22|9|2022

Es la política: el Gobierno en la crisis, un invertebrado anémico y ausente

21 de julio de 2022

21 de julio de 2022

Los dólares vuelan. La calle tiembla y se recalienta. Los rumores... Mientras, el Presidente hace puchero, la vice calla, Massa también y Batakis no arranca.

La crisis financiera que escala hora tras hora, tiene a la sociedad en estado de alerta y angustia y alimenta una hoguera de rumores que hielan la sangre no encuentra un dique de contención en el Gobierno, que se revela, cada día un poco más, como un animal invertebrado y anémico, incapaz de frenar la corrida cambiaría con un golpe de autoridad política.

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Las últimas 36 horas de la administración peronista son un muestrario dramático de síntomas de ese cuadro clínico crítico.

 

-La vocera de la Presidencia, Gabriela Cerruti, anunció anuncios de medidas sin siquiera pistas ni fechas tentativas de concreción.

 

-Un rato después, el Palacio de Hacienda se quejó de esa jugada arrebatada: no había medidas de peso listas para anunciar.

 

-El comunicado -frío, impersonal, sin alma- difundido por Silvina Batakis este jueves, al término de la reunión del gabinete económico, lo confirmó: anunció dos medidas que, en jerga del lanzallamas en uso de licencia Andrés Larroque, son curitas en un cuerpo politraumatizado, con pronóstico reservado.

 

-Mientras los dólares paralelos vuelan sin techo y cocinan un caldo que disuelve minuto a minuto la gobernabilidad, el presidente Alberto Fernández hace terapia con intendentes, se pone autocondescendiente, dice, al citando al intelectual Martín Rodríguez, según cuenta Pablo Ibáñez en elDiarioar, que no piensa "liderar" porque eso "implicaría romper con Cristina" (relevo de pruebas) y se queda a mitad de camino: encabeza actos de gestión para mostrar un gobierno que gobierna y, a la pasada, lanza dardos a especuladores y turistas que, lejos de suponer señales de autoridad política, lo muestran apenas quejoso y ceban a las fieras que denuncia.

 

-Mientras tanto, Cristina Kirchner prefiere callar para no obstruir y descarta la posibilidad de hablar para respaldar, acaso esperando para recordar que ella les dijo.

 

-Mientras tanto, Sergio Massa calla mientras rumia sus rencores, acaso esperando, también, para recordar que él les dijo.

 

-Mientras tanto, también vuelan los rumores, que en estos estados de crisis políticas siempre son sensibles a convertirse en profecías que se cumplen.

 

¿Las dos curitas que anunció Batakis son lo único que tiene el Gobierno para frenar la ola?

 

¿Batakis está sola en esa faena?

 

¿El Gobierno está, mientras se escriben estás líneas, en estado deliberativo?

 

¿Sus principales figuras diseñan una estrategia para mostrar un gobierno unido que le ponga autoridad y certeza políticas a esta sensación de anarquía económica y financiera o, como sospecha una sociedad que no tiene visión de rayos x para perforar las paredes de la Casa Rosada, está ausente y destartalado, entregado mansamente a los golpes de la mano invisible del mercado, caminando atontado hacia un destino trágico?