09|10|2021

No todo es 2023: Larreta mueve fichas para mantener en orden la Legislatura

17 de julio de 2021

17 de julio de 2021

Quien encabece la lista de JxC para el parlamento local tiene amplias chances de transformarse en el timonel del cuerpo. El nombre que suena.

Hay dos cierres de precandidaturas para las PASO que tendrán un impacto directo en los próximos dos años del Gobierno porteño, la plataforma de lanzamiento de Horacio Rodríguez Larreta. La pelea bonaerense ya cuenta con el vicejefe Diego Santilli en el primer lugar de la lista del PRO. Su regreso a la arena electoral, esta vez del otro lado de la General Paz y el Riachuelo, implicará su salida del gobierno local y también de la presidencia de la Legislatura de la Ciudad, que actualmente es conducida por su primo, el vicepresidente primero, Agustín Forchieri, cuyo mandato vence en diciembre y no puede renovar. Por esa razón, el armado de la tira de JxC es clave, porque quien ocupe el primer lugar se quedará con la vice primera del legislativo capitalino.

 

El tema todavía no ha sido definido por el alcalde y es uno de los más importantes que debe resolver antes del sábado próximo, último plazo para inscribir precandidaturas en la Justicia Electoral. Según confiaron en su entorno a Letra P, Rodríguez Larreta tiene una terna de candidatos -varones, los tres-, porque sumó al secretario de Transporte y Obras Públicas, Juan José Méndez, a la dupla original que formaban el secretario general, Fernando Straface, que conduce la campaña 2021, y el secretario de Ambiente y titular del PRO porteño, Eduardo Macchiavelli

 

El que sea elegido deberá dejar su cargo y ponerse al frente de una lista de aspirantes a la Legislatura que deberá medirse con Yamil Santoro, el primer postulante de esa categoría por Republicanos Unidos, la fuerza liberal que ahora forma parte de Juntos por el Cambio e impulsa al exministro Ricardo López Murphy y a la científica Sandra Pitta en la cabeza de la nómina para Diputados. 

 

El armado para pelear la Legislatura buscará replicar los pactos sellados durante el diseño de la lista para la Cámara baja que lideran la exgobernadora María Eugenia Vidal y el economista Martín Tetaz, puesto por la UCR porteña. La escudería para el viejo Concejo Deliberante estará colgada de esa boleta. Por fuera de los tres nombres para el primer puesto, en el macrismo suena otra posibilidad: Dario Nieto, el secretario privado del expresidente Mauricio Macri, sería candidato a legislador en la lista que, según sostienen en la sede porteña, "ahora" lidera Méndez. 

 

Si el joven funcionario se calza el traje de candidato, quedará en una posición expectante para reemplazar a Forchieri a partir de diciembre. El actual vice primero de la Legislatura tiene el pase al Ejecutivo porteño y su sillón quedaría en manos de un larretista que llegó a Transporte de la mano de Guillermo Dietrich, ministro del área durante la presidencia de Macri, ahora complicado por una serie de causas judiciales que lo investigan por presuntas irregularidades durante su gestión.

 

Antes de llegar al cargo, Méndez fue jefe de Gabinete de la secretaría que ahora conduce. Es considerado "el cerebro" de la gestión de Dietrich durante los dos mandatos de Macri en el Gobierno porteño. Ahora tiene a su cargo la gestión de la movilidad porteña, uno de los ejes de campaña del macrismo desde el primer Metrobus. La vidriera de esa gestión lo posiciona como un producto propio del alcalde porteño, con mejores niveles de competitividad que otros dos pesos pesado del entorno larretista como Straface, a cargo de la campaña porteña, y Macchiavelli, designado al frente del armado nacional de Rodríguez Larreta para 2023

 

El alcalde sabe que en diciembre no solo comenzará la segunda mitad de su segundo mandato. También, arranca la cuenta regresiva para su proyecto presidencial. Será sin Santilli a su lado y con un gabinete que posiblemente incorpore a los nuevos socios de JxC y también recompense el regreso de Vidal a la Ciudad. En ese futuro esquema, el próximo vice primero de la Legislatura deberá completar ese esquema de poder y garantizarle que los presupuestos de 2022 y 2023 se aprueben sin sobresaltos junto a los proyectos que envíe el Ejecutivo para exprimir la gestión en clave electoral.