14|10|2021

La encrucijada del último mohicano progre de la UCR

11 de mayo de 2021

11 de mayo de 2021

El radical Pullaro se sostenía en el progresismo por su sociedad con Lifschitz, pero quería congeniar el cambiemismo nacional con el plan provincial.

La muerte de Miguel Lifschitz detona un sinfín de especulaciones en la política santafesina. Algunas son institucionales y otras, electorales, que suelen correr por andariveles distintos pero a veces, como en este caso, van por el mismo carril. Algo así le ocurre a un sector del radicalismo, que mantenía su sociedad con el socialismo pero venía haciendo fuerza para tributar dentro de Juntos por el Cambio (JxC).

 

Maximiliano Pullaro está en una encrucijada. Es el jefe de una bancada de 11 integrantes en la Cámara de Diputados de Santa Fe y era uno de los socios más fieles de Lifschitz dentro del Frente Progresista. Tanto como para haber militado la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, aun cuando la mayoría de su partido jugaba para Mauricio Macri.

 

El exgobernador lo premió por haberse bancado durante cuatro años, toda su gestión, el fierro caliente del Ministerio de Seguridad. Nadie en los ocho años previos de gestión progresista lo había logrado.

 

Desde Diputados, Lifschitz y Pullaro se plantaron ante el gobierno de Omar Perotti, pero cada uno con su estrategia. Convivieron con tensiones, pero nunca rompieron. Por su volumen político y estilo, el socialismo nunca hizo la guerra. Para eso tenía espaderos. Pero el exministro sí, jugó convencido al antiperonismo salvaje.

 

Hacia fines de 2020, Pullaro profundizó su línea discursiva y entendió que no había otra que emparentar la estrategia nacional de la UCR con la provincial y eso implicaba lanzar un frente de frentes junto al socialismo y el PRO. Lifschitz le dio alguna que otra señal, pero públicamente rechazó el armado.

 

En rigor, Lifschitz era el único que sostenía a Pullaro dentro del progresismo. El radical aguardaba que el socialista se decidiera y compitiera para senador nacional para mantenerse a su lado. “Yo trabajo para vos”, le repetía. Caso contrario, Pullaro manejaba y maneja la opción de disputar una interna en JxC. Congeniar estrategia nacional con provincial.

 

Es todo muy reciente y el dolor por la muerte del exgobernador se mantiene en el centro de la escena, pero la rueda de la política sigue su marcha. Pullaro tiene la ambición de ser candidato a gobernador en 2023. Para ello, necesita ser candidato en esta vuelta y, como publicó Letra P, ahora asoma un escenario de extrema polarización en la provincia.

 

El socialismo creía, con seguridad, que el exministro, pese a sus amagues, no pegaría el salto. Aun ante la posibilidad de que Lifschtz no fuese candidato.

 

Del otro lado del progresismo, a Pullaro lo espera el grueso de la UCR. En JxC Santa Fe ya juegan el exintendente de Santa Fe José Corral, el jefe de la bancada cambiemista en Diputados, Julián Galdeano y el exembajador Mario Barletta, más otros y otras. Se verá. En unos dos meses, el cierre de listas  resolverá el enigma.