Santiago Caputo, asesor de Javier Milei y jefe sin firma de la SIDE.
La SIDE de Javier Milei abrió este martes una convocatoria pública para reclutar personal. El organismo que conduce Cristian Auguadra, funcionario que responde a Santiago Caputo, habilitó un formulario para quienes quieran incorporarse al Cuerpo de Inteligencia de la Nación. Para espiar, hay plata.
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La inscripción estará abierta hasta el 30 de noviembre y contempla una selección con exámenes, evaluaciones físicas y psicológicas y una entrevista personal.
Bajo la consigna “Buscamos a los mejores”, la Secretaría de Inteligencia de Estado advierte que las tareas requieren máxima exigencia, exposición al riesgo y disposición a trabajar sin reconocimiento público. Busca agentes para realzar análisis y operaciones de ciber y contrainteligencia.
Los requisitos mínimos son tener ciudadanía argentina, secundario completo, aprobar los controles médicos y de seguridad y contar con disponibilidad para trasladarse a la ciudad de Buenos Aires.
Gran Hermano Javier Milei
La convocatoria llega después de sucesivas ampliaciones presupuestarias para el área bajo control político del asesor presidencial. El antecedente más conflictivo fue la asignación de $100.000 millones para gastos reservados en 2024, que terminó rechazada por ambas cámaras del Congreso. Este año, el Ejecutivo volvió a reforzar las partidas de la central mediante decretos de necesidad y urgencia.
El 2 de agosto pasado, Auguadra concurrió a la comisión bicameral de fiscalización de organismos de inteligencia y justificó el aumento de gastos reservados en la visita del papa León XIV. Según la oposición, por ese concepto el organismo gastó 12 mil millones de pesos durante el año.
El rol de la SIDE en la fuga de Flávio Bolsonaro
La Casa de espías también quedó bajo la lupa por su participación en el operativo que permitió la fuga a Estados Unidos, desde Argentina, del excandidato a presidente de Brasil Flávio Bolsonaro, ayudado a escapar por el gobierno de Milei a pesar de tener prohibida la salida de su país en virtud de una disposición judicial en el marco de una investigación por supuesto lavado de activos.
La maniobra mereció la inmediata reacción de la oposición en el Congreso, que impulsó una investigación para determninar el rol de la SIDE y de Caputo en la fuga del hijo del ultraderechista derrotado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El casting de la SIDE: operaciones, tecnología y análisis
El formulario de postulación permite elegir entre seis áreas: análisis estratégico; operaciones; ciberinteligencia y tecnología; idiomas y estudios regionales; contrainteligencia y seguridad; y apoyo institucional.
La búsqueda incluye perfiles de economía, ciencia política, relaciones internacionales, informática, inteligencia artificial, traducción, derecho y administración. Para operaciones, el organismo requiere discreción, adaptabilidad y capacidad de decidir bajo presión para obtener información en el terreno dentro del marco legal.
La planilla pide nombre, apellido, DNI, CUIL, fecha y lugar de nacimiento, domicilio, estado civil y correo electrónico. También consulta por antecedentes penales, estudios, idiomas y experiencia laboral. Quienes se anoten deben tener al menos 18 años y declarar bajo juramento que la información suministrada es verdadera.
Entre los conocimientos que releva aparecen herramientas bastante menos cinematográficas que las asociadas al espionaje: Word, Excel, PowerPoint, Google Docs y correo electrónico. El formulario distingue niveles de manejo básico, intermedio y avanzado, e incluye una opción para quienes no tienen experiencia laboral. Saber usar fórmulas y tablas dinámicas también puede formar parte del currículum de la nueva inteligencia libertaria.
Exámenes, entrevista y compromiso de confidencialidad
Completar la solicitud no garantiza una vacante. Primero habrá una preselección de perfiles y un examen eliminatorio de conocimientos generales. Después llegarán las evaluaciones físicas, psicológicas y psicotécnicas, cuyos resultados serán reservados. Otra prueba tendrá corrección anónima, mediante un código personal, y el recorrido incluirá un coloquio ante un tribunal de tres funcionarios de la SIDE.
Quienes obtengan los lugares disponibles serán designados como becarios y deberán realizar el Curso Básico de Ingreso en la Escuela Nacional de Inteligencia , que tuvo como primer director en la era MIlei al ex Señor 5 del menemismo Juan Bautista Yofre, el Tata., reemplazado luego por el coronel retirado y veterano de Malvinas Daniel Carlos Esteban.
Tata Yofre, jefe de espías de menemismo y primer director de la Escuela Nacional de Inteligencia del gobierno de Javier Milei.
La asistencia será obligatoria y tendrán que firmar un compromiso de confidencialidad. La incorporación posterior dependerá de las evaluaciones, las prácticas y las vacantes. El documento oficial también advierte que desaprobar el curso dos veces inhabilita para volver a presentarse.
El Gobierno presenta este mecanismo como parte de una profesionalización del sistema. Al anunciar el nuevo estatuto, en septiembre, la propia SIDE sostuvo que buscaba establecer una carrera con selección abierta, competitiva y despolitizada, basada en el mérito, la capacitación y el desempeño. Es la definición institucional de una reforma impulsada por una estructura que permanece bajo la influencia de Caputo.
Los fondos reservados y el rechazo del Congreso
El presupuesto de inteligencia arrastra una disputa desde julio de 2024. Poco después de disolver la Agencia Federal de Inteligencia y restablecer la SIDE, Milei firmó el DNU 656/2024, que destinó $100.000 millones adicionales íntegramente a gastos reservados. La decisión abrió una controversia por el volumen de recursos y por las restricciones para conocer públicamente su destino.
Diputados rechazó el decreto con 156 votos contra 52 y seis abstenciones. El Senado hizo lo mismo en septiembre y completó su derogación: fue la primera vez, desde la incorporación de los DNU a la Constitución en 1994, que ambas cámaras rechazaron uno. La discusión también alcanzó al dinero utilizado mientras la norma estuvo vigente. Según un relevamiento de Chequeado sobre datos oficiales, para entonces ya se había ejecutado el 75% de los fondos reservados disponibles.
Los refuerzos continuaron. En julio de 2026, el DNU 594 agregó $49.261 millones al presupuesto del organismo, incluidos $7.466 millones para gastos reservados. En septiembre, el DNU 867 incorporó otros $30.519 millones. Así, el crédito pasó de los $97.135 millones iniciales a $176.916 millones, una suba nominal de alrededor del 82%. El proyecto de Presupuesto 2027 prevé $181.472 millones para la central.
La policía secreta de Javier Milei
La convocatoria también se inscribe en una ampliación de las atribuciones del organismo. Como advirtió Letra P en enero de este año, el DNU 941/2025, publicado el 2 de ese mes, habilitó al personal de inteligencia a aprehender personas durante actividades de inteligencia, ante requerimientos judiciales o en situaciones de flagrancia, con obligación de dar aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad. La reforma generó cuestionamientos opositores por desdibujar los límites entre espionaje y funciones policiales.
El decreto declaró encubiertas todas las actividades de inteligencia nacional y obstruye la fiscalización de recursos y la prevención del espionaje interno.