25|6|2021

Si es celeste, que cueste: la interna por el territorio y la pastoral evangélica

05 de mayo de 2021

05 de mayo de 2021

La posible mudanza de Amalia Granata al Congreso desató una lucha en el espacio antiaborto. Los templos son el botín para hacer pie y construir. 

El movimiento antiaborto santafesino integrado por facciones evangelistas y católicas ortodoxas está en plena descomposición interna. Luego de sorprender con la obtención de seis bancas y quedar como tercera fuerza en la Cámara de Diputados y Diputadas provincial, la fragmentación se hizo inevitable y expuso que la unidad corrió detrás de un objetivo solo electoral. Con las diferencias en carne viva, cada espacio transita un proceso de restructuración y empiezan a disputarse no sólo el residual simbólico de la ya juzgada causa aborto, sino el territorio donde hacer pie.

 

Hay una zanahoria por delante que los espacios celestes persiguen: la actual diputada provincial Amalia Granata tiene intenciones de competir por una banca del Congreso. Los casi 300 mil votos que obtuvo como cabeza de la lista para lograr las seis bancas del espacio ahora pueden quedar para la disputa santafesina. Es decir, el resto de la dirigencia del movimiento no quiere perder pisada en la provincia ahora que Granata, probablemente, deje una banca libre y un lugar político que llenar.

 

El otro botín es el territorio y la conexión con un electorado que está amparado por las diócesis y las pastorales evangélicas. Sólo en Rosario hay unos 700 templos evangélicos que no responden a una jerarquía episcopal ni a una orientación política definida, sino que mantienen horizontalidad. Además, se contabilizan en la ciudad unos 2.500 pastores con autonomía para bajar mensajes en sus misas masivas. Ese contexto es observado tanto por Betina Florito, diputada del bloque Somos Vida Santa Fe, de fe católica, y el pastor pentecostal  Walter Ghione, diputado de Somos Vida y Familia, quienes tienen proyectos distintos, pero con un mismo río donde pescar.

 

Florito promete ser candidata a nivel nacional para la senaduría y con eso saber qué peso electoral tiene. “Queremos que la gente conozca nuestras ideas y que vea que no somos ni pollo ni pasta; somos un menú saludable y podemos hacer algo distinto”, dijo a Letra P para graficar el intento de saltar la grieta. Sin embargo, su proyecto de fondo parece circunscribirse a la provincia, con armados para los concejos de la ciudad de Santa Fe y Reconquista como primer paso.

 

En ese objetivo de ganar posiciones, articuló una reunión con referentes evangélicos de Rosario, Rafaela y Santa Fe y el ministro de Seguridad de Santa Fe, Jorge Lagna, a quien, descansando en un vínculo de años de su entorno, le ofreció territorio para combatir la inseguridad. La legisladora resaltó que, al igual que las parroquias y capillas católicas, las iglesias evangélicas "ejercen de manera especial su apostolado desde hace muchos años en los barrios más excluidos”. “Hay que aprovechar los valores que transmiten para que esos jóvenes sepan que hay otro camino y es posible cambiar de vida”, completó. Parece haber un trabajo fino de cooptación del sector evangélico, aunque en el espacio explican que muchos pastores se acercan por voluntad propia. 

 

 

Esto no cayó muy bien en Ghione, quien entiende que la diputada está parándose en un terreno ajeno por ser alguien de raíces católicas y no evangélicas. “Nosotros venimos trabajando muchos años en el abordaje social, por el hecho de ser pastor y formar parte de los consejos pastorales que abordan muy fuertemente la problemática. Tenemos el territorio muy trabajado, caminado y representado por un altísimo porcentaje de los pastores de la provincia”, dijo a Letra P. De hecho, en la semana le dio un reconocimiento a distintos referentes evangélicos que trabajan en lo social. 

 

Ghione trabaja en una construcción nacional con el armado del partido Una Nueva Oportunidad (UNO), que en la provincia definió la integración de un frente opositor, aparentemente en Juntos por el Cambio (JxC). Competir a nivel nacional le sirve también para medir fuerzas: “Queremos tener representación en el Congreso. Queremos ser parte de un frente opositor”, dijo el diputado provincial.