17|1|2021

El duelo Macri vs Posse, clave del armado de Cambiemos en la Primera sección

09 de noviembre de 2020

09 de noviembre de 2020

La alianza opositora pone en juego cinco bancas. El PRO busca mantener dos; la UCR va por más y desafía a internas. Peronismo de la discordia y factor Massa.

Con 24 distritos y más de cuatro millones seiscientos mil electores, la Primera sección electoral de Buenos Aires es decisiva en cualquier elección y un mapa clave en la principal alianza opositora. El año próximo, Juntos por el Cambio (JxC) pone en juego cinco bancas en el Senado, y una buena elección le permitiría mantener el volumen del poder territorial de sus dos principales socios en esa zona norte de la provincia que reparte ocho sillas en total, Jorge Macri (Vicente López) y Gustavo Posse (San Isidro), una alianza histórica que convive con tensiones ante la necesidad de construir una alternativa de gobierno para 2023.

 

 

 

Ninguno de los principales actores saca a la superficie sus intenciones de cara a los comicios de 2021, pero en el submundo de la política ya se confeccionan estrategias para ocupar los pocos lugares que habrá en las listas. El PRO, que lidera Macri y escolta Diego Valenzuela (Tres de Febrero), buscará retener sus dos lugares, ceder acaso uno de los cinco a los experonistas que hoy se encuentran detrás de la conducción de Joaquín de la Torre (San Miguel) y no descuidar a la Unión Cívica Radical (UCR), un panorama que Posse anticipa y que marca otros destinos a sus propósitos políticos. Mientras libra una batalla en su interna partidaria contra Maximiliano Abad, se prepara para la contienda final en la que no está dispuesto a ceder ante la estructura amarilla ni aceptar su convite y desafía con una pelea en todos los frentes. 

 

El senador Gabino Tapia y la senadora Daniela Reich son quienes deberán dejar sus bancas el año que viene en representación del PRO. El primero, de perfil bajo y exsecretario Legal y Técnica de Vicente López, responde a Macri; la segunda es la presidenta del Consejo Provincial de las Mujeres del PRO y  trabaja en tándem con su esposo, Valenzuela.

 

 

 

Por el lado de la UCR, deberá abandonar su escaño Emiliano Reparaz, un hombre cercano al presidente del radicalismo bonaerense, Daniel Salvador, que trabajó junto a él en el gabinete bonaerense hasta el último día y que pasó por el cargo de director de Juventud en el Municipio de Navarro durante la gestión de Alfredo Castellari

 

Las otras dos bancas que Cambiemos pone en juego son las de Aldana Ahumada, politóloga de escasa trayectoria con buenos vínculos con el exjefe de Gabinete de la Nación Marcos Peña, y Roberto Costa, el presidente del bloque que intenta construir una nueva pata de Juntos por el Cambio para reclutar indecisos y disidentes en sus aspiraciones de mudarse al Congreso de la Nación, una propuesta que generó tensiones en la oposición.

 

 

 

Fuentes cercanas a Macri y a Valenzuela dijeron a Letra P que la fundación del Grupo Dorrego tiene los mismos objetivos en la provincia de Buenos Aires, en general, como en la Primera sección, en particular. Esto es fortalecer un proyecto político que tenga a quienes detentan parte del poder territorial como protagonistas en las elecciones de 2021 y de 2023 con el objetivo de pelear por la sucesión de Axel Kicillof. Una meta que en el camino busca ampliar, unir y dar la posibilidad de enfrentamientos internos entre candidatos y candidatas en todos los distritos que sean necesarios, no sin antes reforzar el control de la lapicera sobre el sello amarillo.  

 

“Queremos crecer y para eso necesitamos que todos sumen”, indicaron fuentes de la mesa de los cuatro barones del PRO, una propuesta que no desconoce la amplia representación electoral de Posse ni el mensaje cautivo hacia el peronismo del rey de la rosca y el optimismo, Emilio Monzó, pero que genera fricciones internas entre sus comensales sobre la posibilidad de incluirlos nuevamente en el armado. Es que si bien el Grupo Dorrego y el radicalismo referenciado en el jefe comunal sanisidrense confluyen en la alianza JxC en el plano nacional, en el orden bonaerense van por cuerdas separadas. La ruptura del bloque en la Cámara de Diputados provincial con la conformación de Cambio Federal es muestra de ello. El grupo es presidido por Walter Carusso, dirigente de suma confianza del sanisidrense, y también lo conforman el radical Fernándo Pérez y los monzoístas Guillermo Bardón y María Elena Torresi.

 

 

 

En el possismo, que aspira a conducir la UCR en la previa de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), están dispuestos a sumarse, pero no sin antes dar pelea. Primero, hacia adentro y después, en general. “Proponemos internas, amnistía partidaria y unidad”, dicen. Una frase que se repite de manera constante en el entorno del jefe comunal de San Isidro y que sintetiza sus objetivos de fortalecer al histórico partido para darle pelea al macrismo. Para ello, también quieren convocar a todos y todas las dirigentes que participaron por afuera de la orgánica partidaria en las elecciones pasadas, sobre todo junto a Roberto Lavagna y listas vecinalistas, y tener mayor músculo para dejar de ser “el furgón de cola del PRO”.  

 

De todos modos, en algo están de acuerdo Macri y Valenzuela con Posse y Monzó: saben que separados el triunfo es poco probable y que las internas son una buena herramienta para amalgamar diferencias, más si tienen en cuenta que la oposición perdió distritos importantes como Morón y Pilar, con la caída de Ramiro Tagliaferro y Nicolás Ducoté, respectivamente, y que el Frente de Todos logró capitalizar de la mejor manera los votos que tiene el Frente Renovador de Sergio Massa en la región norte con Juan Andreotti (San Fernando) y Julio Zamora (Tigre). 

 

Enfrente los esperan los intendentes massistas, peronistas y kirchneristas, quienes también buscarán retener lo que tienen en el Senado, y mantener la unidad con La Cámpora, vía Máximo Kirchner y, por supuesto, Kicillof, que tampoco estará ajeno al armado oficialista, en el que ya tiene dos apellidos con peso para ser parte de la discusión.