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Arrasó Schiaretti: consiguió la reelección con el doble de Negri y Mestre juntos

El gobenador se alzó con un triunfo histórico para el peronismo cordobés con el 54% de los votos, contra 17,7% del diputado radical y el 11% del intendente de la capital.

CÓRDOBA (Enviados especiales) El gobernador Juan Schiaretti fue reelecto este domingo en una jornada histórica para el peronismo de esta provincia. El mandatario cosechaba el 54% de los votos, más del doble que sus dos principales competidores juntos.

Además, Hacemos por Córdoba, el frente que construyó para estos comicios, le arrebató a la UCR la ciudad capital, que quedará en manos del intendente electo Martín Llaryora.

Aunque dijo que semejante performance no le otorga la suma del poder público, Schiaretti gobernará los próximos cuatro años con la Legislatura a sus pies: las estimaciones indicaban que dos tercios del parlamento provincial tendrán la camiseta del jefe del Ejecutivo.

 

 

Los radicales Mario Negri, respaldado por la Casa Rosada, con el 17,78%, y Ramón Mestre, el gobernador de la capital provincial, con el 11%, quedaron notoriamente relegados y le pusieron números a la crisis radical que terminó concretando una catástrofe para la Casa Rosada, claramente como responsables de la ruptura que detonó la alianza Cambiemos en el segundo distrito electoral del país, el que empujó al presidente Mauricio Macri hasta Balcarce 50 en 2015.

Con el 98,82% de las mesas escrutadas, el peronismo obtenía el 54% de los votos, contra un 17,78% de Negri y el 11% de Mestre.  

 

 

En medio de la euforia de dirigentes y militantes, el gobernador reelecto pidió no nacionalizar el resultado, pero dio un mensaje claramente nacional. “Pertenecemos al peronismo federal, democrático y republicano. No habrá futuro en Argentina sin el peronismo y no habrá futuro para el peronismo si no es republicano”, dijo el mandatario, que se erige como un actor clave del camino hacia las presidenciales de octubre. 

Natalia De la Sota había sido en el escenario en medio de la euforia de los seguidores del gobernador pasadas las 21 con datos del interior provincial que confirmaban la tendencia. Más tarde, Llaryora hababa de un "triunfo histórico". Lo hacía en medio de una ovación por su triunfo en la capital, el primero para el peronismo desde 1973.

 

 

En los búnkeres de los dos principales competidores el clima fue diametralmente opuesto.

En el de Negri, la tensión refejaba la crisis que había llevado a la ruptura de Cambiemos en la provincia. El propio candidato insistió en el camino que había emprendido por la mañana, cuando fue a votar y dijo que no fue "el candidato del Gobierno". Por la noche fue más allá: dijo que no tiene "nada que agradecerle" a la Casa Rosada. A su lado, la diputada nacional Elisa Carrió disparaba contra la figura de Rogelio Frigerio: a la pasada, decía que hubiera querido que “algún ministro del Interior acompañara más”.

Por su parte, Mestre, el primero en reconocer "con dolor" la victoria peronista, hacía un esfuerzo por mirar para adelante: en la noche misma de su derrota lanzaba su postulación para volver a intentarlo en 2023.

 

 

Más allá de que se registraron demoras en la apertura de algunas mesas, la jornada se desarrolló con normalidad y el buen estado del tiempo favoreció la afluencia de los votantes.

Schiaretti se benefició por la división del radicalismo, que compitió con dos postulantes por no haber logrado en la previa consensuar un mecanismo para dirimir sus aspiraciones.

El intendente Mestre se presentó amparado por el aparato radical de la provincia. Después de votar, señaló que “este es un proyecto que nos enorgullece, un proyecto cordobés, y estamos muy contentos de encabezarlo”

Negri tuvo el respaldo de la Casa Rosada y de los principales referentes nacionales de Cambiemos, como Carrió, cuya participación en su campaña agradeció. Sin embargo, prefirió evitar el lastre de la alicaída imagen de Mauricio Macri y dijo no ser el candidato del Gobierno. “Yo no soy candidato del Gobierno, soy candidato de tres partidos y de miles de radicales”, afirmó. 

 


Parte de las especulaciones sobre un eventual efecto arrastre respondió a la modalidad de la votación, en la que se usó un sistema de boleta única de papel, que también daba la posibilidad de elegir la opción "boleta completa", al modo tradicional.

Arrasó Schiaretti: consiguió la reelección con el doble de Negri y Mestre juntos

El gobenador se alzó con un triunfo histórico para el peronismo cordobés con el 54% de los votos, contra 17,7% del diputado radical y el 11% del intendente de la capital. 

CÓRDOBA (Enviados especiales) El gobernador Juan Schiaretti fue reelecto este domingo en una jornada histórica para el peronismo de esta provincia. El mandatario cosechaba el 54% de los votos, más del doble que sus dos principales competidores juntos.

Además, Hacemos por Córdoba, el frente que construyó para estos comicios, le arrebató a la UCR la ciudad capital, que quedará en manos del intendente electo Martín Llaryora.

Aunque dijo que semejante performance no le otorga la suma del poder público, Schiaretti gobernará los próximos cuatro años con la Legislatura a sus pies: las estimaciones indicaban que dos tercios del parlamento provincial tendrán la camiseta del jefe del Ejecutivo.

 

 

Los radicales Mario Negri, respaldado por la Casa Rosada, con el 17,78%, y Ramón Mestre, el gobernador de la capital provincial, con el 11%, quedaron notoriamente relegados y le pusieron números a la crisis radical que terminó concretando una catástrofe para la Casa Rosada, claramente como responsables de la ruptura que detonó la alianza Cambiemos en el segundo distrito electoral del país, el que empujó al presidente Mauricio Macri hasta Balcarce 50 en 2015.

Con el 98,82% de las mesas escrutadas, el peronismo obtenía el 54% de los votos, contra un 17,78% de Negri y el 11% de Mestre.  

 

 

En medio de la euforia de dirigentes y militantes, el gobernador reelecto pidió no nacionalizar el resultado, pero dio un mensaje claramente nacional. “Pertenecemos al peronismo federal, democrático y republicano. No habrá futuro en Argentina sin el peronismo y no habrá futuro para el peronismo si no es republicano”, dijo el mandatario, que se erige como un actor clave del camino hacia las presidenciales de octubre. 

Natalia De la Sota había sido en el escenario en medio de la euforia de los seguidores del gobernador pasadas las 21 con datos del interior provincial que confirmaban la tendencia. Más tarde, Llaryora hababa de un "triunfo histórico". Lo hacía en medio de una ovación por su triunfo en la capital, el primero para el peronismo desde 1973.

 

 

En los búnkeres de los dos principales competidores el clima fue diametralmente opuesto.

En el de Negri, la tensión refejaba la crisis que había llevado a la ruptura de Cambiemos en la provincia. El propio candidato insistió en el camino que había emprendido por la mañana, cuando fue a votar y dijo que no fue "el candidato del Gobierno". Por la noche fue más allá: dijo que no tiene "nada que agradecerle" a la Casa Rosada. A su lado, la diputada nacional Elisa Carrió disparaba contra la figura de Rogelio Frigerio: a la pasada, decía que hubiera querido que “algún ministro del Interior acompañara más”.

Por su parte, Mestre, el primero en reconocer "con dolor" la victoria peronista, hacía un esfuerzo por mirar para adelante: en la noche misma de su derrota lanzaba su postulación para volver a intentarlo en 2023.

 

 

Más allá de que se registraron demoras en la apertura de algunas mesas, la jornada se desarrolló con normalidad y el buen estado del tiempo favoreció la afluencia de los votantes.

Schiaretti se benefició por la división del radicalismo, que compitió con dos postulantes por no haber logrado en la previa consensuar un mecanismo para dirimir sus aspiraciones.

El intendente Mestre se presentó amparado por el aparato radical de la provincia. Después de votar, señaló que “este es un proyecto que nos enorgullece, un proyecto cordobés, y estamos muy contentos de encabezarlo”

Negri tuvo el respaldo de la Casa Rosada y de los principales referentes nacionales de Cambiemos, como Carrió, cuya participación en su campaña agradeció. Sin embargo, prefirió evitar el lastre de la alicaída imagen de Mauricio Macri y dijo no ser el candidato del Gobierno. “Yo no soy candidato del Gobierno, soy candidato de tres partidos y de miles de radicales”, afirmó. 

 


Parte de las especulaciones sobre un eventual efecto arrastre respondió a la modalidad de la votación, en la que se usó un sistema de boleta única de papel, que también daba la posibilidad de elegir la opción "boleta completa", al modo tradicional.