hace Milei”, dicen en referencia a la visita que la semana pasada el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti. “Vistan la base que ellos mismos dejaron abandonada y te ponen a un costado, como si fueses su empleado”, describen.
Melella recibió a Quirno y Presti la semana pasada.
A contramano de otros opositores fueguinos, Melella celebró los anuncios de Milei en torno a Malvinas y la puesta en marcha de la Base Naval de Ushuaia. Cree que eso traerá nuevos puestos de trabajo en una golpeada economía provincial. También celebra el giro malvinero presidencial en pos de sostener la defensa de una causa que cruza transversalmente la identidad de quienes habitan la provincia. El Presupuesto para el que Santilli pide el voto de Melella no contempla fondos para la construcción de la base.
De fondo, la discusión 2027
Más allá de la hoja de ruta para el año electoral, lo que Santilli y a la Casa Rosada le preocupa es conseguir los votos para una reforma política que persigue el objetivo de eliminar las PASO e nivel nacional. La instancia no existe en Tierra del Fuego y Melella supo manifestarse en contra de su aplicación. En la provincia, la legitimidad final del gobernador no tiene que ver con las candidaturas, sino con el resultado. Nadie llega al sillón principal de la Casa de Gobierno si no obtiene más del 50% de los votos, en primera vuelta o en ballotage.
Por eso no sería para sorprenderse si Tita, el único diputado ligado a Melella que queda en el Congreso, vota a favor de la iniciativa libertaria de tumbar las primarias. Lo mismo que el Presupuesto, para cuyo apoyo los gobernadores dialoguistas siempre tienen a mano la carta de la gobernabilidad. "Nosotros cuando éramos gobierno siempre pedíamos que nos voten el Presupuesto y yo lo pido en mi provincia, por lo que me parece lógico acompañar", dijo este jueves el propio Melella.
Agustín Tita fue el principal candidato del espacio de Melella en las elecciones del año pasado.
Sin reelección a mano y con la provincia sumergida en una crisis que ya tiene su impacto poblacional, Melella busca la forma de sobrevivir y llegar a la discusión por las candidaturas del año próximo con algún margen de maniobra. Sostiene su alianza forzosa con el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, que la mantiene activo dentro del panperonismo, pero corre desde atrás en los debates políticos que intenta plantear. Hay quienes dicen que ensayaría un regreso a la intendencia de Río Grande, aunque en la administración de Martín Pérez prefieren proyectar la continuidad del modelo con alguien el espacio del intendente, Provincia Grande, que por ahora mantiene como un as en la manga su lanzamiento a la gobernación.
La Libertad Avanza está decidida a pelear la gobernación por lo que los favores electorales violetas no parecen estar en el menú de opciones que podría ofrecer Santilli. Santiago Pauli y Agustín Coto son los principales referentes de un espacio que le cuenta la costillas al gobernador y ya le asentaron un golpe certero en las elecciones de medio término del año pasado. Mientras intentan repetir, no descartan que Melella comience a ser un hombre con el que la estrategia legislativa empiece a contar, sin que eso tenga un impacto directo en la estrategia provincial.
Mientras tanto, Melella logra hacer sobrevivir a su gestión en medio de un clima hostil que el gobernador busca amenizar sumándose al lote que supieron aprovecharse de las urgencias libertarias. Un juego de necesidades al que el fueguino parece llegar tarde.