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Fiesta de la Manzana partida en dos: Todos por un lado, Juntos en el otro

Emilia Soria había invitado a Arabela Carreras, en un claro gesto de cambio de ciclo, pero la gobernadora eludió la imagen con la intendenta. Rosca en la fiesta más grande del sur.

Por 08/02/2020 11:43

La invitación de María Emilia Soria no alcanzó. La gobernadora Arabela Carreras, sucesora de Alberto Weretilneck, eludió una imagen con la intendenta de General Roca en la Fiesta Nacional de la Manzana, un evento que siempre marca la agenda política del sur argentino y es el escenario de competencia entre el peronismo y Juntos Somos Río Negro (JSRN) de cada verano.

Junto a legisladores del Frente de Todos, el senador nacional Martín Doñate y la diputada nacional Ayelén Sposito, acompañados por la funcionaria del Ministerio de Turismo y Deporte Florencia Casamiquela, los hermanos Soria recibían a dirigentes de cada punto de la provincia. La gran expectativa, tras hacerse oficial la invitación, era una imagen de la anfitriona y la mandataria provincial. Había un antecedente: a mediados de enero, en el Mundialito de Fútbol infantil que organiza el Deportivo Roca, se habían fotografiado en un clima distendido. 

 

 

“Si alguna vez hubo alguna disputa personal con Alberto (Weretilneck), eso se terminó con Alberto”, fue lo primero que dijo Emilia Soria apenas ganó el municipio de Roca, en mayo de 2019. Desde entonces, puertas afuera, mantuvo un correcto diálogo con la provincia y hasta regresó a una convocatoria de presentación con todos los intendentes rionegrinos. Del otro lado, se mantuvo la apertura y relación igualitaria como con el resto de las comunas.

 

La imagen del Mundialito en Roca no se repitió. No se cruzaron en la Fiesta de la Manzana (Foto: Carlos Mir).

 

Pero este sábado no hubo amor. Carreras llegó desde Cipolletti con una nutrida comitiva; la escudaban su ministro de Gobierno y Ciudadanía, Rodrigo Buteller; el vicegobernador Alejandro Palmieri y funcionarios de diferentes rangos. Sin pasar por la carpa institucional de los anfitriones, se dedicó a saludar a expositores, dar notas en medios y publicar historias en redes sociales.

La actitud fue llamativa porque, en la mañana del viernes, la gobernadora aclaró que cortaba una racha de 17 años sin que un jefe provincial estuviera en la fiesta. “Esta es la única ciudad donde ocurrió eso. Intentaremos revertir la situación”, prometió en LU 18. Este planteo, que aseguraba su presencia, no modificó el frío trato con el gobierno local unas horas más tarde.

 

 

Ya en el predio, Carreras se paró sonriente frente a la prensa en el espacio CREAR del Ministerio de la Producción y aseguró que “es fantástico encontrarse con los vecinos” porque la de la manzana “es una fiesta hermosa y una celebración de nuestra producción, del trabajo rionegrino y del valor agregado”. Transmitió cada movimiento por Canal 10, la TV Pública rionegrina. Y, claro, no hubo mención a los organizadores.

Las definiciones en la globa de la provincia tuvieron su respuesta. A través de las redes se pronunció el legislador José Luis Berros, que usó una analogía del niño que llega a una casa y no saluda. “Impresentable lo de la gobernadora”, planteó más tarde. Desde el entorno de Soria, en cambio, buscaron bajarle el tono a la polémica. "Lo importante es que haya venido", remarcó un alto funcionario de su equipo a Letra P.