13|8|2022

Renunciamiento declinable

09 de diciembre de 2020

09 de diciembre de 2020

El año electoral y la salida de la pandemia pueden llevar a la gobernadora a rever su decisión de no ir por la reelección, pero sin romper con Weretilneck.

Arabela Carreras cumple un año al frente del gobierno de Río Negro atravesada por el lapidario efecto de la pandemia. Sin embargo, su mayor desafío es el futuro.

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Una renuncia precoz a un segundo mandato y la necesidad de conformar poder interno en un espacio partidario liderado por la omnipresencia de su antecesor en el cargo, Alberto Weretilneck, le imponen límites a la construcción de su autoridad en la gestión y a su crecimiento político. Por eso, el año que se avecina puede ofrecer una oportunidad.

 

La llegada de la vacuna que permita que la maquinaria económica vuelva a moverse y las elecciones en las que Juntos Somos Río Negro buscará obtener un diputado nacional más configuran un escenario propicio para que la mandataria revea su postura de cara a 2023, aunque sea, en defensa propia.

 

El origen

En 2019, el fallo de la Corte que inhabilitó a Weretilneck la convirtió en candidata muletto. La barilochense llegó a la elección del 7 de abril con la campaña resuelta por el entonces mandatario. El padre de la criatura llamada JSRN la ungió como sucesora y fue un evaluador de cada movimiento desde Cipolletti o Viedma, donde participó de las sesiones virtuales del Senado durante este año. 

 

En esa bifurcación, el capital simbólico del partido se divide en dos y la comparación de estilos, por más odiosa que sea, se utiliza constantemente. Weretilneck, un político que hizo del territorio el principal recurso, mantiene la imagen por encima de cualquier dirigente rionegrino y la gobernadora no es excepción. Por eso, la jefa provincial, que en estos meses cosechó algunos aliados importantes pero todavía busca construir su estilo, tiene como desafío articular con los intendentes y las intendentas, de quienes sólo surgieron críticas cuando participaron de reuniones previas al aislamiento de marzo.

 

Primer ciclo

Carreras heredó el mando con un gabinete plagado de figuras que responden al senador. Por el impacto del covid-19, no pudo modificarlo en grandes términos, pero intervino en áreas estratégicas como Economía, Desarrollo Social y Seguridad. Se espera que la ebullición de la pandemia baje para no solo reactivar las economías, sino para que el rumbo propio sea plasmado en los tres años de gestión que le restan.

 

En medio de las modificaciones, el único hombre en el parlamento que le reportaba, Daniel Sanguinetti, dejó el bloque para asumir en la Secretaría General de la gobernación. Tomó el lugar de Juan José Deco, que a su vez fue a ocupar el cargo de Nicolás Land (Desarrollo Social), eyectado por agitar la bandera W. Esta jugada significó un cimbronazo por el corrimiento legislativo y por el cambio en el área social en la previa del invierno, tan especial cada año en el sur pero, sobre todo, en el adverso contexto del covid-19. “Confío plenamente en sus capacidades”, dijo cuando Sanguinetti entró a la Casa de Gobierno. Lo mismo con Deco, un hombre que venía de trabajar con el exintendente de Dina Huapi Danilo Rojas, un entusiasta del PRO que es recordado por algunos escándalos en la localidad vecina a Bariloche.

 

A medias es la relación con los sindicatos, sobre todo con ATE. Luego de que la barilochense insinuara una apertura hacia UPCN, gremio que conduce Juan Carlos Scalesi, el número dos a nivel nacional y exsecretario general rionegrino, Rodolfo Aguiar, despotricó contra la idea de Carreras de “escuchar a todas las voces”. Este reto, el de aceitar el vínculo a través del secretario de Trabajo, Jorge Stopiello, y rubricar la paz social, es parte de la agenda inmediata que tendrá una cumbre con los médicos autoconvocados de cada distrito.

 

Seducir a los propios es otro. La figura de Weretilneck es tan abarcativa, dentro y fuera del gobierno, que a Carreras le cuesta crear el arabelismo más allá de Sanguinetti o Deco. En el parlamento, el bloque de JSRN que conduce Facundo López es, por ahora, incondicional al senador. El mejor ejemplo lo dio Roxana Fernández cuando, en una comisión virtual, protagonizó el blooper del año. “Arabela está haciendo muchas cagadas”, dijo en un Zoom legislativo. La bizarra escena, además de enardecer a la gobernadora, demuestra que la supremacía partidaria sigue en manos del exjefe provincial.  

 

 

Lo que no tiene en el territorio lo obtiene por fuera de las fronteras. El presidente Alberto Fernández, a través de uno de los secretarios generales de la CGT, Héctor Daer, le brinda protección y algo de músculo en la conformación de poder dentro de Río Negro. "Es excelente", reitera el jefe de Estado, que hasta envió a dos ministras nacionales dos veces en 15 días a resolver el conflicto de arrastre con los pueblos originarios, una tarea tan difícil como compleja.

 

Rivales

En ese balanceo, la oposición también juega su partido. Carreras había sentado diálogo fluido con el senador Martín Doñate, a quien parte importante del Frente de Todos (FdT) busca instalar para 2023. Los distanció la modificación en la elección de autoridades del Ente de Desarrollo de General Conesa, espacio que planifica y coordina la promoción integral, económica y social del Valle inferior, digitado por el gobierno municipal de turno. Casualmente, la presidenta del PJ Río Negro, Alejandra Mas, es de esa ciudad y pensaba en contener en el organismo que terminó en manos de JSRN mediante una reforma que posibilitó una “democratización en la elección”. Con los hermanos Soria, la relación es fría. Tiene altibajos y hasta desplantes de por medio. El pico de tensión se dio en el momento de mayor zozobra por la pandemia y se reclamaba seguridad.

 

Como positivo, en tiempos plagados de aspectos negativos, la producción no paró, sobre todo la frutícola, que mueve el principal centro urbano. Este medio describió cómo las grandes empresas iniciaron el 2020, con la etapa final de la cosecha y el procesamiento para exportar el producto. Si bien los intendentes manifestaron preocupación por la llegada de trabajadores migrantes y se quejaron por la falta de precisiones en el protocolo, que tiene hasta este 10 de diciembre fecha tope de presentación de listados, todo empezó a prepararse para otra temporada.   

 

Lo político será la clave. Si bien falta para las definiciones, Carreras tendrá voz en la negociación por la lista para obtener otro diputado nacional en los comicios de medio término y, también, en la renovación de autoridades de JSRN, prevista para marzo próximo. A la espera de que la pandemia se disipe y con la certeza de cambios en el equipo de gobierno, la mandataria espera que el nuevo año de gestión le permita destacarse para conformar su estilo y, tal vez, abrir un interrogante sobre su decisión de esquivar la reelección. 

 

Como dijo el exministro de Gobierno y diputado de JRSN Luis Di Giácomo, llegado el momento, “a su pesar” y “si le dan los números”, Carreras “va a tener que continuar”.