23|1|2021

Un armado con predominio amarillo para atacar el fuerte peronista

23 de noviembre de 2020

23 de noviembre de 2020

JxC arriesga cuatro bancas en la Legislatura, pero va por las tres que perdió. Grindetti lidera y reparte ante una UCR dividida y una CC que busca mantener.

Con 19 distritos y cerca de 4,2 millones de electores, la Tercera sección electoral de la provincia de Buenos Aires es una de las regiones más pobladas de la Argentina. Bastión histórico del peronismo, se recubrió a lo largo de los años con un blindaje que pocos dirigentes de la oposición lograron perforar para establecer un dominio duradero. En ese terreno, Juntos por el Cambio arriesgará cuatro bancas de la Legislatura en las elecciones de 2021 y observa de cerca otras tres que perdió en diciembre de 2019, también en juego el año que viene. Una performance similar a la de aquel año o a la de 2017 le permitiría a Néstor Grindetti (Lanús) retener el control político sobre el sur y tener incidencia directa en el armado bonaerense, ante una Unión Cívica Radical franqueada por la interna y una Coalición Cívica moderada.

 

 

 

Los cuatro escaños que este sector de la oposición pondrá en juego son los de Adrián Urreli, uno de los hombres de máxima confianza de Grindetti y acaso uno de los representantes legislativos del municipalismo opositor; Maricel Etchecoin Moro, cercana a Elisa Carrió y congresal nacional de la Coalición Cívica; Guillermo Sánchez Sterli, con vínculos con Martiniano Molina y hoy parte del equipo de Cristian Ritondo, y Gabriela Besana, una dirigente sin jefatura política directa que encontró refugio en Alex Campbell, la espada política de María Eugenia Vidal en la Cámara de Diputados. 

 

Aunque en aquellos comicios la alianza logró ingresar, en total, siete representantes de la sección en el parlamento provincial, tres de ellos rompieron el bloque y decidieron conformar otros espacios. Lo hizo Mario Giacobbe, un dirigente que llegó a las filas amarillas por un acuerdo político para ensanchar las filas del peronismo vidalista y conformó la bancada 17 de Noviembre junto al lavagnista Fabio Britos; y María Elena Torresi y Fernando Pérez, dos referentes de orígenes distintos que confluyeron en Cambio Federal. La primera trabaja en tándem con su esposo, el expresidente de la Cámara baja bonaerense Osvaldo Mércuri, y responde a Emilio Monzó; el segundo, con vínculos con Gustavo Posse (San Isidro) y el histórico operador radical Enrique Nosiglia, que está detrás del proyecto Martín Lousteau 2023.

 

Pese a ello, como dio cuenta Letra P, comenzó un proceso de reconciliación con el sector que se encuentra en Cambio Federal con la idea de sellar la unidad. El escenario fue facilitado por el error de cálculo de los desertores, quienes nunca alcanzaron la relevancia que pretendían, y la necesidad de los leales que se mantuvieron en Juntos por el Cambio de ensanchar sus filas para enfrentar al oficialismo y "volver a ser una opción de gobierno".

 

 

 

En las próximas elecciones, la Cámara de Diputados renovará 18 bancas de la Tercera sección y las principales fuentes de la oposición consultadas por este medio coincidieron en marcar que pretenden resultados similares a los de 2017, que les permitirían ingresar nuevamente siete referentes. En el PRO y en muchas de las demás fuerzas que integran la alianza opositora, reconocen que Grindetti es el que controla el poder territorial en el sur del conurbano y admiten su influencia sobre el armado de listas en 2021; no sólo por trayectoria dentro del espacio, sino, también, por haber sido uno de los pocos intendentes que logró la reelección, junto a Gonzalo Peluso (Magdalena) y Daniel Capeletti (Brandsen), mientras otros fueron derrotados por el justicialismo, como Martiniano Molina (Quilmes), Jorge Nedela (Berisso) y Mauricio Gómez (San Vicente).  

 

El jefe comunal de Lanús lee los 19 distritos de la sección con mirada quirúrgica. Analiza la gestión de cada intendente del Frente de Todos, observa las estructuras de los denominados sin tierra, evalua posibles candidatos y candidatas de cara al año que viene y ya piensa en la pelea mayor de 2023. El embajador encargado de llevar adelante esta empresa es Urreli, que también gestiona la confección de un mapa político que sintetice todo y en el que se puedan contrastar, por ejemplo, los distintos referentes del PRO, la UCR o la CC y sus relaciones de fuerzas en una posible interna, un plano que les dará la posibilidad de medir quiénes deberán dar un paso al costado, quiénes deberán continuar e incluso quiénes podrán sumarse. "Estamos haciendo un trabajo detallado; la idea es amalgamarlo con lo que puedan presentar los demás espacios", precisó un funcionario de la gestión local. 

 

En tanto, la UCR oficialista, que comanda Daniel Salvador y pretende encumbrar a Maximiliano Abad como su sucesor, designó al diputado nacional Sebastián Salvador como el armador del partido en todo el conurbano bonaerense, incluida la Tercera, pese a ser de San Fernando, una facción que apuesta, primero, a ganar la interna partidaria y, después, a reclamar un lugar en la lista tal como sucedió hace cuatro años, pero con proyección a ampliar. La estrategia tiene como premisa mantener la unidad con sus socios internos. "Juntos hemos logrado muchas cosas, solos no vamos a ningún lado", apuntan. 

 

 

 

Los retadores possistas tienen a Pérez y a Pablo Domenechini, rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown, como los principales armadores. En sintonía con el proyecto que nació en San Isidro, aspiran a conducir el Comité de la provincia de Buenos Aires y convocar a otras figuras exiliadas del radicalismo para, luego, enfrentar al macrismo en internas o, cuanto menos, sentarse a negociar las listas en una mesa sin cabeceras.

 

La Coalición Cívica, que ratificó al senador provincial Andrés de Leo como presidente del partido, espera de los socios mayoritarios "construcciones más plurales y liderazgos consensuados", una propuesta que habían impulsado sin éxito a instancias del gobierno vidalista y que toma relevancia ahora en la oposición. Aún así, admiten el liderazgo amarillo en el conurbano, pero se adelantan al posible regreso de los fugados y advierten que la prioridad debe estar puesta en quienes no rompieron. 

 

Unida o dividida, la alianza JxC deberá atravesar la armadura que rodea al conurbano peronista y enfrentar a algunos de los principales líderes del Frente de Todos, como Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Mayra Mendoza (Quilmes) y Fernando Espinoza (La Matanza).