El intendente de la capital Santa Rosa, Luciano di Nápoli, reperfiló su estrategia de confrontación con el presidente del PJ de La Pampa y consideró que “es momento de charlar” con el gobernador Sergio Ziliotto para buscar la unidad en el peronismo.
El intendente de Santa Rosa inauguró una de las obras clave para su gestión. Se hizo visible y tiró un centro, pero el gobernador no cabecea.
El intendente de la capital Santa Rosa, Luciano di Nápoli, reperfiló su estrategia de confrontación con el presidente del PJ de La Pampa y consideró que “es momento de charlar” con el gobernador Sergio Ziliotto para buscar la unidad en el peronismo.
Aunque “Copete” tiró ese centro, el ziliottismo no quiere cabecear. Desde el gobierno provincial dicen que es el jefe comunal el que viene gambeteando convocatorias para hablar sobre el armado con vistas a las elecciones del año que viene. Di Nápoli dejó en claro que no hay diferencias que tengan que ver con la gestión, sino que son respecto de la construcción política.
El intendente hizo el planteo aprovechando uno de los momentos de mayor visibilidad de su gestión, al inaugurar un tramo del que será el Parque Lineal más largo del país. La apuesta a políticas de mejora de los espacios públicos es una de sus fortalezas y el encuentro en el barrio de Villa Alonso fue una fiesta multitudinaria.
Di Nápoli dijo textualmente: "En el PJ hay diferencias. Serán para charlarlas. Creo que es momento de empezar a tener algunas charlas que nos acerquen. Hay acercamientos de gestión y hay diferencias políticas que la mejor forma (de solucionarlas) es charlarlas”.
Así abrió la puerta y tiró otro puente al entendimiento, reperfilando su tono crítico y cuestionador. También la secretaria de Gobierno Carmina Besga, pareja de di Nápoli y armadora política del espacio, hizo una intervención pública con el mismo rumbo. “Luciano espera poder tener una charla con Ziliotto pronto. Pasaron muchas cosas y cree que hay que sentarse a conversar”, dijo.
Algo no muy diferente habían planteado el día de otro gran acto de inauguración municipal, cuando en Villa Parque el intendente anunció que no daría una pelea interna por la Gobernación, ya que consideraba que no había “garantías”.
El año pasada, Di Nápoli quiso desafiar a Ziliotto por la presidencia del PJ, pero la Junta Electoral lo dejó fuera de carrera. Dio un portazo a los cargos partidarios y aunque se quedó en el peronismo se corrió de los puestos de conducción.
Di Nápoli es uno de los que está anotado en la carrera por la gobernación, pero a medida que se tensa la cuerda tampoco descarta un acuerdo que lo deje bien parado. No desecha la posibilidad de una nueva reelección como intendente de la capital provincial.
Mientras tanto, se hace valer en una trama donde los actores de peso son el gobernador y su antecesor en el cargo, Carlos Verna. Co-conducen la mayoritaria Línea Plural en un escenario en el que los otros nombres que se barajan para la sucesión son los del senador ziliottista Daniel Pablo Bensusán y las vernistas Alicia Mayoral, vicegobernadora, y Fernanda Alonso, intendenta de la segunda ciudad de la provincia, General Pico.
Ante la posibilidad de que un acuerdo entre Verna y Ziliotto lo deje mirando de afuera, di Nápoli se hace ver cada vez que puede, en dos formatos: llama a la conciliación, pero agita las críticas a la construcción política del PJ y no disimula la buena onda con Fuerza Pampa, el peronismo blue que armaron algunas intendencias y funcionarios de la gestión de Santa Rosa.
El intendente también deja clara su mirada respecto de que la puja partidaria no afecta la gobernabilidad: “si al gobernador yo lo llamo en este momento me atiende y trabajamos en conjunto. En eso no hay muchas diferencias: las diferencias son políticas. Yo creo que después del proceso que pasó (la interna que no fue) hay que sentarse. En algún momento hay que tener esas charlas y van a llegar", se esperanzó.
El acto que Ziliotto armó el PJ el 17 de octubre puso en evidencia y exacerbó los tironeos. Di Nápoli estuvo ausente y también pegaron el faltazo los soldados de Verna, pero el ziliottismo se sintió fortalecido porque el ritual partidario fue masivo y congregó al resto de las líneas internas.
En el ziliottismo no tomaron con demasiada simpatía el nuevo planteo público de di Nápoli para que haya diálogo. El sector del gobernador dice que hubo convocatorias para conversar, pero que por distintas razones no fueron atendidas por la otra parte. Sin embargo, desde el gobierno y desde la presidencia del PJ, Ziliotto insiste en que el panorama que enfrenta el peronismo pampeano necesita una unidad hasta que duela.
Como nunca antes, la oposición parece encaminarse hacia un rejunte de todos los partidos que no son el PJ, con la idea de terminar con el invicto peronista que reina desde 1983. La UCR, el PRO y La Libertad Avanza disimulan sus diferencias con tal de armar ese frente, al que incorporarían a otros partidos como Comunidad Organizada, el Movimiento Federalista Pampeano (MoFePa) y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID).