Daniel Passerini juega un pleno al transporte para extender su influencia en el Gran Córdoba
El intendente capitalino planea la integración metropolitana del servicio. El rol clave de Rodrigo Fernández. La parada en el Concejo. Cómo será el sistema.
Daniel Passerini diseña un proyecto de transporte que integre la capital con el Gran Córdoba.
La integración regional es un viejo anhelo, hoy compartido por el intendente Daniel Passerini y el gobernador Martín Llaryora
El nuevo esquema de transporte público de pasajeros que diseña el intendente Daniel Passerini, junto al secretario Rodrigo Fernández, apuntará a concretar un viejo anhelo, actualizado periódicamente con estudios que renuevan la magnitud de la problemática: la integración metropolitana entre la capital provincial y las ciudades del GranCórdoba.
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El diseño, que sería presentado los primeros días de junio, contempla dos conceptos necesariamente actuales. Por un lado, mantiene el horizonte de multimodalidad, con articulación entre diferentes métodos de transporte. Por otra parte, promete libertad de elección para los usuarios, hoy declamados rehenes de un servicio de mala calidad, escasas opciones y raleados prestadores.
La nueva propuesta permitiría a las líneas que recorren la capital extender prestaciones a cada jurisdicción que se integre al esquema. Actualmente las mismas están restringidas por normas provinciales y municipales, razón que refuerza la necesidad de participación de la secretaría de Transporte de la Provincia.
A las empresas que cumplan los requisitos (hoy dos, una sola privada) se les permitiría desdoblar tarifas, manteniendo un valor uniforme para recorridos dentro de la ciudad y percibiendo una suma superior para viajes desde y hacia localidades vecinas. Este valor podría tomar como referencia la distancia recorrida, método empleado en otras jurisdicciones.
Daniel Passerini y Rodrigo Fernández
Daniel Passerini mantiene a Rodrigo Fernández con el sello de la secretaría de Movilidad Urbana.
Si bien ya hay líneas que extienden recorridos hacia localidades limítrofes, sólo pueden realizar tramos prefijados, sin posibilidad de discriminar tarifas. En adelante, sus prestatarias podrían acordar con municipios vecinos una extensión de recorridos.
Complementariamente, las prestatarias del servicio interurbano podrán levantar pasajeros en las paradas diseminadas en avenidas de la ciudad, posibilidad hoy vedada para cumplir trayectos urbanos.
En adelante, esas empresas, que sólo pueden vender tickets hacia localidades contiguas, con contados puntos de acceso en la ciudad capital, podrían colectar una tarifa especial para recorridos urbanos, por un valor superior al del boleto establecido para los viajes intraciudad.
Para facilitar el engarce de prestaciones, el esquema retomará la idea de anillos como encuadre de los trayectos. En principio serían tres, con la plaza San Martín como epicentro y la avenida de Circunvalación como referencia externa. A cada uno corresponderían líneas anulares, con puntos de ascenso para conectar con otras líneas y trayectos regionales.
Dentro de los anillos se definirán líneas radiales, algunas con circulación barrial, otras con paso por el centro. Muchas se complementarán con recorridos troncales, sobre avenidas de ingreso y egreso a la capital. Las mismas concentrarían el transporte interurbano, también saturado por la insuficiencia de prestaciones hacia localidades vecinas.
Aunque desde la Municipalidad eviten hablar de favoritismos, Coniferal (única privada en los citadinos), Fono Bus y Sarmiento resuenan entre las firmas interesadas.
Tales protagonistas hoy avistan una retirada del Estado. Sin subsidios para el transporte interurbano, prestadores musitan reclamos contra el gobierno provincial. Según acusan, deben afrontar “solidariamente” la mitad de los descuentos para programas especiales (para estudiantes, docentes y adultos mayores), mientras que la parte que corresponde a la Provincia llega “tarde y sin reconocimiento de inflación”.
Desde la Municipalidad remarcan que el grueso del dinero para los urbanos proviene de sus arcas. En declaraciones a Radio Universidad, el secretario de Transporte de la ciudad, Rodrigo Fernández, estimó en $7.300 millones la cifra erogada en abril.
Sin esa intervención, remarcan desde la Municipalidad, el boleto ciudadano ascendería de $700 a $1.336. Sin ningún tipo de subsidio, contemplando valores reales de combustibles y salarios de choferes, la referencia llegaría a $2000.
El juego de Daniel Passerini
El nuevo esquema comenzaría a funcionar en marzo del 2025, un año después del vencimiento del actual, prorrogado por decreto.
Rechazando especulaciones, desde el entorno del secretario multifunción aseguran que cumplirán con el compromiso de lograr un “proyecto pensado primordialmente para la gente”.