28|2|2021

PASO, dice el kirchnerismo y se refugia en el silencio

27 de enero de 2021

27 de enero de 2021

Nadie de ese palo, mayoría en el bloque FdT de la Cámara baja, habla de la suspensión de las primarias, paridas por Néstor Kirchner. Massa banca, pero no mueve.

El operativo "anti PASO" que impulsa una decena de gobernadores del peronismo y del radicalismo ya desembarcó en la Cámara de Diputados y su pronóstico es reservado: se encontró con un rotundo silencio en el bloque del Frente de Todos y especialmente entre las diputadas y los diputados que se identifican con el kirchnerismo. Desde que comenzaron las críticas contra la pertinencia de las primarias 2021, la conducción del bloque, en manos de Máximo Kirchner, se mantiene distante de la movida y hoy configura una de las dos mayores debilidades del proyecto que presentó el diputado oficialista por Tucumán Pablo Yedlin para suprimir las primarias este año. 

 

Las PASO son un mecanismo ideado por Néstor Kirchner en 2005 e implementado por Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones de 2011, en el fin de su primera presidencia. A una década de su estreno, la ley 26.571 de "democratización de la Representación Política, la Transparencia y la equidad electoral" es considerada una conquista histórica por el kirchnerismo. También, una herramienta clave para este año electoral, especialmente en la provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof. El espacio que conduce Kirchner buscará definir las candidaturas ante el peso de los intendentes del conurbano y el interior provincial. El objetivo: sumar diputadas y diputados para los próximos cuatro años y robustecer el bloque que ahora cuenta con 119 voluntades y necesita diez más para llegar al cuórum propio. También, ampliar la presencia en concejos deliberantes bonaerenses y legislaturas provinciales. 

 

La posibilidad de suprimir las PASO no requiere solamente de una ley del Congreso, sino también de las reformas que sancionen las legislaturas de las provincias que tienen normas propias de adhesión de sus comicios. Uno de esos distritos es Buenos Aires. Dentro del bloque oficialista, algunos integrantes del interior deslizan que una forma de destrabar la cuestión bonaerense no pasa solamente por contar con los números suficientes para cambiar la ley en la Legislatura. También, tiene que ver con el desenlace de la elección del próximo presidente del Partido Justicialista provincial. Si queda en manos del actual titular del bloque, algunos diputados del FdT evalúan que sería posible sumar el respaldo de Kirchner a una posible suspensión de las PASO. 

 

En el bloque oficialista estiman que más de 50% de sus bancas se referencia directamente en el kirchnerismo. Nadie de ese amplio universo ha dicho una sola palabra sobre el proyecto de su compañero de bancada Yedlin. El kirchnerismo es mayoría en la coalición oficialista, donde convive con representantes sindicales, del Frente Renovador y de las expresiones provinciales del peronismo.

 

La oposición, también dividida

Otra debilidad estratégica de la iniciativa está en el interbloque de Juntos por el Cambio, pero dialoga con las diferencias que laten dentro del oficialismo. Radicales, macristas y lilitos, se sabe, tampoco tienen una posición común, aunque la mayoría del espacio no quiere un "manoseo de las PASO" frente a una contienda que evoluciona por ahora fuera del Congreso. El alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta quiere mantenerlas y sus pares Gustavo Valdés y Gerardo Morales trabajan para suprimirlas. A pesar de la tensión en el conglomerado que encabeza el radical Mario Negri, no tienen apuro por resolverla. 

 

Hay un guiño para tanta tranquilidad que impactó directamente en la postergación del comienzo de las sesiones extraordinarias, previstas originalmente para enero. Cuando Yedlin presentó el texto, el 11 de diciembre, la conducción del oficialismo se encargó de anticiparles a sus pares opositores que el tema no estaba en su agenda. La insistencia de los gobernadores anti-PASO, reunidos en la mesa del "Norte Grande", llegó a su clímax la semana pasada, durante la visita del presidente Alberto Fernández a la ciudad de Chilecito, en La Rioja. Dos días después, firmó un decreto para incluir el tema "Emergencia Sanitaria y Calendario Electoral 2021" en el período de sesiones extraordinarias, pero las señales del kirchnerismo son las mismas. Tanto Kirchner como la vicepresidenta del bloque, Cecilia Moreau, siguen creyendo que el tema no va a prosperar. Ante tanto silencio público, dentro del bloque interpretan que la decisión es dejar que el operativo clamor avance hasta que se desgaste. 

 

La demora en el comienzo de las sesiones extraordinarias le sirve por ahora al oficialismo para no exhibir esas diferencias. Según pudo saber este portal, Yedlin preparó la iniciativa sin el aval de Kirchner, pero contó con el guiño del titular de la Cámara, Sergio Massa, a quien le adjudican su impulso dentro de la coalición oficialista. El vínculo con los mandatarios norteños posiciona al tigrense de otro modo en la interna del FdT. Una muestra de esas diferencias inestables está en los tiempos legislativos: Yedlin presentó el texto hace casi dos meses y todavía no ha sido girado a ninguna comisión. Esa decisión es una potestad del titular del cuerpo. 

 

En su despacho, explicaron que Massa "esperará a que el oficialismo unifique su posición" para definir a cuántas comisiones será girado ese texto, que no será el único. Hay otros que fueron presentados el año pasado y que también serían tramitados, como las iniciativas que promueven la radical Carla Carrizo, para mantener las PASO con un cambio de fechas y utilización de la boleta única de papel, y el lavagnista Alejandro Rodríguez, que también propone utilizarla pero sin primarias para este año.

 

Ambos proyectos forman parte de una lista más extensa de iniciativas con estado parlamentario. Una de ellas, a contrapelo de los deseos mayoritarios de JxC, lleva la firma del macrista Pablo Tonelli, fue presentada en 2018 y plantea la eliminación total de las PASO por considerarlas "inconstitucionales".