La crisis industrial de Tierra del Fuego en la era Milei ya expulsa trabajadores y habitantes
El deterioro de la actividad se traduce en migración y pega en los distritos más grandes. Río Grande, el distrito más poblado, siente el impacto. Los números.
Tierra del Fuego: la crisis industrial de Milei ya expulsa trabajadores y habitantes.
La caída del empleo registrado en Tierra del Fuego empieza a tener un efecto que excede las estadísticas laborales. En Río Grande, el distrito más poblado y más dependiente de la industria, el deterioro de la actividad provocado por el proceso de desindustrialización impulsado por el gobierno de Javier Milei ya se traduce en emigración.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Al tanto de esa situación, el intendente Martín Pérez advierte sobre la situación generada por los efectos del programa económico y advierte que "defender el empleo es defender el arraigo, la identidad y la posibilidad de seguir creciendo en Tierra del Fuego". "Producir en el extremo sur también es fortalecer nuestra comunidad y consolidar la presencia argentina en un territorio estratégico”, agrega.
Tierra del Fuego en la era Milei
El daño es concreto y se plasma en un informe elaborado por la consultora fueguina Neodelfos, a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Tierra del Fuego tenía 79.974 trabajadores registrados en diciembre de 2023, cuando comenzó la gestión de Milei. En mayo de 2026 quedaban 65.953. Son 14.021 trabajadores menos en dos años y medio, una caída acumulada del 17,5%. Dicho de otro modo, por cada 100 trabajadores registrados que había al comienzo del gobierno de La Libertad Avanza, hoy quedan aproximadamente 82,5.
El deterioro, además, no se detuvo. Entre diciembre de 2025 y mayo de 2026 se perdieron otros 3.737 puestos registrados, un 5,4% en apenas cinco meses. En la comparación interanual, mayo de 2026 registra 3.575 trabajadores menos que mayo de 2025, con una baja del 5,1%.
El dato adquiere una dimensión todavía mayor cuando se lo compara con la serie histórica. Según Neodelfos, los 65.953 trabajadores registrados contabilizados en mayo de este año dejan a Tierra del Fuego apenas 1.183 puestos por encima del mínimo de toda la serie desde 2015: los 64.770 registrados en mayo de 2020, en plena pandemia.
El golpe que llega a los hogares
La pérdida de puestos de trabajo también tiene un impacto sobre el resto de la economía provincial. La consultora estima que, a valores salariales actuales, la caída del empleo representa una pérdida potencial acumulada de entre $456.000 millones y $523.000 millones en masa salarial desde diciembre de 2023.
View this post on Instagram
El dinero que deja de circular en la economía fueguina repercute en menos consumo, menos ventas en comercios, menor capacidad de pago de los hogares y una contracción de la actividad que excede a las fábricas donde se producen los despidos. La particularidad de Tierra del Fuego es que el impacto tampoco se distribuye de manera homogénea entre sus principales ciudades.
Río Grande es el epicentro del deterioro porque su economía tiene una dependencia mucho mayor de la industria. De acuerdo con el análisis de Neodelfos, alrededor del 80% de su producción está vinculada al sector industrial, mientras que en Ushuaia ese peso se ubica en torno del 20%. La diferencia ayuda a explicar por qué la crisis económica tiene una traducción demográfica mucho más visible en el norte de la provincia.
El impacto poblacional de la motosierra
El director de Neodelfos, Leonardo Pérez Bustos, advierte que el impacto de la crisis industrial ya puede observarse en los movimientos migratorios de la ciudad más poblada del país. La consultora realiza un seguimiento de un tablero específico del Registro Nacional de las Personas (Renaper), que permite observar cada seis meses los cambios formales de domicilio entre localidades y calcular el saldo de habitantes.
Los datos muestran un quiebre histórico: Río Grande habría registrado por primera vez en 130 años un saldo poblacional negativo. El cálculo, sin embargo, puede quedarse corto. La razón es que no todas las personas que se mudan actualizan inmediatamente su domicilio. Por eso, estiman que existe un remanente de personas que ya abandonaron la ciudad pero todavía no formalizaron el cambio ante el Renaper. "Podríamos estimar en una pérdida final actual de 3.000 habitantes", señaló Pérez Bustos a Letra P.
La cifra permite dimensionar el vínculo entre la crisis laboral y la migración, porque los trabajadores que pierden su empleo, familias que dejan de encontrar oportunidades y jóvenes que buscan alternativas fuera de una ciudad cuya economía está particularmente atada a la producción industrial. No se trata solamente de una discusión sobre la cantidad de puestos de trabajo. El deterioro empieza a modificar la estructura demográfica de una ciudad que durante décadas se expandió al ritmo de la industria y de la llegada de trabajadores de otras provincias.
La ciudad más poblada de Tierra del Fuego pierde habitantes producto de la crisis de empleo.
“La caída del empleo en Tierra del Fuego no es solamente un dato económico. Cada puesto de trabajo que se pierde impacta en una familia, en un proyecto de vida y también en el futuro de nuestra provincia", dice Pérez que recuerda que "hace más de 50 años que el régimen de promoción fueguino permite generar trabajo y que miles de familias puedan construir su vida acá", dice sobre uno de los programas estratégicos sobre los que Milei pasó su motosierra. "A eso se suman la actividad hidrocarburífera, el turismo, el comercio y otros sectores que también forman parte de nuestra economía", agrega el intendente. Todas esas actividades muestras indicadores a la baja.
Río Grande rompe 130 años de crecimiento
Los datos poblacionales recopilados por Neodelfos muestran un quiebre que va más allá de la coyuntura económica. Río Grande registró durante más de 130 años un crecimiento sostenido de su cantidad de habitantes. Pero esa tendencia se revirtió en los últimos dos años. Es decir, en la era Milei.
La serie histórica elaborada por la consultora muestra que la ciudad pasó de 98.017 habitantes en 2022 a 103.191 en 2024. Ese crecimiento se detuvo y comenzó a retroceder: en 2025 la estimación bajó a 102.373 habitantes y en 2026 se ubicó en 101.441. En apenas dos años, Río Grande perdió 1.750 habitantes, una caída del 1,7%.
Lo que sucede en Mirgor es gravísimo.
Detrás de cada trabajador que pierde su empleo hay una familia fueguina que queda en la incertidumbre.
En definitiva, la comunidad completa termina recibiendo el golpe.
Milei sigue tomando una medida tras otra que le pegan, sin escalas, a…
El dato resulta especialmente significativo porque rompe con una dinámica que se había mantenido desde fines del siglo XIX. Desde los 73 habitantes registrados en 1895, la población de Río Grande había crecido de manera sostenida en cada uno de los grandes cortes históricos.
La comparación con Ushuaia permite dimensionar todavía más el impacto de la estructura productiva. En el período julio de 2024-junio de 2026, Ushuaia incorporó 1.188 habitantes, un crecimiento del 1,4%.
La situación de Ushuaia presenta otra dinámica. Aunque también sufrió los efectos del deterioro económico general y de la caída del empleo registrado, su matriz productiva tiene una mayor participación de los servicios y del turismo, dos sectores que funcionan como amortiguadores frente al derrumbe industrial. Esa diferencia permite que la capital provincial conserve una dinámica inmigratoria.
"Ushuaia, más enfocada en el sector servicios que orbitan todo el turismo, podría crecer mucho más y encontrar un punto de equilibrio en el futuro cuando se desarrollen de forma óptima todos los servicios vinculados a la Antártida. Todavía hay espacio para crecer", sostuvo Pérez Bustos.
El efecto libertario, más allá de las fábricas
Desde la llegada de Milei al gobierno nacional, la política económica modificó las condiciones en las que funciona el entramado industrial fueguino. La apertura de importaciones, la eliminación de aranceles para determinados productos tecnológicos y la política oficial de reducción de costos de producción impactaron especialmente sobre una economía cuyo régimen de promoción industrial fue diseñado no sólo para compensar las desventajas logísticas y geográficas de producir en el extremo sur, sino también de ocupar un territorio geopolíticamente estratégico.
El Gobierno nacional defiende el proceso económico como una vía para reducir precios y aumentar la competencia. En Tierra del Fuego, en cambio, sindicatos, empresarios y autoridades provinciales vienen advirtiendo que la apertura puede acelerar la pérdida de producción local, de puestos de trabajo y de soberanía.