El ex ministro macrista, Guillermo Dietrich, salió en apoyo de la empresa que perdió la licitación del Hidrovía
La hidrovía de Javier Milei
Mauricio Macri y Guillermo Dietrich, el armador en Córdoba.
El exministro de Transporte de la Nación Guillermo Dietrich se apartó de la importación de vehículos chinos con exención del 35% del arancel Mercosur para retomar sus críticas al proceso licitatorio de la Hidrovía, con argumentos que redactó la empresa belga Dredging International, DEME, que perdió la compulsa frente a Jan De Nul.
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"Dietrich sale a destiempo y solo logra poner trabas a la licitación. Eso solo le sirve a DEME, que nunca objetó la licitación hasta que perdió", explicaron a Letra P fuentes del sector agroexportador que siguieron día por día el proceso licitatorio y esperan que comience el nuevo plan de dragado y mantenimiento.
El exfuncionario macrista hizo una ronda mediática para amplificar los cuestionamientos que DEME le trasladó por escrito a Toto Caputo acerca del cuadro tarifario que se va a aplicar en el corredor logístico fluvial que se extiende por 1238 kilómetros.
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La Hidrovía transporta el 90% de las exportaciones del sector agroexportador nacional
Fuentes oficiales advierten que "ese nivel de tarifas garantiza que las obras establecidas en el contrato se cumplan, de lo contrario puede terminar ganando un proyecto que hace una oferta por debajo del costo, se queda la concesión y luego no ejecuta las obras en el río; eso pasó con el contrato de Participación Público-Privada (PPP) que ganó Cristobal López con una oferta por debajo del mercado y la autopista no se hizo por un tema de costos".
Guillermo Dietrich, en auxilio de los perdedores
El empresario está actualmente al frente de las concesionarios de la automotriz china BYD, que abrió su tradicional empresa familiar y había manifestado su alejamiento de la política, sin descartar "volver por la puerta giratoria de la política".
En el sector agroexportador advierten que Dietrich actúa como vocero de la empresa belga, que ahora busca interrumpir o postergar el proceso licitatorio luego de que el Gobierno nacional preadjudicó la administración y gestión de la vía navegable troncal al consorcio que conforman la empresa neerlandesa Jan De Nul con Servimagnus.
“La licitación está mal hecha, esa es la inquietud de los actores del sector, principalmente el tema del piso tarifario”, afirmó Dietrich en el canal de noticias A24, casi al mismo tiempo que DEME informó sobre su intención de reclamar una relicitación de la Hidrovía mediante la presentación de un proyecto de iniciativa privada, fundado en la Ley 27.742.
DEME, de la felicitación al reclamo
Es un cambio de 180 grados que hizo DEME tras la apertura de sobres. Esa empresa había emitido un comunicado elogiando el proceso licitatorio que llevó adelante la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) y, luego de que se conoció el dictamen de preadjudicación, aseguró que “habría margen para proponer una tarifa más baja”.
Según el consorcio ganador, en el proceso de adjudicación se estableció un “piso mínimo tarifario tal como lo recomienda el modelo de referencia de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad)”.
Respecto de otra objeción que hizo Dietrich, en consonancia con Deme, sobre la participación de pocas empresas en la licitación, desde el gobierno advierten que "se recibieron tres propuestas: DTA, DEME y Jan de Nul, el 75% de lo que estimado por la ONU".
Desde el consorcio preadjudicatario también advierten que DEME plantea una baja de la tarifa sin tener en cuenta que tanto la compra de combustibles, como el alquiler los buques para los trabajos en la Hidrovía, tienen que pagar IVA.
Además, aseguran que la propuesta perdedora establecía un esquema de inversiones menor los que se plantearon en los pliegos, de apenas us$ 280 millones en los primeros cinco años de la concesión y nada para las dos décadas siguientes.
El sistema agroexportador espera definiciones
Es la disputa por quedarse con el contrato para realizar las tareas de dragado, mantenimiento y señalización de la Vía Navegable Troncal sobre el río Paraná y el Paraguay, por donde se moviliza el 90% de las exportaciones agroindustriales y el 90% del tráfico de contenedores del país. El sistema agroexportador argentino es todavía el principal generador de divisas del país, con us$ 30.000 millones por ciclo agrícola.
Se estima que la concesión podría originar ingresos por más de US$ 15.000 millones en 25 años y con el compromiso de US$ 10.000 millones de inversión. El nuevo contrato implica la reducción inicial de tarifa de un 13,5% con respecto al peaje actual.
El consorcio Jan De Nul y Servimagnus envió cartas a las principales entidades que agrupan a los usuarios de la Vía Navegable Troncal (VNT) para desacreditar los argumentos que esgrime DEME luego de que su propuesta no resultó elegida.
De hecho, la Unión Industrial Argentina (UIA), la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro Exportador de Cereales (CIARA–CEC), la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas suscribieron un comunicado de prensa en el que afirmaron tener una "visión positiva sobre el avance del nuevo proceso de licitación de la Vía Navegable Troncal".
La Hidrovía separa a Mauricio Macri de Javier Milei
Mauricio Macri y Guillermo Dietrich siempre interesados en la Hidrovía.
En ese momento, Dietrich impulsó la idea de que el diseño de la licitación contemplase dividir en tramos la concesión para el dragado, mantenimiento y balizamiento de la hidrovía, lo cual coincidía exactamente con la propuesta de la neerlandesa Boskalis, la empresa por la cual hizo lobby la reina de los Países Bajos, Máxima Zorreguieta, quien mantiene una muy buena relación con Macri. Boskalis finalmente no concretó ninguna oferta en la licitación.
La Hidrovía fue el negocio inconcluso que más lamentó el macrismo cuando perdió las elecciones con el ex presidente, Alberto Fernández, en 2019. Dietrich aseguró en ese momento que había redactado un pliego licitatorio para "mejorar la competitividad logística del país".
Sin embargo, en el sector aseguran que la redacción de ese nuevo contrato, que nunca fue publicado oficialmente, estaba claramente dirigido a las empresas Boskalis y DEME.