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Los duelos picantes del radicalismo en bastiones clave del corazón bonaerense

Se destacan Bolívar, Azul, Olavarría y 25 de Mayo. Raíz de grietas intestinas, su correlato en el Concejo y convivencia con socios locales de JxC.

Por 17/09/2020 10:25

Jurisdicción forjadora del último gobernador bonaerense de la UCR, en la Séptima sección electoral –corazón geográfico de la provincia – la discusión intestina del partido centenario siempre registró una intensa actividad que, en tiempos de ebullición bonaerense, se traduce con significativa fuerza dados los perfiles y las aspiraciones cruzadas de varios sectores que confrontarán por la conducción de los comité distritales en muchos de sus bastiones.

Un caso paradigmático es el de Bolívar, donde las esquirlas de la fractura generada durante el pasado año electoral se arrastran hasta el presente. Vuelven a chocar los sectores que confrontaron en la interna local de Juntos por el Cambio (JxC) en las PASO de 2019, referenciados por el exintendente José Gabriel Erreca –por un lado– y el exdiputado y exsubsecretario de Interior Juan Carlos Morán, por el otro. El errequismo impulsa al comité al exconcejal Sergio Croce y el moranismo, a Daniel Salazar, dirigente de larga trayectoria con quien comenzó a militar Morán a fines de los ’80.

Sin pulir asperezas, los resquemores permanecen. Según deslizaron a Letra P voces del distrito, en el espacio de Morán –que ganó la interna de 2019– flota la convicción de que los sectores que cayeron en las PASO de JxC no solo no trabajaron de cara a octubre por la candidatura de Morán sino “todo lo contrario”. El malestar del moranismo también se extiende al otrora candidato local de Cambiemos en 2015, Ricardo Criado, y a la estructura que se referenciaba con el bolivariense expresidente de la Cámara baja Manuel Mosca. La única coincidencia de estos espacios que vuelven a estar en pugna es que ambos respaldan la candidatura bonaerense de Maximiliano Abad.


Los ecos de las fracturas cambiemistas también llegaron al Concejo. Allí hay tres bloques: uno de cinco ediles (moranismo), otro de dos (cercano a Mosca) y un tercero, monobloque, conformado por Erreca.

Pero hay una tercera lista para el Comité Bolívar. Es impulsada por militantes de Franja Morada que arman para Evolución y, por tanto, respaldan la candidatura provincial de Gustavo Posse. Sumaron el apoyo de dos exintendentes Alfredo Carretero y Julio Ruíz, mientras que Criado también se alineó en este armado. Así, lejos quedó la última lista de unidad acordada por los tres grupos y que llevó a la presidencia del comité al médico Juan José Nicola, un “imparcial” que renunció luego de chispazos con el errequismo.

 


AZUL. Cuatro sectores divididos en tres listas es el cuadro de situación para la interna azuleña. Por un lado, la conducción partidaria busca revalidar a Manuel Álvarez Prat, acoplado al sector del ex Frente Renovador Pablo Gianibelli. Álvarez Prat pertenece al linaje radical más tradicional de Azul –de hecho, la sede de la UCR local es la “Casa Juan Prat” – y en varios rincones boinablanca coinciden en que sostener el mando del comité local es lo prioritario para este sello familiar que no integra casilleros dentro del organigrama municipal del intendente Hernán Bertellys (JxC) pero que tampoco es opositor. En la esfera bonaerense, el guiño es para la candidatura de Posse.

A diferencia de internas anteriores, los Prat no tendrán el apoyo de la Juventud Radical, que se lanza con lista propia en las ligas mayores. Este sector  lleva de candidato al comité a Agustín Puyou. Es un armado que viene trabajando hace diez años y, hace cinco, conformó la Franja Morada en el distrito. En la pasada elección, integró la lista de Omar Duclós que cayó en las PASO ante Bertellys. Ahora, ya mira hacia 2023. La oposición al intendente azuleño es una de las razones centrales por las que en esta interna la JR no se pega a un acuerdo local ni a un respaldo provincial, al advertir que tanto Gianibelli como el tercer candidato al comité en danza, Juan Sáenz (que apoya a Abad), tienen funcionarios dentro del municipio.

 

 

Presidente del Concejo, Sáenz es respaldado por la estructura salvadorista, que lo levantan: “Siempre estuvo dentro de Cambiemos”, ponderan. A la vez, retrucan la posición crítica de los Prat hacia el Comité Provincia: “No asumen responsabilidad y errores propios”.

OLAVARRÍA. Aquí, la fragmentación se traduce en tres ofertas. La conducción local, hoy con Francisco González al frente y con referentes como Franco Cominotto y el concejal Martín Lastape, buscará revalidar llevando a la cabeza a Gonzalo Dolagaray. Teniendo en cuenta que Cantera Popular es la extracción de algunos de sus dirigentes, este espacio se encuadra en Evolución y respalda la incursión provincial de Posse, a la vez que tiene línea cortada con el salvadorismo, parados desde la férrea confrontación con el socio PRO que, en el pago, no es ni más ni menos que el intendente Ezequiel Galli.

Los chispazos datan del armado que Galli hizo de su lista al Concejo. Puso en los primeros casilleros a funcionarios en modo testimonial. Pero en la UCR olavarriense denunciaron que esa maniobra ata el voto de ediles sustitutos a la voluntad del Ejecutivo al quedar “sujetos a la posibilidad de la vuelta del funcionario (concejal) titular, lo cual es sumamente antidemocrático”. Cerca del Comité Provincia admiten que la actitud de Galli genera malestar “en todas las líneas”, pero ven que la beligerancia se acentúa en “los correligionarios” que manejan el comité distrital, a quienes apuntan: “Está mal la UCR en Olavarría, votan 700 personas y los que están solo les interesa no largar la conducción”.

 


El armado de Salvador-Abad-Lordén impulsa en Olavarría la postulación del convencional provincial Franco Illescas, alineado al sector de la concejala Celeste Arouxet. En tanto, el politólogo oriundo de ese distrito Andrés Malamud es uno de los nombres que resaltan de la lista de Abad a la Convención Nacional del partido. Una tercera lista la encabeza un dirigente de larga militancia local, Rubén Lanceta, que se referencia en Evolución.

25 DE MAYO. La diáspora boinablanca también se expresa en el ámbito legislativo y partidario veinticinqueño. En el Concejo, hay bancas radicales dispersas en tres bloques: Juntos por el Cambio, Cambiemos BA y Mas x 25, éste último un monobloque creado por la edila Gisela Más, que se desvinculó de JxC apenas asumió en diciembre de 2019 y que actualmente se muestra cerca del monzoísmo. En la puja por el manejo del comité local se avizoran los otros dos sectores, uno referenciado en el exconcejal Diego Canullán y que impulsa para la presidencia a Viviana Martín en el marco de Evolución y otro ligado al excandidato a intendente Martín Torre, que promueve a Judith Ravina y se encuadran en el oficialismo partidario bonaerense.

 


UNIDAD. En los cuatro distritos restantes de la Séptima se alcanzó la fumata blanca de la unidad bajo el ala del oficialismo partidario bonaerense. En Saladillo, la candidatura de Noelia Catullo es bendecida por las referencias de la diputada Alejandra Lordén y del intendente José Luís Salomón. En General Alvear, el exintendente y actual senador Alejandro Celillo sigue manteniendo el liderazgo del armado en su municipio, mientras que en Roque Pérez el control del partido centenario seguirá referenciado con Sergio Martini, quien además exhibe el respaldo de sectores independientes de la interna bonaerense. En Tapalqué, sigue en la UCR local Marisa Álvarez.