12|4|2021

El armado que encabeza Roberto Costa genera tensiones en Cambiemos

23 de octubre de 2020

23 de octubre de 2020

Dirigentes territoriales afirman que, con “Unidos”, el senador pisa terreno explorado y avanza sobre alianzas construidas. Necesidad de ampliar y riesgos.

El presidente del bloque de Juntos por el Cambio en el Senado de la provincia de Buenos Aires, Roberto Costa, se lanzó en el ambicioso plan de construir un nuevo espacio dentro de este frente opositor para seducir a vecinalistas, radicales y peronistas inorgánicos por igual. La iniciativa sorprendió a sus socios partidarios y generó tensiones con algunos intendentes y legisladores y legisladoras que responden a dirigentes con poder territorial. Pese a ello y si bien los distintos intereses repercuten hacia adentro de Cambiemos, todos coinciden en que hay ampliar la base electoral para tener chance de volver al gobierno en 2023.

 

 

 

Como publicó Letra P, Unidos busca transformarse en la cuarta pata electoral junto al PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica (CC), que contemple a nuevos actores opositores con un “un sentido provincial y un valor territorial”. Para ello, el espacio cuenta con la conducción de Costa, el respaldo del senador provincial Lucas Fiorini y, como uno de sus armadores en el interior, al escritor Marcelo Elías. Detrás, un abanico de distintos referentes locales en las ocho secciones electorales que le dieron vida y presentación oficial a esta nueva agrupación en un Zoom que realizaron semanas atrás. 

 

En definitiva, persiguen el mismo objetivo frustrado que alguna vez encabezó a nivel nacional el exsenador Miguel Ángel Pichetto y, en el plano bonaerense, el exministro de gobierno Joaquín de la Torre, pero que hoy cobra relevancia a la sombra del deseo de volver a conducir el principal distrito del país. Sin ampliar la base electoral no alcanza, repiten como un mantra de un lado y otro de la grieta interna amarilla. Sin embargo, los movimientos generan tensiones de cara al armado de las próximas listas legislativas y los eventuales enfrentamiento en Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

 

 

 

Tres fuentes del PRO consultadas por este medio negaron que el nuevo armado esté vinculado de forma alguna al territorio que ellos, en gran medida, controlan en la provincia de Buenos Aires. “No tenemos muy claro el objetivo que tienen; si es para sumar, bienvenido, pero hoy son más una expresión de deseo que una realidad”, dijo un dirigente cercano a los jefes comunales. Es que si bien reconocen que es necesario ir a dar una batalla proselitistas por afuera para no diluirse en las elecciones de 2021 y disputar la gobernación en 2023, advierten que el nuevo espacio está pisando sobre terreno explorado y que la campaña saldrá más cara que el terreno a conquistar. 

 

El entorno de los cuatro barones del PRO observa que Unidos avanzó sobre alianzas ya construidas con el vecinalismo en la Quinta y Sexta sección electoral. “Están rompiendo lo que ya tenemos para hacer este armado y esto va a salir más caro de lo que nos pueden traer”, precisó otro hombre que triangula vínculos entre la Legislatura, distintas municipalidades y el interior bonaerense, y puntualizó algunos puntos de conflicto en Lezama, Chascomús y Tandil. 

 

Dirigentes de este dicen que Costa tiene poco para mostrar fuera de las paredes de la Legislatura y un mandato con fecha de vencimiento producto de la Ley que pone fin a las reelecciones indefinidas, pero reconocen que es una pieza clave en las negociaciones con el oficialismo: preside un bloque de 26 senadores y senadoras con el que, por ejemplo, impusieron el peso de la mayoría para aprobar de madrugada y en soledad el pliego de 41 jueces y fiscales que el gobernador había pedido revisar, al tiempo que es un actor central en el diálogo con el peronismo en la Cámara de Diputados.