19|11|2021

Por la segunda vuelta: el plan Barletta 2023

05 de mayo de 2021

05 de mayo de 2021

El exintendente santafesino, radical de Juntos Por el Cambio, quiere volver a conducir la ciudad. Como escala previa, busca una banca en el Congreso.

Entre que ocupó la presidencia de la UCR, la diputación nacional y fue embajador de Uruguay en la era Macri, Mario Barletta estuvo casi diez años fuera de la ciudad de Santa Fe, donde fue intendente entre 2007 y 2011 por el Frente Progresista, antes de su paso a Juntos por el Cambio. Ahora, quiere volver a estar en rojo carmesí en el mapa de calor de la política local y empezó a acotar y moldear alternativas para su futuro. Una de las posibilidades que lo entusiasma es su retorno al gobierno de la capital provincial, hoy en manos del periodista Emilio Jatón, quien responde al socialismo. “Como grupo político, estamos madurando propuestas para la ciudad y para la provincia, tanto para las elecciones de este año como para 2023, para que Barletta vuelva a ser intendente”, aseguraron fuentes de la mesa chica del radical.

 

Esos años en los que estuvo fuera de la provincia lo alejaron de los chispazos posteriores a la ruptura de su sucesor en la Intendencia de la capital provincial, el también radical José Corral, con el Frente Progresista en 2017. Con su vuelta al país a fines de 2019, el exembajador sentía que tenía cierta ventaja para ser un conciliador del arco político no peronista y en esa línea fue uno de los impulsores de la construcción de un frente de frentes. "Lo pasado pisado", dice a sus colaboradores.

 

Sin embargo, ya con las elecciones a la vuelta de la esquina y viendo que la gran alianza que incluyera al PRO, la Coalición Cívica y al socialismo no arranca, evalúa otras estrategias. Como adelantó a Letra P, una de ellas es conseguir este año una banca a nivel nacional - la rosca definirá si disputa la interna de Juntos por el Cambio para la candidatura a senador o integra la lista para Diputados por ese espacio- y desde allí engrosar su figura para la vuelta al Palacio Municipal. De esta manera, recuperaría centralidad sin tener que confrontar con actores locales.

 

En sus redes sociales, por ejemplo, sostiene una gran actividad, pero con eje en temas que se discuten a nivel nacional, como la reforma judicial y el proyecto de ley de biocombustibles. A principios de marzo tomó la presencialidad en las escuelas como bandera, incluso con la presentación de un amparo contra la bimodalidad escolar, que fue rechazado por la Justicia local. El repertorio es similar al que impulsa su exsecretario de Gobierno y mano derecha, Corral, a quien en 2011 le entregó la llave de la oficina ejecutiva de calle Salta 2948 y se convirtió en el primer intendente en lograr la reelección en la ciudad. Sin embargo, entre ambos no terminan de saldar las rencillas del pasado y, cuando se le pregunta públicamente a Barletta sobre su sucesor, es menos efusivo que para describir las buenas migas con radicales frentistas como el exvicegobernador UCR Carlos Fascendini o el exgobernador socialista Miguel Lifschitz. 

 

Barletta y Corral participaron por separado del encuentro que se realizó el viernes pasado con referentes de la Coalición Cívica, que a nivel nacional ya está trabajando para expandir el semillero y poner figuras en foco más allá de su fundadora, Lilita Carrio. Maximiliano Ferraro, actual presidente de la CC- ARI; Lucila Lehmann, que conduce el espacio a nivel provincial, y su segundo, Mauricio Amer, se reunieron por la tarde con Corral y los diputados nacionales Albor Cantard y Juan Martín Musac y algunas horas despues con Barletta, el diputado provincial radical Alejandro Boscarol y el exsenador nacional Hugo Marcucci.

 

Marcucci podría tener un rol central en los próximos meses en el armado que está pensando Barletta para volver a hacer pie en la ciudad. Su nombre ya suena como posible precandidato a concejal por Juntos por el Cambio. Patricio y cultor de un perfil prolijo y moderado, fue dos veces diputado provincial, una vez senador provincial y luego saltó al Congreso como diputado nacional. En su entorno destacan que sostiene buen nivel de conocimiento y arraigo en la capital provincial tanto entre los votantes como entre la dirigencia local, al punto de que fue uno de los armadores del encuentro entre Barletta y Jatón el año pasado.