X
El líder del PRO se trasladó a la quinta Los Abrojos y se resguardará hasta pasar las fiestas en el sur. El regreso a su zona de confort: descanso, cero rutina, amigos, fútbol y paddle. Dolor por Boca
Por 11/12/2019 19:36

Apenas le calzó la banda presidencial a su sucesor ante la Asamblea Legislativa, Mauricio Macri comenzó a transitar los primeros minutos de su vida como ex presidente. Cuando salió del Congreso fue acompañado por sus custodios hasta la quinta Los Abrojos, ubicada en la localidad de Los Polvorines, partido bonaerense de Malvinas Argentinas. De allí había partido el martes por la mañana en el H-01, el helicóptero presidencial que lo trasladó durante cuatro años. Allí permanece junto a su esposa, Juliana Awada, y su hija menor, desde las tres de la tarde. Para entonces el flamante presidente Alberto Fernández ya había ingresado a la Casa Rosada y recibía a las delegaciones extranjeras.

Este miércoles, Macri “comenzó a retomar su vida normal, sin custodios en la nuca, sin agendas urgentes y solamente rodeado por su familia”, confió a Letra P uno de los funcionarios que lo acompañó hasta que entregó la banda y el bastón presidencial. “En estos días va a descansar y seguramente pasará las fiestas en el sur”, precisó otro ex colaborador para anticipar que el líder del PRO posiblemente se traslade dentro de una semana a la localidad patagónica de Villa La Angostura, en Río Negro, donde pasará navidad y año nuevo en el selecto barrio privado Cumelén. Allí suele pasar las fiestas con su amigo de la infancia y ex socio, el magnate Nicolás Caputo.

A diferencia del batallón de funcionarios que comenzaron una nueva búsqueda laboral, Macri retorna a la vida reposada y sin sobresaltos que tuvo hasta que decidió meterse en política. Ninguna de las fuentes consultadas pudo asegurar que retomará velozmente alguna dinámica laboral.

 

 

De hecho, una de las mayores angustias que padeció Macri durante sus últimos días en el poder giró en torno a las elecciones para presidente de Boca. El candidato del oficialismo, el macrista Christian Gribaudo fue derrotado este domingo por una lista opositora, encabezada por Jorge Ameal, Mario Pergolini y el astro futbolístico Juan Román Riquelme. La pérdida de su bastión fundacional no sólo amargó al ex presidente, sino que obturó la posibilidad de que se transformara en una retaguardia amable para esta nueva etapa. "Hay que ver ahora si volverá a La Bombonera, porque la derrota en Boca le cayó como una piedra y no se la esperaba", aseguraron en su entorno. 

 

La quinta "Los Abrojos" es el lugar que eligió el ex presidente para pasar diciembre antes de tomarse vacaciones en el sur.

 

Macri le pidió a su entorno más inmediato la máxima reserva sobre su intimidad. “Quiere estar en paz, tranquilo en este momento, eso es todo”, contó a este portal otro flamante ex funcionario que lo llamó este miércoles. El único movimiento que hizo sobre su comunicación pública fue cambiar la biografía que aparece en su cuenta personal de Twitter. “Miembro fundador de PRO Argentina y Cambiemos. Casado. 4 hijos. Hincha de Boca”, reza el texto, donde no se autodefine como "ex presidente".

 

 

Hasta que se traslade a Villa La Angostura, o al exterior, Macri se mantendrá alejado de la vida pública y se resguardará en Los Abrojos de la híper exposición vivida durante los últimos doce años. En la quinta que heredó de su padre Franco, el ex presidente vivirá sus primeros días sin cargos públicos, luego de dos mandatos como jefe de Gobierno porteño y cuatro años como primer mandatario. “Aunque es muy agradecido de los custodios, de los Granaderos y de la Casa Militar, Mauricio tenía muchas ganas de poder moverse sólo, sin los controles punto a punto que realizaba la seguridad presidencial durante las 24 horas del día”, contó un ex funcionario que lo acompañó en su último viaje oficial a España y Suiza.

El ex presidente cuenta con custodios personales desde el secuestro que sufrió en agosto de 1991 y ahora seguirá con una dotación menor de guardias provistos por la Policía Federal Argentina.

 

Macri durante una entrevista en la residencia que heredó de su padre Franco, en Los Polvorines.

 

La Quinta Los Abrojos tiene dos canchas de fútbol, una de paddle y otra de tenis. Es el viejo reducto familiar que Macri utilizó durante décadas para recibir empresarios y política. Dicen que volverá a darle esa función cuando se decida a retomar las riendas del liderazgo opositor que prometió antes de despedirse. Mientras tanto, y especialmente en diciembre, la usará “para recibir a sus amigos, reencontrarse con otros y jugar todos los picaditos de fútbol que no pudo jugar en este tiempo por la agenda oficial”, aseguró a este portal un numerario del PRO que mantendrá contacto regular con Macri.

Otros aseguran que Los Abrojos será un centro provisorio hasta que se compre una nueva residencia en San Isidro, una de las zonas más caras de la zona norte del conurbano bonaerense y cerca de la Quinta de Olivos.