El kirchnerismo de Córdoba transitará las tres semanas que restan hacia las elecciones con una directriz clara: el adversario es Javier Milei. No se trata sólo de una reafirmación de la nacionalización de la disputa, tal como promueve la Casa Rosada. Responde, sobre todo, al momento político del país, marcado por una crisis de múltiples focos para el gobierno libertario.
En términos concretos, militantes y candidatos de Fuerza Patria redoblarán sus críticas contra una administración nacional que luce aturdida tras la semanas de crisis económica y política, que tuvo como remate la renuncia de José Luis Espert a su candidatura bonaerense. Pero se esmerarán en dejar impreso, en cada una de ellas, el sello de primer opositor. Un poco por convicción, otro tanto para evitar fugas en momentos en que manifestarse como opositor cotiza “al alza”.
Javier Milei, el primer adversario
Las voces kirchneristas no sólo recuerdan que han sido adversarios de Milei desde el primer minuto, ubicándose en las antípodas de la gestión minarquista; usarán tal cualidad para diferenciarse de aquellos a quienes señalan como opositores recientes y por conveniencia, como Provincias Unidas y la UCR.
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Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, en los carteles de Fuerza Patria de Córdoba
También apelarán a la figura del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y de Cristina Fernández de Kirchner que ya se aprecian en la cartelería de campaña ubicada en la vía pública. Para el kirchnerismo, el triunfo bonaerense, también para LLA, fue un antes y después rumbo a octubre. Sin embargo, para Fuerza Patria es una oportunidad para animar al núcleo duro, inclusive en terrenos hostiles como es Córdoba.
El reajuste no implica mandar a las bodegas los arpones destinados a adversarios provinciales. Mucho menos contra Juan Schiaretti, el líder del ensamblaje opositor. Tanto a él como a Martín Llaryora, las referencias provinciales de la nueva liga de gobernadores, les van a seguir enrostrando los votos positivos a iniciativas libertarias brindadas por sus voces en el Congreso.
En esa dirección, denunciarán las críticas cordobesistas a Milei como ocasionales. Citarán como ejemplo más reciente el voto de la senadora Alejandra Vigo contra el proyecto que proponía defender el programa atómico argentino y evitar la cesión del 44% de las acciones de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA).
“El cordobesismo va a seguir apoyando a Milei en varios aspectos. El único bloque que desde el principio, con coherencia, le puso un freno fue el de Unión por la Patria, hoy Fuerza Patria. Ese bloque es el que articula las discusiones políticas para que después salgan leyes que contienen a los golpeados. Por lo tanto, ese es el bloque que hay que fortalecer”, promueven voces K
La redefinición también ocluye la mentada, tantas veces relanzada, versión de un acuerdo entre la gobernación y el kirchnerismo mediterráneo. El mismo implicaría una beligerancia sin ataques personales, pero un mismo objetivo: Natalia de la Sota, la candidata que construye su opción tomando votos de ambas fuentes.
El cordobesismo de Natalia de la Sota
La digresión no implica que la candidata de Defendamos Córdoba quede fuera del rango de tiro. Convenientemente, le recordarán su pertenencia a un peronismo cordobés que hace en el ballotage de hace sólo dos años “jugó a favor” del proyecto libertario.
Pero, congruente con la consigna general, priorizarán exaltar las cualidades del propio espacio. “Vamos a seguir marcando diferencias con todo el cordobesismo, ella incluida, pero vamos a confrontar con Milei con nuestras propias herramientas”, remarcan.
La apuesta por lo propio opera también como intento para retener adhesiones de históricos aliados, hoy permeables a la oferta de la diputada. De la Sota no sólo ubicó a referentes gremiales, académicos y de organizaciones civiles en su lista; a ellas interpela como principales destinatarias de sus propuestas.
Consecuentemente, armadores y porteadores K profundizarán su trabajo en tales sectores, intentando evitar fugas o volviendo a convencer a los dubitativos. “El contexto nacional ayuda”, se ilusionan.
La banca de Córdoba y el regalo de Espert
También insuflan ánimo las propias lecturas del terreno cordobés, en el que ven a sus rivales peronistas como estancados tras un buen arranque. Por ende, expresan renovada confianza en retener la banca que pone en disputa Pablo Carro, líder de la lista de Fuerza Patria.
Distintas mediciones circulantes muestran al dirigente gremial y universitario en la pelea por el cuarto puesto hacia octubre. Su rival en ese segmento sería Ramón Mestre. Por si acaso, al candidato radical le enrostran el ambiguo juego de la UCR, primero en Juntos por el Cambio, luego como dadores de “gobernabilidad” a Milei.
Como contracara, no sólo muestran el trabajo parlamentario del tándem con Gabriela Estévez. También apuntan que los registros de encuentros con sectores afectados por la motosierra son previos a los de cualquier rival. En particular con el movimiento obrero, el feminismo, cooperativas, organizaciones de derechos humanos, universidades y cultura. De ellos esperan una fidelidad que hasta aquí no había sido puesta en tensión en la provincia.
A ellos también ofrecen, como propia, la renuncia de Espert a su candidatura a diputado por Buenos Aires. De Juan Grabois, una de las referencias de Fuerza Patria, provino la denuncia que desató el tembladeral en la campaña de La Libertad Avanza. Tal denuncia ayudó a instalar al narco como problemática de campaña, algo que la política general prefería omitir.