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Reperfilando

Clima de fin de ciclo en los tribunales federales, que aceleran la reconversión y envían señales a México 337. Ganadores y perdedores. Jubilaciones, alejamientos y la pelea por la Procuración.
Por 21/09/2019 9:43

El reperfilamiento de jueces federales comenzó con los resultados de las PASO aún calientes y mucho antes de que el término aplicase a los vencimientos de la deuda que propuso el Gobierno. El 12 de agosto, Comodoro Py inició su habitual proceso de reconversión para aplicar la máxima que guía al fuero más político del Poder Judicial: la supervivencia más allá de los circunstanciales habitantes de la Casa Rosada.

“Hubo muchos que jugaron muy a fondo (con el Gobierno) y esos no tienen retorno”, confió a Letra P uno de los operadores de Retiro.

En esta etapa, existe un rasgo distintivo por sobre otros fines de ciclo: por primera vez, en los pasillos comenzó a sonar fuerte la palabra “diáspora” sobre muchos de los protagonistas judiciales de los expedientes más furibundos contra las figuras del kirchnerismo y su entorno. “Hubo muchos que jugaron muy a fondo (con el Gobierno) y esos no tienen retorno”, confió a Letra P uno de los operadores de Retiro.

Comenzaron a surcar los despachos los cálculos sobre el asunto que más preocupa al ecosistema de la justicia federal, la jubilación. Ninguno ansía llegar pronto a gozar de ella, pero todos temen perderla. Allí radica parte del poder sancionatorio del Consejo de la Magistratura, capaz de someter a un proceso de juicio político que pulverice el 82% móvil.

La inquietud sobre el destino que Alberto Fernández imprimirá a su política judicial radica, en parte, en la naturaleza del candidato. Hombre del Derecho, no solo conoce la academia, sino las entrañas de funcionamiento de la maquinaria de poder que suponen los tribunales federales de Comodoro Py 2002. Casación, Cámara Federal, primera instancia y los fiscales comenzaron a mirarse entre ellos y a tirar una moneda al aire respecto del destino de los que jugaron para Cambiemos durante los últimos tres años y medio. Así, comenzaron a reperfilarse y a enviar señales en paralelo hacia el búnker de la calle México. Algunos, incluso, concretaron encuentros en la clandestinidad o desempolvaron interlocutores allegados al PJ.

 

 

Conviven tanto quienes solicitaron “tregua” con quienes “cruzaron el Rubicon” y ya no tienen retorno pese a los esfuerzos de levantar la bandera blanca. Claudio Bonadio es el magistrado más detestado por Cristina Kirchner, pero no es el que despierta más interrogantes sobre su futuro. Con una jubilación otorgada y luego de la elevación a juicio de la causa “cuadernos”, su tarea podría darse por completa, más allá de las críticas a su actuación. Nadie vislumbra una convivencia extendida en el tiempo. Menos, luego de que el Consejo fracasara en el archivo de una serie de expedientes disciplinarios que apuntaban a entrar en la trituradora antes de las elecciones de octubre.

Algunos importantes funcionarios de Comodoro Py ya concretaron encuentros en la clandestinidad con operadores de Fernández o desempolvaron interlocutores allegados al PJ.

Julián Ercolini es el más preocupado. Protagonista de la causa Oil Combustibles, del caso Vialidad, Hotesur y del empantanado expediente Nisman, lo unía con Fernández el hecho de haber integrado la cátedra Righi en la Facultad de Derecho. De la mano del ex jefe de Gabinete desembarcó en tribunales durante el primer kirchnerismo. Haber estampado su firma en una serie de expedientes polémicos –por endeblez probatoria y mucho timming político con la estrategia desplegada por la mesa judicial PRO- lo hizo acreedor del mayor cuestionamiento (público y privado) de Fernández a su labor. “Hay algo personal”, repiten quienes han hecho de puente para, en las últimas semanas, transmitir las señales de recomposición que busca enviar el juez.

Para peor, Ercolini no tuvo mejor idea que hacerle llegar un mensaje a Fernández a través de uno de los principales ejecutivos del holding Clarín a raíz del caso que mantenía presos a los titulares del Grupo Indalo, Cristóbal López y Fabián De Sousa. El directivo cumplió con la entrega y se llevó retumbando en los oídos la maldición que escuchó como respuesta. Desde entonces, Ercolini fatiga sin éxito los WhatsApp de los colaboradores del candidato.

 

 

La Cámara Federal también quedó revolucionada: los “trasladados” jueces Leopoldo Bruglia y Pablo “Cacho” Bertuzzi quedaron en la mira del resto por los efectos en reversa que podría tener la jugada al filo del reglamento del Gobierno que los colocó en el estratégico tribunal, otrora prestigioso. Un decreto en contrario podría pulverizar sus designaciones, debilidad de origen por provenir sin concurso de por medio de tribunales orales federales.

Después de las PASO, el fiscal de Cámara Germán Moldes fue el primero en anunciar a sus colaboradores que se iba con la jubilación bajo el brazo.

El fiscal de Cámara Germán Moldes fue el primero en anunciar a sus colaboradores, durante la semana siguiente a las PASO, que se iba con la jubilación bajo el brazo.

El camarista Martín Irurzun dio señales ambiguas. Mientras que algunos lo cuentan en la nómina de los que partirán, otros aseguran que dará pelea. Su paraguas político está a unos kilómetros de Retiro, en el cuarto piso del Palacio de Tribunales.

Por las dudas, Bruglia y Bertuzzi hicieron un giro en su propia doctrina del “siga siga” hacia argumentos de lógica en la aplicación del derecho. Con eso bastó para evidenciar una diferencia.

 

 

En Casación las cosas no son muy distintas. Eduardo Riggi y Liliana Catucci tenían caras largas en el acuerdo del lunes 12 de agosto. En el primer piso de Comodoro Py descuentan que podrían irse. El ventarrón de las primarias dejó desorientados a varios camaristas que comenzaron –o continuaron- la diferenciación en sus votos respecto a causas que involucraban al universo K. El denominador común fue levantar el pie del acelerador, cuando no pegar un volantazo.

Hay ganadores. Rodolfo Canicoba Corral –esmerilado indirectamente durante tres años- es el orgulloso poseedor de una causa que puede traer un dolor de cabeza a Macri por los efectos de la devaluación post PASO.

La Sala IV, con Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Javier Carbajo, apeló a la estrategia de paro a la japonesa firmando resoluciones a granel, con señales incluidas. Los “nuevos” llegados al tribunal durante la era Macri esbozaron pequeños gestos hacia sus pares de mejor diálogo con el peronismo. Esperaban, así, desensillar hasta que aclarase. Carlos Mahiques, de la familia judicial más identificada con el oficialismo, es uno de los más confiados en la remontada. Algunos de ellos ya habían percibido, antes de las elecciones, que el Gobierno no estaba tan sólido como decían sus encuestas.

En general, hay dos máximas en el análisis del comportamiento de los jueces federales: no entienden de economía y están lejos de las penurias del ciudadano de a pie, pero tienen un olfato infalible para percibir los fines de ciclo. Ninguno fue capaz de anticipar que el margen de la diferencia condicionaría todo el resto del calendario electoral.

EN ALZA. En primera instancia los hubo ganadores el 11 de agosto. Rodolfo Canicoba Corral –esmerilado indirectamente durante tres años- es el orgulloso poseedor de una causa que puede traer un dolor de cabeza a Macri por los efectos de la devaluación post PASO. Se suman Ariel Lijo y Marcelo Martínez de Giorgi. Los magistrados capearon temporales, sobreseyeron funcionarios, evitaron embestir contra los predecesores de manera abierta y llegaron a la orilla fortalecidos y con casos que pueden complicar al post macrismo. Correo Argentino y Odebrecht son solo muestras.

 

 

María Servini pasó de intervenir el PJ a tener en sus manos otro expediente que desvela: el que postula que el gobierno de Macri fue una asociación ilícita destinada a desguazar y apoderarse del Grupo Indalo. La tómbola de los sorteos le permitió quedarse con la denuncia por extorsión de Daniel Vila, del Grupo América. ¿Quién podría descartar que ambas investigaciones se unificaran?

Daniel Rafecas estaba con un pie afuera de Retiro luego de haber aplicado para una vacante en la Casación ordinaria. Nadie lo descarta, por su histórica cercanía a Alberto, en otro puesto de mayor relevancia.

Para Fernández, el problema son los fiscales. Hasta Stornelli apuesta a ganar tiempo pero a enviar mensajes de tregua al candidato del Frente de Todos.

Sergio Torres se sacó la lotería al haber saltado a la Corte bonaerense, mientras que Sebastián Casanello, Sebastián Ramos, Luis Rodríguez y hasta María Eugenia Capuchetti, recién llegada y con aval de su tocaya Vidal, están perfectamente adaptados para continuar sin sobresaltos.

EN LA MIRA. El diagnostico que hace Fernández es que son los fiscales los que han tenido un inusitado protagonismo durante la era Cambiemos. Los responsabiliza de malas actuaciones que rubricaron los jueces.

Allí, el escenario es más vidrioso, pero hasta Carlos Stornelli – en rebeldía continuada- apuesta a ganar tiempo pero a enviar mensajes de tregua al candidato del Frente de Todos. Avisó que en febrero cumple 60 y que, si es un obstáculo, se quiere jubilar.

Entre los representantes del Ministerio Público se hace fuerte la denominada “línea Boca”, que capitaneó en estos años Daniel “Tano” Angelici, con socios plenos y adherentes. Al menos hasta ahora, esa estructura no parece desintegrarse, sino que apuesta a una reconversión.

La "Línea Boca", de Angelici, también apuesta a una reconversión.

Quizas el mejor adiestrado para detectar cambios de climas fue Guillermo Marijuan. Pasó de excavar la Patagonia a comienzos del mandato de Macri a terminar imputándolo por integrar una supuesta asociación ilícita.

En definitiva, parte de ese grupo disputará a corto plazo una batalla superior: la cúpula de la Procuración General. Allí, el interino Eduardo Casal anunció a los propios que no volverá a ser procurador ante la Corte y que espera retirarse del cargo. Pocos le reconocerán que su gestión cumplió con un objetivo de fondo al que la política suscribió: evitó que Inés Weinberg de Roca desembarque a la cabeza de todos los fiscales del país, como era la idea original de un Macri que daba por descontado que iba a alcanzar su reelección.