25|11|2022

Sensación de lanzamiento

04 de noviembre de 2022

04 de noviembre de 2022

Arriba del escenario de Pilar, la vice calentó el clamor. Abajo, la dirigencia kirchnerista se quedó con la idea de que está dispuesta a competir. Qué se dijo. 

Abajo del escenario quedó sensación de lanzamiento. La dirigencia que acompañó a Cristina Fernández de Kirchner en el congreso de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que se celebró en Pilar, se fue con la idea de que la vicepresidenta está dispuesta a ser candidata en 2023 en caso de que las condiciones del país y la interna del Frente de Todos (FDT) se lo exijan. 

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“Cada uno interpreta lo que quiere creer, pero en su discurso marcó un camino muy claro; explicó por qué tomó una decisión en 2019 y cómo se podría volver a lo que fue su gobierno, en favor de los trabajadores, y dijo que va a hacer lo que tenga que hacer. Yo creo que va a ser candidata”, le dijo a Letra P un dirigente camporista cuando terminó el acto. A su lado escuchaba otra referente del cristinismo, que asentía ante cada afirmación. “Cristina dio un discurso de estadista”, apuntó.

 

Entre la asistencia quedaron, también, otros dos lineamientos claros: Cristina evitó pegarle al presidente Alberto Fernández y respaldó en términos contundentes al ministro de Economía, Sergio Massa.

 

La ausencia de cualquier referencia al Presidente no sorprendió a la tropa propia, que entiende que es tiempo de marcar la cancha con los temas que le interesan a la ciudadanía, principalmente económicos, y esperar a que “en algún momento” Fernández se decida a convocar a Cristina y a Massa para armar la mesa política de la coalición.

 

Cristina dijo que no se arrepentía de la decisión que tomó en 2019, cuando nominó como candidato a Fernández y armó el Frente de Todos, y tuvo un discurso puramente económico, a tono con el de sus intervenciones públicas previas al atentado. Como ya lo había hecho su hijo, el diputado Máximo Kirchner, la vicepresidenta reclamó “una suma fija” y aclaró que esa decisión no va “en detrimento de las paritarias”. Luego, marcó una clara diferenciación entre la administración de Fernández y las anteriores del kirchnerismo. “Es el Gobierno el que tiene que terciar en la distribución del ingreso, como lo hacíamos en nuestros gobiernos”, dijo.

 

Aunque no arremetió contra el Presidente, Cristina apuntó contra algunos de sus aliados. Levantó a Abel Furlan, el anfitrión secretario general de la UOM, al recordar que en 2016 votó en contra de la ley que selló el endeudamiento con los fondos buitres, y lo diferenció de otros dirigentes de la CGT, cómo Héctor Daer, que estuvo ausente durante la votación.

 

También apuntó, sin nombrarlo, contra el Movimiento Evita, cuando se refirió al armado que comenzó a gestarse durante el gobierno de Mauricio Macri. “Muchos decían que el ciclo de Cristina estaba terminado. Algunos movimientos sociales, los más importantes, no veían tan mal las ayudas que recibían y en la CGT no estaban tan decididos a enfrentar”, remarcó.

 

Por último, la vicepresidenta dejó claro su respaldo a las políticas económicas que aplica Massa. “El ministro de Economía está haciendo un gran esfuerzo administrando lo anterior”, dijo.

 

Minutos antes, fue Furlán quien agitó desde el escenario el canto “Cristina presidenta”, que resonó en el micro estadio. “No te hemos invitado para pedirte que seas candidata a nada”, se atajó el metalúrgico. Los trabajadores lo contradijeron. Antes había sido el anfitrión, el intendente Federico Achával, quien blanqueó su preferencia: “Queremos a Cristina, bancamos a Cristina”. 

 

Sobre el final, la vicepresidenta dejó la promesa que encendió la esperanza en la dirigencia que la acompañó. “Voy a hacer lo que tenga que hacer para que nuestro pueblo pueda organizarse y recuperar la alegría”, avisó. 

 

Había llegado a Pilar cerca de las 17, en un helicóptero que la trasladó desde el helipuerto de la Casa Rosada, que utiliza habitualmente cuando se traslada por ese medio. Como contó Letra P, la zona estuvo fuertemente custodiada, con intervención de la Policía Bonaerense, el municipio y los efectivos que forman parte de la custodia oficial de la vicepresidenta. 

 

Fernández y Cristina no se cruzaron en la Rosada, aunque el Presidente estaba en su despacho. Más tarde, el jefe de Estado salió rumbo a Santa Fe para compartir un acto junto al expresidente de Bolivia Evo Morales.

 

La reaparición en el acto de la UOM no es un hecho aislado. Como anticipó Letra P, Cristina volverá a un escenario político dentro menos de dos semanas: el 17 de este mes, encabezará un acto por el Día de la Militancia que tendrá lugar en el Estadio Único de La Plata. La sensación de lanzamiento podría tomar forma de gira.