31|8|2021

El complejo plan del malabarista mendocino

05 de enero de 2021

05 de enero de 2021

Ramón, el árbitro que juega para el Gobierno en Diputados, teje alianzas en busca de un segundo mandato. Los dos planos de una estrategia de orfebre.

El diputado mendocino José Luis Ramón es uno de los 127 miembros de la Cámara baja que este año concluyen su mandato. Transitó su primera elección en 2017 bajo el signo de Fuerza Protectora, un partido que surgió de una ONG dedicada a la defensa de los derechos de consumidores y consumidoras. Ahora se prepara para pelear un segundo round en la tierra que lo vio nacer. Con la llegada de 2021 comenzó a planificar su campaña para las primarias de agosto y las legislativas de octubre, aunque es uno de los diputados que el año pasado presentaron proyectos de ley para suprimir las PASO 2021 por razones sanitarias y económicas. 

 

En su bautismo de fuego electoral de 2017, Ramón cosechó un 17%. Actualmente, su partido político está dividido y las encuestas que maneja el peronismo mendocino le otorgan una intención de voto de nueve puntos, muy similar al caudal que obtuvo el partido en las nacionales de 2019. En la Cámara baja encabeza el interbloque Unidad y Equidad para el Desarrollo, compuesto por seis escaños que, durante el primer año de gestión de Alberto Fernández, acompañaron la mayoría de los proyectos enviados por el Ejecutivo. De ese conglomerado surge la proyección nacional de Ramón en su provincia y, también, el tejido de alianzas que estudian en su despacho. 

 

"En estos tres meses vamos a trabajar para ampliar las alianzas y la base electoral", confió a Letra P una fuente partidaria mendocina para confirmar las exploraciones que lleva adelante el diputado. Uno de los posibles aliados para este año es el partido Fe, que fundó el fallecido dirigente de UATRE Gerónimo Venegas y que actualmente tiene una banca en Diputados con el bonaerense Pablo Ansaloni, que también comparte bancada con Ramón. Antes de fin de año, el brazo político del gremio de los peones acordó formar parte de la coalición del Frente de Todos luego de una reunión con el titular de la Cámara baja y líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Ansaloni es uno de los tres diputados que llegaron al recinto en 2017 dentro del interbloque de Juntos por el Cambio y lo dejaron después de la derrota de 2019.

 

Otro aliado en estudio es el Partido Solidario, que encabeza el actual titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, Carlos Heller. Esa fuerza integra a nivel nacional el Frente de Todos y los contactos que analizan cerca de Ramón aumentan los interrogantes sobre la convivencia que mantendrá este año con el Partido Justicialista de Mendoza, que desde hace dos semanas es presidido por la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti, una de las espadas políticas más cercanas a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner

 

En las elecciones provinciales del 29 de septiembre de 2019, la camporista fue candidata a gobernadora por el Frente de Todos. Obtuvo el segundo lugar con el 36,24% de los votos, detrás del radical Rodolfo Suárez, que logró el 51,67% y le permitió al Frente Cambia Mendoza retener el control de la provincia. El tercer lugar quedó para Ramón, por entonces calzado en candidato a gobernador, con el 8,71%. Quince meses después de esa contienda, es casi la misma cifra que le adjudican los sondeos. Se trata de una porción del electorado mendocino que podría ser muy útil en la acumulación de votos del peronismo, pero en Fuerza Protectora confirman la búsqueda de aliados por fuera del continente pejotista cuyano, dividido hace años, y especialmente en Mendoza, entre sectores kirchneristas y conservadores. 

 

Sin embargo, la primera misión para sumar aliados tiene que ver con ordenar la tropa propia. El año pasado, Fuerza Protectora sufrió una ruptura interna. Uno de los fundadores del partido, el diputado provincial Mario Vadillo, encabezó un cisma y fundó "Ciudadanos por Mendoza" junto a distintos concejales y dirigentes. Junto a ellos se fue el senador local Marcelo Romano, aunque en la capital provincial aseguraron a este portal que será uno de los primeros en recomponer con Ramón. 

 

¿Cómo hace Ramón para combinar las necesidades electorales que tiene en su provincia con el perfil que construye en el Congreso? Para contestar, en su despacho señalan a los 30.000 kilómetros que recorrió en su auto entre Mendoza y Buenos Aires durante los primeros diez meses de la pandemia. Admiten que su objetivo es "provincializarse lo más que pueda, pero sin perder la nacionalización", una tarea compleja teniendo en cuenta los 1.067 kilómetros que separan al Palacio Legislativo del kilómetro cero del centro mendocino.

 

Dentro del palacio, la estrategia de nacionalización apuntará a no perder la conversación pública con los consumidores y, mucho menos, la buena relación con el oficialismo. Gracias a esa alquimia, volverá a la carga con su proyecto de ley para establecer una tarifa de gas especial para Mendoza y la creación de una Bicameral para redactar un nuevo código de consumidores. Por fuera de los textos, también buscará mostrarse con otros aliados provinciales del Frente de Todos, como es el caso de los dos dirigentes de Juntos Somos Río Negro en el Congreso: el senador nacional Alberto Weretilneck y el diputado Luis Di Giácomo, que también integra el intebloque presidido por Ramón. De esos lazos no sólo surge una convivencia clave para el oficialismo, sino, también, un pantallazo anticipatorio del rol que pueden tener esos aliados en las elecciones que, a pesar del calor y la pandemia, ya comenzaron en el corazón de la política.