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El Gobierno arrancó la negociación con más dudas sobre la fórmula presidencial. También marcó límites para el armado de las boletas nacionales, con reproches por las derrotas provinciales.
Por 05/06/2019 20:13

Aunque sólo transcurrió un día del primer encuentro que este martes protagonizaron macristas y radicales para negociar las candidaturas nacionales que tendrá Cambiemos, en la Casa Rosada se empecinaron en bajarle el precio. Fue “una primera aproximación, donde no se habló de los temas que aseguraron los voceros de la UCR y mucho menos sobre el vicepresidente”, según definieron a Letra P los inquilinos de Balcarce 50 que siguieron de cerca la reunión encabezada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña y el gobernador mendocino, presidente de la UCR, Alfredo Cornejo.

A diferencia de las expectativas radicales sobre una “intensa y extensa” mesa de negociaciones entre los dos mayores socios del oficialismo, en la Casa Rosada hablan de una hoja de ruta más corta. Aseguran que el mapa de temas por cubrir no es “tan grande como dicen” los boinas blancas, porque hay puntos que “ya se hablaron” en los territorios donde ya se realizaron elecciones. “Ellos insistieron con jugar internas en distintas provincias. En muchos casos logramos evitarlas y a cambio aceptamos que muchas candidaturas locales fueran detentadas por referentes radicales que luego perdieron. Eso también incide y ahora eso es parte del intercambio”, acotó uno de los hombres del PRO que suele sentarse a escuchar los planteos “orgánicos e inorgánicos” de la UCR dentro de la Casa de Gobierno.

 

 

Del lado radical del mostrador las fuentes consultadas por este medio tomaron el guante y no ocultaron su molestia por las derrotas provinciales sufridas por sus candidatos. Advirtieron que tuvieron que “defender a Cambiemos en distintas provincias, casi en soledad”. Fue “un compromiso que algunos macristas no asumieron” y que “quedó demostrado con los faltazos que se pegaron muchos funcionarios para respaldar a nuestras figuras, no sólo porque perdíamos, sino porque eran radicales”.  

Los dardos cruzados, a un día de la primera negociación formal, reflejan el clima de los diálogos que se avecinan para la semana próxima. Al parecer, estarán cargados de reproches como los que retumbaron este miércoles. Según los escuderos del PRO, este martes no hubo intercambios vinculados respecto a un posible compañero de fórmula radical para Macri. “Marcos se sentó a escuchar los planteos” votados por la Convención Nacional del partido centenario durante la semana pasada, donde una mayoría ratificó la permanencia de la UCR dentro de la alianza oficialista y un mandato para “ampliar Cambiemos” y definir listas. “Después de escuchar y tomar nota, quedó en retomar los diálogos la semana próxima”, detalló uno de sus colaboradores.

“Pero cuando terminó la reunión, algunas figuras de la UCR salieron a asegurar que se habló del vice, e incluso de realizar primarias para definirlo, pero no fue así. Será una definición personal y definitiva del Presidente, pero lo tenemos que volver a aclarar ante esas versiones que circularon”, contestó a Letra P una fuente de la Jefatura de Gabinete.

 

 

Tanto en los despachos del primer piso de Balcarce 50 como en las oficinas donde transitan los escuderos del ala política del Gobierno, lamentaron los esfuerzos del radicalismo por “apurarse” a transmitir definiciones que, a los ojos del macrismo, todavía no se concretaron.

La siguiente reunión para continuar con las negociaciones no se concretará esta semana, sino la que viene. “Todavía nos queda tiempo para lo que falta definir. Lo haremos después de las elecciones de este domingo, por ahora nos vamos a mantener concentrados en ese tema”, explicó un interlocutor del PRO, en referencia a los cuatro comicios ejecutivos que se realizarán este fin de semana en Jujuy, Tucumán, Entre Ríos y Chubut, además de las PASO en Mendoza.

“¿Qué pasaría si este domingo el radicalismo pierde en Mendoza? ¿Seguiría Cornejo en la mesa negociadora?”, bromeó uno de los operadores amarillos para graficar los ánimos que se respiran en el Gobierno durante un mes clave, cargado de derrotas para Cambiemos, incluso este domingo, donde el gobernador jujeño Gerardo Morales buscará su reelección.

 

 

A pesar de los tironeos, cerca de Peña aseguraron que el tramo caliente de las negociaciones arrancará después de las evaluaciones que haga el Gobierno sobre este domingo. Por el PRO, la lista de negociadores podría extenderse de cuatro a seis. Hasta ahora la mesa está compuesta por Peña, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, el titular del PRO y senador nacional, Humberto Schiavoni y el secretario general del partido y vicepresidente 1° de la Legislatura Porteña, Francisco Quintana. A partir de la semana próxima también estarían secundados por el secretario de Interior y viceministro, Sebastián García De Luca y el secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis.

La UCR estará presente con los seis negociadores designados por la Convención Nacional: los tres gobernadores Cornejo (Mendoza), Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), además del ex titular del partido, Ernesto Sanz, el ex presidente de la UCR porteña Emiliano Yacobitti (que reporta al ex ministro y empresario Enrique “Coti” Nosiglia) y la diputada provincial bonaerense Alejandra Lordén, que responde al vicegobernador y titular del partido en la Provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador.