Federico Alesandri selló su regreso al peronismo en una reunión con Martin Llaryora y Manuel Calvo
Dos años después de haber asumido su banca como representante del kirchnerismo, Federico Alesandri sumará su bloque unipersonal, denominado Creo en Córdoba, al de Hacemos Unidos por Córdoba, la denominación que mantiene el peronismo mediterráneo liderado por Martín Llaryora en la Legislatura.
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La decisión de Alesandri abre múltiples caminos interpretativos sobre el impacto que tendrá en un momento de reconfiguración de fuerzas en el cuerpo legislativo. Sobre todo, brinda pistas sobre el proceso de metabolización que ensaya el gobierno provincial de la derrota en las elecciones legislativas, en manos de La Libertad Avanza.
Un alivio para Martín Llaryora
Con la suma de Alesandri, la bancada oficialista asegura un voto clave para intentar mantener superioridad numérica. Se sabe, por los resultados de las elecciones provinciales de 2023, el peronismo y Juntos por el Cambio cuentan con 33 bancas propias sobre un total de 70.
Hasta aquí, el gobierno logró imponerse en los proyectos más discutidos merced a las adhesiones de aliados, ya permanentes como Karina Bruno, quien llegó en representación del PRO y responde políticamente a Darío Capitani, presidente de la agencia Córdoba Turismo, u ocasionales, como el libertario Agustín Spaccesi y la radical Graciela Bissotto.
Federico Alesandri con cuadro de Jose Manuel de la Sota
Federico Alesandri regresó al bloque de Martín Llaryora en la Legislatura de Córdoba
Espoleados por los resultados del 26-O, renovando augurios de fin de ciclo para el PJ, cabecillas de la UCR y el Frente Cívicocomenzaron una tarea de engorde del bloque opositor, anhelando revertir la mayoría vigente. Entre los apuntados figuraba el exintendente de Embalse, quien sobre todo en su primer año se esmeró en marcar diferencias con el Partido Cordobés.
Pocos días después, el dirigente ha desestimado tal opción. Su decisión no sólo marca el regreso al peronismo cordobesista que constituyó su cuna (su padre, Carlos, fue uno de los dirigentes clave de los gabinetes de José Manuel de la Sota); también supone el fin de toda representación legislativa kirchnerista.
Su egreso ratifica el declive del sector que hoy se rotula como Fuerza Patria, que hace sólo diez días obtuviera 5 puntos, en una de sus peores cosechas. En simultáneo, valida el destino que preveían históricos armadores en la provincia. Para ellos, advertidos de la futura performance, reintentar la unificación con el peronismo cordobés, tantas veces frustrada, constituiría la única vía posible para enfrentar una ola libertaria que terminó arrasando en la zona central del país.
La jugada de Facundo Torres
El legislador oficialista fue uno de los responsables de las negociaciones con Alesandri. Amigos desde la militancia juvenil, compañeros de ruta por años, el exintendente de Alta Gracia dio la bienvenida a Alesandri en su regreso. “Vuelve al sector que lo vio nacer políticamente, donde había transcurrido casi toda su carrera”, indicaron en su entorno.
Intérpretes que conocen a ambos dirigentes señalan también una deriva natural para el acuerdo. Al respecto observan dos situaciones. La primera es la escasa participación de quien fuera candidato a gobernador, hace sólo dos años, en la campaña de Fuerza Patria. “No apareció en ningún lado”, evocan. Otra es la creciente incomodidad con el resto de la dirigencia que se referencia en CFK. “Parecía fuera de juego. Lo veían más cercano a Natalia que a los K”, indican.
Me alegra profundamente que @falesandri se sume a nuestro @BloqueHUpC Un amigo, un compañero y un dirigente que durante muchos años compartió este proyecto con su mirada y su sensibilidad. Siempre es una buena noticia cuando alguien vuelve a casa. pic.twitter.com/D6rluehqJl
El camino de retorno tuvo su rúbrica en la sede de la Gobernación, donde fue recibido por el propio gobernador y el ministro de Gobierno, Manuel Calvo, otro de los interlocutores para la tarea.
Su nombre figura entre los que tiene apuntados la oposición, dispuesta a maximizar las diferencias que lo llevaron a una creciente distancia con Llaryora y, sobre todo, con Juan Schiaretti.
Sobre esa posibilidad, una de las disquisiciones más compartidas apunta a una demostración de espíritu conciliador ante una potencial fuga. “El mensaje es claramente de reunificar la tropa. Se muestra que hay voluntad de diálogo”, remarcan.
Natalia de la sota festejo
Natalia de la Sota amaga con romper el bloque peronista en la Legislatura
La otra va en sentido contrario e indica que, con el pase de Alesandri, los representantes del peronismo cordobés no necesitan forzar ninguna negociación con Knipscheer. “Le bajan el precio”, sintetizan.
Desde el delasotismo repiten que aún no han tomado una decisión, alargando el proceso de análisis de las circunstancias. También desmienten la existencia de contactos desde el Panal. “No hablaron con nosotros. Son todas operaciones”, subrayan.
Por las dudas, recuerdan que los cordobeses que votaron a De la Sota interpretaron una voluntad marcadamente opositora a Javier Milei. “¿Unirse para qué? No para someternos o vendernos. Nuestro mandato es claro y no vamos a defraudar a los que nos votaron”, destacan.
El socio del PRO
La aclaración desvía reflectores hacia otro potencial aliado cordobesisa en la Unicameral, el diputado Oscar Agost Carreño, quien debe volver al recinto provincial en un mes.
Aunque muchos dan por descontada su integración al bloque de HUxC, lógica continuidad de su participación en Encuentro Federal y de la participación de múltiples dirigentes PRO en el gobierno provincial, el titular del partido amarillo aún no confirma su juego.
Por las dudas, operadores consideran que la vuelta de Alesandri también relativiza la urgencia de negociar con él. En simultáneo, vislumbran otro guiño a los dirigentes peronistas disconformes con la incorporación de extrapartidarios. “Primero los compañeros”, sentencian.