17|1|2023

¿CFK 2023 o no? "La gente tiene que decidir si quiere volver a esa Argentina que ya tuvo"

Ante una multitud que le pidió que vuelva, la expresidenta dejó la puerta abierta, pero sin definiciones. "Podemos volver a hacer" el país de los gobiernos K.

En su segunda aparición pública desde el intento de asesinato que sufrió en septiembre y frente al clamor de una multitud reunida en el Estadio Único Diego Armando Maradona que pidió por su regreso a la Casa Rosada, Cristina Fernández de Kirchner dejó la puerta abierta a la posibilidad de postularse para un tercer mandato presidencial, pero sin avanzar en definiciones. En el cierre de un discurso de menos de una hora, reivindicó el proceso 2003-2015 y aseguró: "Podemos volver a hacer esa Argentina". "La gente tiene que decidir si quiere volver a esa Argentina que ya tuvo", delegó.

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CFK comenzó golpeando a la oposición: dijo que "el pacto democrático del 83 se quebró el 1 de septiembre", cuando fue victima de un intento de asesinato, y criticó al gobierno de Cambiemos por reivindicar la mano dura y "poner a una Miss Argentina a controlar los gastos en seguridad". El tema era otro. Enseguida, la militancia y la dirigencia la interrumpieron con el reclamo de "Cristina Presidenta" y ella respondió, misteriosa: "Como decía el General, todo en su medida y armoniosamente". 

 

Cristina recorrió los primeros tramos de su discurso con el foco de sus críticas puesto en la oposición, pero a los cincuenta minutos lanzó reclamos para la Casa Rosada: sin nombrarlo, le pidió al presidente Alberto Fernández "explicar hacia dónde vamos" y "acordar políticas", en línea con el planteo kirchnerista de crear una mesa en el Frente de Todos que permita la participación de todos los socios de la coalición en el proceso de toma de decisiones.   

 

La vicepresidenta destacó el "acuerdo democrático tácito y expreso que consistía que ningún argentino ponía en peligro su vida por opinar, militar y pensar diferente" y profundizó: "Podíamos tener todas las diferencias del mundo, pero nadie quería matar a nadie, a nadie se le deseaba la muerte por pensar diferente, ni siquiera a aquellos que habían hecho de la muerte un instrumento político. El pasado 1 de septiembre se quebró por primera vez el acuerdo democrático de respetar la vida". 

 

Cristina se metió primero en un tema que no es su preferido: la seguridad. Criticó, en ese aspecto, a la oposición, sin nombrarla, pero identificando a los sectores que llevan como bandera "la mano dura" y después "ponen a una Miss Argentina a controlar los gastos" del área, en referencia a una colaboradora de la precandidata presidencial del PRO Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad, durante la administración de Mauricio Macri, y del actual diputado Gerardo Millman, a quien pide que la Justicia investigue por el atentado en su contra.   

 

No había caso. CFK intentaba seguir hablando del acuerdo democrático del 83, pero la multitud la interrumpía con el pedido de "Cristina Presidenta". "Todo en su medida y armoniosamente", interrumpió, a su vez, ella, pero intentó retomar el hilo inicial y la militancia y la dirigencia volvieron a cantar el hit K del momento.

 

Después de asegurar que la oposición vuelve a pretender "suprimir al peronismo", le pidió que "pruebe con sentarse en una mesa" a buscar discutir con el justicialismo y buscar consensos. Entonces la vice dejó una frase que le gustó a la popular: "Sin Cristina, hay peronismo posiblemente dividido, fracturado e inocuo".

 

CFK había hecho foco en la oposición y había evitado críticas al interior del Frente de Todos y, particularmente al Presidente. Cuarenta minutos después de iniciar su discurso, a las 19.36, directamente no había hecho referencia alguna al mandatario, con quien mantiene una tensa relación pero a quien llamó esta semana cuando el jefe de Estado sufrió una crisis de salud en Bali, Indonesia, donde asistió a la cumbre del G20.

 

En esa sintonía, criticó las nuevas propuestas opositoras de privatizar Aerolíneas Argentinas -alusión indirecta a Mauricio Macri- y las "propuestas novedosas" que "no son tan novedosas" porque "proponen volver a los 90", en alusión a los sectores libertarios referenciados en Javier Milei.

 

Fernández de Kirchner dijo que en 2015 "empezó un tobogán" y que "el gran punto de quiebre fue el endeudamiento" que tomó Macri en 2018.

 

Las primeras críticas al gobierno que encabeza Fernández llegaron pasadas las 20.23, cuando recordó que en 2020, en ese mismo estadio, advirtió que era indispensable "alinear precios y salarios" para que "cuatros vivos no se quedaran con el crecimiento". Inmediatamente, le pidió que explique "hacia dónde vamos y por qué hacemos cada cosa que hacemos" y le reclamó "acordar políticas" porque "las elecciones se pueden ganar, pero son tan grandes los condicionamientos que nos dejaron que, si no, este país será difícil para cualquiera".

 

Cristina siempre sabe a dónde quiere llegar, aunque parezca que por momentos se va por las ramas. Cuando reivindicó su autoridad para hacerle observaciones al Presidente -volvió a recordarle que ella ya estuvo ahí y que gobernó cinco años más de los que él lleva en la Casa Rosada-, empezó a caminar hacia la reivindicación de la Argentina 2003-2015 para volver a decir, como había hecho en Pilar, en el plenario de la UOM, que sabe cómo recrearla.

 

Desde una de las cabeceras del estadio, Máximo Kirchner y Mayra Mendoza alentaron al grito de "Cristina Presidenta".

"Nuestro espacio pudo cumplir tres mandatos en los que dejamos a la Argentina con bajo nivel de endeudamiento, con el mejor salario en dólares de toda América Latina y el mejor servicio previsional", destacó y avisó, una vez más: "Podemos volver a ser esa argentina porque ya lo hicimos". Sin embargo, no fue mucho más allá para calmar la ansiedad de la militancia y la dirigencia -durante el discurso el diputado Máximo Kirchner y la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, pidieron para que vuelva a ser presidenta desde las alturas de una paravalancha- , que pedían más. "La gente tiene que decidir si quiere volver a ser esa Argentina que alguna vez tuvo", cerró el discurso pero mantuvo abierta la puerta de una nueva postulación.

 

Con todo, la frase-título de este jueves no superó -ni siquiera empardó- la del acto en Pilar, cuando dijo estar dispuesta a hacer "lo que tenga que hacer" en 2023 para recrear la Argentina que asegura haber construido cuando gobernó el país.