Asumió Miguel Siciliano, un alfil empoderado para relanzar la gestión de Llaryora en la ciudad de Passerini
Destinó su discurso de asunción a la capital de Córdoba. Enumeración de obras e interpelación a entidades e instituciones. Guiños a Milei y a los gremios.
El exlegislador lo dejó claro en el discurso posterior a su asunción, dedicando gran parte de sus conceptos a la enumeración de obras realizadas y trabajos en marcha en la ciudad.
Lo hizo con convencimiento, mencionando en reiteradas ocasiones a "Daniel y Martín", como los tótems del peronismo que gestiona ambas administraciones. Lo hizo también con cuidado, evitando cualquier referencia a la disputa que se avecina en dos años. Eludiendo, en simultáneo, toda posibilidad de cuestionamiento a una gestión municipal ya cuestionada por algunos compañeros.
En el mismo escenario, el propio intendente devolvió con más sonrisas que aplausos las gentilezas. La efusividad se ubicó enfrente y corrió por parte de organizaciones sociales y colectivos barriales, que vivaron a Miguel, el dirigente, más que a Siciliano el funcionario, en tiempos de capa caída para el PJ capitalino.
El lanzamiento de Miguel Siciliano
La asunción del flamante ministro pareció más emparentada a un acto de campaña que a un paso formal. El auditorio de la Casa de Gobierno estuvo completo. De camisa, representantes institucionales, desde la Cámara de Comercio hasta industriales. Cuello de polo para dirigentes gremiales. Sacos para funcionarios y excolegas de bancada. Nativos digitales ayudando a usuarios inexpertos de sus celulares. El color, otra vez, provisto por referentes de colectivos LGBTIQ+.
En su discurso, Siciliano intentó abarcar a todos, todas y cada uno. Sobre el cierre calificó a los referentes de clubes y entidades civiles como “los mejores ciudadanos”. Templos, iglesias y centros vecinales también están en el radar de sus movimientos.
A todos ellos dedicó también la enumeración de obras de los últimos seis años y su experiencia en la ciudad como secretario de Gobierno de Llaryora. Toda referencia a las carencias de la ciudad remitió a tiempos previos a 2019.
A los mismos interlocutores dejó en claro que no hay animadversión explícita contra Javier Milei. “Queremos que le vaya bien al Gobierno”, repitió el diputado electo que renunció a su banca en el Congreso. Hay una invocación de esperanza compartida, con doble imputación de origen: los resultados del 26 de octubre, las encuestas que indican que la gente sigue teniendo expectativas positivas sobre la continuidad del modelo libertario.
Con números que por ahora contradicen expresiones de esperanza y las tornan apelaciones a la fe, el ministro asume que hay “un mientras tanto” que amerita acciones inmediatas.
Las propuestas que baraja el Ejecutivo no son sencillas de digerir para los trabajadores, que han aportado más que sus pares nacionales a lo largo de su vida laboral. La forma de presentarlas incluirá rótulos de solidaridad. Se apelará a las asimetrías existentes en el colectivo de trabajadores: un 14% de los jubilados tienen remuneraciones por encima de los 2,5 millones de pesos. A ellos apuntarán primero, con una oferta de diferimiento y bonos indexables.
Siciliano ya lima asperezas. En su pieza oratoria agradeció a las autoridades gremiales presentes. En privado, confía en que los secretarios generales compren una iniciativa que se presenta como benéfica para quienes estén en la base de la pirámide. Son más de 100 mil personas jubiladas.
Miguel Siciliano en el acto de asunción como ministro
No oculta otra carta: presentar al resto de la sociedad, trabajadores privados, autónomos o aportantes a otras cajas, el impacto en rentas generales que supone afrontar una gotera que no para de crecer.
El exconcejal repite que no tiene en su cabeza una candidatura a la intendencia de la ciudad. “Ni en pedo”, dice a su equipo de confianza.
La omnipresencia de la ciudad en su exposición, explica su entorno, tiene que ver con una distribución estratégica. Piden atender las menciones al intendente, con quien trabajará “codo a codo”.
Presentes en el salón, todos los funcionarios de hoy, potenciales candidatos mañana, se se esforzaron por cruzar entre el público para estrecharle un abrazo. Rodrigo Fernández, Héctor Pichi Campana, Raúl La Cava, Juan Domingo Viola, Marcelo Rodio entre los más buscados por la prensa.
Sin fotos de cada encuentro, sólo registros del exlegislador con el gobernador, la vicegobernadora Myrian Prunotto y el intendente, los rumores perderán intensidad, mas no desaparecerán en el corto plazo. Nadie se desmarcará, pero no dejarán de pedir un proceso de selección a través de elecciones.
Tampoco hay expectativas de que se disipen rápidamente los “tiempos difíciles” que han convocado su presencia en un gabinete provincial donde predomina la sensación de relanzamiento. Para el mismo “mientras tanto”, promete escucha atenta a las demandas ciudadanas, canalizadas a través de sus instituciones. Principalmente las de la Capital, el territorio a blindar en los próximos 18 meses.