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La crisis por las listas le explota a Larreta también en la Legislatura

Como en las listas nacionales, la manta también es corta en lo local: a más partidos en la alianza, menos lugares para los propios.
Por 18/06/2019 10:13

La guerra de nervios por el cierre de listas de candidatos a diputados y senadores nacionales del frente Juntos por el Cambio llegó también a la Legislatura porteña. El nuevo esquema de alianzas de Horacio Rodríguez Larreta mermó las posibilidades de los dirigentes del PRO que apuntan al Congreso, pero también impactó en los pasillos de Perú 160, donde el partido amarillo tiene la mayor cantidad de bancas y pone en juego más espacios que sus aliados de la Unión Cívica Radical (UCR), la Coalición Cívica, el partido de Graciela Ocaña y el socialismo de Roy Cortina, que acaba de incorporarse a la alianza oficial.

Como cada dos años, el parlamento capitalino renueva la mitad de su conformación, 30 escaños. El bloque oficialista Vamos Juntos pondrá en disputa 18 bancas, divididas entre el PRO (15), la Coalición Cívica (1) y Confianza Pública (2). En tanto, el espacio que comparten Martín Lousteau y el radicalismo porteño tiene que renovar dos y el socialista Cortina espera lo propio con su asiento. Pero ahora deberían hacerlo todos dentro de un mismo espacio.

Si prospera ese esquema de acuerdos que, como contó Letra P, también se replica a escala nacional, la coalición Juntos por el Cambio tendrá, entonces, 21 bancas por reonovar. Con los últimos sondeos de opinión que llegaron a la Jefatura de Gobierno y la incorporación del socialismo y la UCR, el Gobierno porteño calcula que conseguirá entre 16 y 17 bancas. Bajo esa lógica, el oficialismo perdería cinco bancas en la Legislatura.

Pero la complicación mayor es para los propios legisladores PRO, que corren en desventaja frente a los candidatos que promocionan Elisa Carrió, Ocaña y Lousteau. Esos números y escenarios de la futura composición de la Legislatura atraviesan los bosquejos que definen Larreta y su vicejefe, Diego Santilli, que vuelve a quedar a cargo de la lapicera y la negociación con los socios electorales del PRO.

 

 

El jefe de Gobierno está dispuesto a ofrecer a sus aliados ocho de los primeros 16 renglones de la boleta de legisladores porteños. La Coalición Cívica se llevaría dos, Confianza Pública dos, Lousteau y la UCR tres, mientras que Roy Cortina se aseguraría la renovación. No obstante, el socialista pelea por un espacio para la apoderada del PS, Verónica Gómez, del número 16 en adelante: la conocida "zona gris".

Carrió quiere al auditor Facundo del Gaiso y podría poner en la nómina a una mujer, cuyo nombre tiene guardado bajo siete llaves.

Ocaña acordó la renovación del vicepresidente tercero del bloque Vamos Juntos, Diego García Vilas, y de Natalia Fidel.

En tanto, Lousteau, en bloque con el radicalismo porteño, reclamó cuatro postulaciones, que son las que obtuvo con el 13% que sacó en los comicios de medio término de 2017. Larreta y Santilli le ofrecen tres y, como contó Letra P, dos lugares en la lista de diputados nacionales y que Lousteau sea candidato a senador nacional por la Ciudad. El bloque Evolución apuesta a renovar las sillas de Marcelo Guouman y María Patricia Vischi.

 

Resultado de imagen para larreta + legislatura porteña

 

EXCESO DE HOMBRES. Tras ese esquema de acuerdos con aliados, llega el lugar del PRO. El Gobierno porteño piensa en la ministra de Desarollo Humano y Hábitat, Guadalupe Tagliaferri, para encabezar la nómina para la Legislatura porteña. Hay una razón que la impulsa como favorita: en los primeros cuatro cuerpos de la boleta oficialista en la Ciudad la presencia femenina será prácticamente nula. Primero, estará la fórmula Macri-Pichetto; después aparecerá Lousteau; enseguida la nómina de candidatos a diputados nacionales, que tiene grandes chances de encabezar el lilito Maximiliano Ferraro; y en el cuarto espacio de la papeleta asomará la dupla porteña, Larreta-Santilli. Así, la primera mujer liderando un cuerpo de boleta sería Tagliaferri, en el quinto cuerpo. Algo es algo.

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, pidió por la renovación de Daniel Del Sol, mientras que Omar Abboud, de vínculo cercano con el papa Francisco, también cuenta con ventaja para retener su banca.

Rodríguez Larreta, al menos por estas horas, cumplirá uno de los pactos preexistentes a su llegada a la Jefatura de Gobierno y que ya es tradición en el armado de las listas del PRO: Patricia Bullrich tendrá reservado un lugar de privilegio en la nómina de legisladores porteños para que renueve su lugar la legisladora Carolina Estebarena. Como durante la gestión de Mauricio Macri y, a pesar de su tensión con Larreta, la ministra de Seguridad logra imponerse en el reparto amarillo porteño.

El santillismo tiene un abanico de postulantes para dos lugares. Suenan el subsecretario de Desarrollo Ciudadano, Matías López, el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad y Justicia, Gustavo Coria, y el director general de Asuntos Legislativos, Sebastián La Rosa. En tanto, si el vicejefe tiene que elegir una mujer de su entorno para incluir en la lista, la candidata sería Florencia Scavino, actual vicepresidenta de la Corporación Puerto Madero. 

 

 

A la espera de un empujón están Eduardo Petrini y Eduardo Santamarina. El primero cuenta con una ventaja inexpugnable: su padre tiene vínculo directo con el presidente Macri. A pesar de ese lazo, es de los ediles más jóvenes y cuenta con cierta estructura en la Comuna 11. Si no hay un lugar expectante en la lista, en la Jefatura de Gobierno lo consideran para competir por la Junta Comunal que agrupa los barrios Villa General Mitre, Villa Devoto, Villa del Parque y Villa Santa Rita. Por otra parte, Santamarina confía en el respaldo del Partido Demócrata. 

En tanto, el legislador chino-argentino, Jian Ping Yuan, espera por un llamado salvador del empresario Nicolás "Nicky" Caputo, que históricamente cuenta con gravitación en el diseño de las listas del PRO.

La lista de heridos será más grande que la de diputados con chances de renovar su mandato. En paralelo con la definición de candidatos, el tándem que gobierna la Ciudad desde 2015 estudia opciones de "contención". A algunos legisladores ya les llegó la recomendación de mirar con más atención a las comunas: el distrito está dividido en 15 y cada una tiene siete miembros. Como contó Letra P, Rodríguez Larreta quiere profesionalizar esos espacios de gestión y busca enviar a subsecretarios y funcionarios propios para conducirlos.

La crisis por las listas le explota a Larreta también en la Legislatura

Como en las listas nacionales, la manta también es corta en lo local: a más partidos en la alianza, menos lugares para los propios. 

La guerra de nervios por el cierre de listas de candidatos a diputados y senadores nacionales del frente Juntos por el Cambio llegó también a la Legislatura porteña. El nuevo esquema de alianzas de Horacio Rodríguez Larreta mermó las posibilidades de los dirigentes del PRO que apuntan al Congreso, pero también impactó en los pasillos de Perú 160, donde el partido amarillo tiene la mayor cantidad de bancas y pone en juego más espacios que sus aliados de la Unión Cívica Radical (UCR), la Coalición Cívica, el partido de Graciela Ocaña y el socialismo de Roy Cortina, que acaba de incorporarse a la alianza oficial.

Como cada dos años, el parlamento capitalino renueva la mitad de su conformación, 30 escaños. El bloque oficialista Vamos Juntos pondrá en disputa 18 bancas, divididas entre el PRO (15), la Coalición Cívica (1) y Confianza Pública (2). En tanto, el espacio que comparten Martín Lousteau y el radicalismo porteño tiene que renovar dos y el socialista Cortina espera lo propio con su asiento. Pero ahora deberían hacerlo todos dentro de un mismo espacio.

Si prospera ese esquema de acuerdos que, como contó Letra P, también se replica a escala nacional, la coalición Juntos por el Cambio tendrá, entonces, 21 bancas por reonovar. Con los últimos sondeos de opinión que llegaron a la Jefatura de Gobierno y la incorporación del socialismo y la UCR, el Gobierno porteño calcula que conseguirá entre 16 y 17 bancas. Bajo esa lógica, el oficialismo perdería cinco bancas en la Legislatura.

Pero la complicación mayor es para los propios legisladores PRO, que corren en desventaja frente a los candidatos que promocionan Elisa Carrió, Ocaña y Lousteau. Esos números y escenarios de la futura composición de la Legislatura atraviesan los bosquejos que definen Larreta y su vicejefe, Diego Santilli, que vuelve a quedar a cargo de la lapicera y la negociación con los socios electorales del PRO.

 

 

El jefe de Gobierno está dispuesto a ofrecer a sus aliados ocho de los primeros 16 renglones de la boleta de legisladores porteños. La Coalición Cívica se llevaría dos, Confianza Pública dos, Lousteau y la UCR tres, mientras que Roy Cortina se aseguraría la renovación. No obstante, el socialista pelea por un espacio para la apoderada del PS, Verónica Gómez, del número 16 en adelante: la conocida "zona gris".

Carrió quiere al auditor Facundo del Gaiso y podría poner en la nómina a una mujer, cuyo nombre tiene guardado bajo siete llaves.

Ocaña acordó la renovación del vicepresidente tercero del bloque Vamos Juntos, Diego García Vilas, y de Natalia Fidel.

En tanto, Lousteau, en bloque con el radicalismo porteño, reclamó cuatro postulaciones, que son las que obtuvo con el 13% que sacó en los comicios de medio término de 2017. Larreta y Santilli le ofrecen tres y, como contó Letra P, dos lugares en la lista de diputados nacionales y que Lousteau sea candidato a senador nacional por la Ciudad. El bloque Evolución apuesta a renovar las sillas de Marcelo Guouman y María Patricia Vischi.

 

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EXCESO DE HOMBRES. Tras ese esquema de acuerdos con aliados, llega el lugar del PRO. El Gobierno porteño piensa en la ministra de Desarollo Humano y Hábitat, Guadalupe Tagliaferri, para encabezar la nómina para la Legislatura porteña. Hay una razón que la impulsa como favorita: en los primeros cuatro cuerpos de la boleta oficialista en la Ciudad la presencia femenina será prácticamente nula. Primero, estará la fórmula Macri-Pichetto; después aparecerá Lousteau; enseguida la nómina de candidatos a diputados nacionales, que tiene grandes chances de encabezar el lilito Maximiliano Ferraro; y en el cuarto espacio de la papeleta asomará la dupla porteña, Larreta-Santilli. Así, la primera mujer liderando un cuerpo de boleta sería Tagliaferri, en el quinto cuerpo. Algo es algo.

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, pidió por la renovación de Daniel Del Sol, mientras que Omar Abboud, de vínculo cercano con el papa Francisco, también cuenta con ventaja para retener su banca.

Rodríguez Larreta, al menos por estas horas, cumplirá uno de los pactos preexistentes a su llegada a la Jefatura de Gobierno y que ya es tradición en el armado de las listas del PRO: Patricia Bullrich tendrá reservado un lugar de privilegio en la nómina de legisladores porteños para que renueve su lugar la legisladora Carolina Estebarena. Como durante la gestión de Mauricio Macri y, a pesar de su tensión con Larreta, la ministra de Seguridad logra imponerse en el reparto amarillo porteño.

El santillismo tiene un abanico de postulantes para dos lugares. Suenan el subsecretario de Desarrollo Ciudadano, Matías López, el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad y Justicia, Gustavo Coria, y el director general de Asuntos Legislativos, Sebastián La Rosa. En tanto, si el vicejefe tiene que elegir una mujer de su entorno para incluir en la lista, la candidata sería Florencia Scavino, actual vicepresidenta de la Corporación Puerto Madero. 

 

 

A la espera de un empujón están Eduardo Petrini y Eduardo Santamarina. El primero cuenta con una ventaja inexpugnable: su padre tiene vínculo directo con el presidente Macri. A pesar de ese lazo, es de los ediles más jóvenes y cuenta con cierta estructura en la Comuna 11. Si no hay un lugar expectante en la lista, en la Jefatura de Gobierno lo consideran para competir por la Junta Comunal que agrupa los barrios Villa General Mitre, Villa Devoto, Villa del Parque y Villa Santa Rita. Por otra parte, Santamarina confía en el respaldo del Partido Demócrata. 

En tanto, el legislador chino-argentino, Jian Ping Yuan, espera por un llamado salvador del empresario Nicolás "Nicky" Caputo, que históricamente cuenta con gravitación en el diseño de las listas del PRO.

La lista de heridos será más grande que la de diputados con chances de renovar su mandato. En paralelo con la definición de candidatos, el tándem que gobierna la Ciudad desde 2015 estudia opciones de "contención". A algunos legisladores ya les llegó la recomendación de mirar con más atención a las comunas: el distrito está dividido en 15 y cada una tiene siete miembros. Como contó Letra P, Rodríguez Larreta quiere profesionalizar esos espacios de gestión y busca enviar a subsecretarios y funcionarios propios para conducirlos.