07|5|2021

El ejército en formación de Bullrich para Buenos Aires

13 de abril de 2021

13 de abril de 2021

Entre los soldados hay exministros, un legislador e intendentes. La jefa del PRO busca influir en las listas. Vidal, los Dorrego y la amenaza de la interna.

La jefa del PRO nacional, Patricia Bullirch, enlistó al primer grupo de dirigentes bonaerenses que la acompañarán en la batalla interna dentro del partido amarillo y en su posicionamiento de cara a la elección ejecutivo en 2023. Sacó a la cancha Somos Equipo PRO, la agrupación que integran algunos hombres y mujeres de peso político y alta exposición mediática como los exministros Esteban Bullrich y Hernán Lombardi; la dirigente enfocada en Seguridad Florencia Arietto; los intendentes Martín Yeza (Pinamar) Francisco Ratto (San Antonio de Areco) y Javier Iguacel (Capitán Sarmiento); y el senador de La Plata Juan Pablo Allan, además de su principal hombre de confianza, Gerardo Milman. Se perfila como la vertiente más dura de la oposición en el territorio, los halcones de Buenos Aires, la provincia del 40% de padrón electoral. Con el armado, la exministra de Seguridad de Mauricio Macri busca sentarse a la mesa de JxC en la que se dicutirán las listas de candidatos seccionales y al Congreso, a la que por los amarillos ya se sientan el larretismo/vidalismo y los intendentes. Bullrich construye con la mirada puesta en 2023, y particularmente en la Ciudad de Buenos Aires pero sin descartar la posibilidad de competir por el sillón de la Casa Rosada, contienda a la que ya se anotan la exgobernadora María Eugenia Vidal y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta

 

 

“Creemos en los mecanismos participativos y en la selección de nuestros candidatos mediante las PASO como mecanismo que revitaliza la calidad democrática. Revitalizar también es dar oportunidades a quienes se sientan con aspiraciones legítimas a representarnos en las candidaturas”, anunciaron a través de las redes sociales unos 300 referentes del PRO, entre intendentes, legisladores y legisladoras, de los 135 distritos bonaerenses que intentan darle volumen a la figura de Bullrich. En febrero, este portal adelantó la intención de la exministra de influir directamente en la provincia aunque para eso debía revertir la inexistente territorialidad que la dejaba resagada frente a otros espacios como el Grupo Dorrego y el vidalismo condensado en La Territorial

 

Un dirigente de máxima confianza de Bullrich contó a Letra P las metas de la presidenta del PRO: a mediano plazo, buscará encabezar la listas de diputados y diputadas nacionales por la Ciudad de Buenos Aires y colar en algunas de las ocho secciones electorales bonaerenses a algunos de sus referentes; a largo plazo, pretende disputar la sucesión de Larreta o, incluso, la de Alberto Fernández. “En la provincia hay gente que tiene referencia en Vidal, Larreta o los intendentes, y muchos otros buscan tenerlo con Patricia”, se entusiasma alguien que trabaja en el armado nacional de la exministra. 

 

Quienes integran el equipo de la exfuncionaria saben de las dificultades internas y los obstáculos para llegar a un acuerdo para repartir pocos espacios entre tantos postulantes. Por eso, aclaran que, de no llegar a un acuerdo conveniente entre las partes, presentarán listas propias en todas aquellas jurisdicciones que sean necesarias. No descartan tampoco alianzas previas antes de enlistarse en la batalla final.

 

Fuentes del espacio consultadas por este portal se mostraron cercanos al armado del Grupo Dorrego, y, puntualmente, al trabajo político del intendente Jorge Macri, al tiempo que mostraron distancia de la mesa de conducción principal de las palomas de Juntos por el Cambio que integra Vidal, Larreta y el vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli, y de la agrupación La Territorial, que se mueve en el conurbano bonaerense y responde directamente al tándem porteño. “Horacio pensó que tenía fabricado un tablero de control que sólo él podía manejar y la irrupción de Patricia lo sacó de la cabina. No hay manera que pueda conducirla. Si no hay acuerdo, hay PASO”, afirmó una figura de peso que se enroló en el grupo de los halcones. “Nos sentimos cómodos con el grupo de los intendentes, bastante menos con La Territorial, que vendría a ser como un vidalismo pero sin Vidal. De todos modos, habrá que dejar que cada uno de nosotros camine y después veremos si somos dos contra uno, tres enfrentados o vamos en acuerdo”, analizó la fuente.

 

Por otra parte, Bullrich considera que se ganó un lugar de representación en el partido, y en la sociedad que no encontró refugio en la moderación de Vidal y Larreta. Considera que Humberto Schiavoni convirtió al PRO en un partido administrativo, en el que muchas figuras de trascendencia plantaban una posición política, expresaban lo que pretendían en tanto modelo de país o lanzaban críticas al kirchnerismo de manera individual, pero sin una dinámica orgánica que ordenara esas ideas. Por eso, el objetivo que se planteó durante el año pasado fue revertir esa relación. “El que tiene una responsabilidad de gestión puede expresarse a través del trabajo diario, pero el que no está en el gobierno necesita de una voz crítica que lo represente y contenga y ahí se ve clara la figura de Bullrich”, destacan quienes trabajan junto a ella.

 

Con la presentación de Somos Equipo PRO, sus integrantes pretenden ampliar el espacio, construir en la provincia de Buenos Aires, que sigue siendo uno de los principales déficit, y desde ahí dialogar con los demás actores de la coalición. “Antes tenemos que pasar por la etapa de engorde”, grafican. En cualquier caso, la jefa de hierro del macrismo es prácticamente la única que capitaliza el voto de los rabiosos antikirchneristas, su principal fuerte en el intento por suceder a Rodríguez Larreta y, eventualemnte, soñar con la presidencia.