X
El rafaelino asume este martes en Santa Fe. Mayoría de ministros con pasado en la función pública y escaso peso político de Rosario. El foráneo Saín a Seguridad.
Por 11/12/2019 14:07

Omar Perotti llegará mañana miércoles al lugar al que no pudo acceder en dos elecciones anteriores. En la más cercana en el tiempo quedó muy cerca, aunque salió tercero. Obstinado y sumamente prolijo,  el gobernador electo concentró para este 2019 a todo el peronismo detrás de sus espaldas. Ahí se explica una de las razones de su pasada victoria, “la unidad en la diversidad” que tanto les gusta ponderar a los peronistas santafesinos. Pero una vez consumado el triunfo, ¿qué propagó el rafaelino para diseñar su gabinete? ¿Cómo pensó el armado del equipo que lo secundará?

 

 

Experiencia en gestión, el primer rasgo. Ocho de los doce ministros que rodearán a Perotti ya fueron funcionarios en las gestiones que encabezaron los últimos mandatarios peronistas, Carlos Reutemann y Jorge Obeid, a fines de los noventas y principios del dos mil. En momentos conflictivos, el ex senador nacional entiende que no es tiempo para improvisar.

Por caso, el súper ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Diversidad Esteban Borgonovo regresa a la función pública y a la cartera de peso político tras haberla ya liderado en una de las gobernaciones del ex Fórmula 1. Similar caso lo distingue al futuro ministro de Gestión Pública Rubén Michlig, que fue ministro Coordinador de Obeid. Completan el octeto de experimentados Silvina Frana, Daniel Costamagna, Walter Agosto, Jorge Llonch, Adriana Cantero y Carlos Parola.

 

 

Pero este grupo no solo le aportará conocimiento previo al gobierno. Le permitirá al rafaelino ensanchar las fronteras del perottismo, siempre híper reducido. Cuando se habla de “perottismo” se cuenta, además del gobernador, a su sucesor en el Congreso Roberto Mirabella, al senador Alcides Calvo, al intendente de Rafaela Luis Castellano. Y pare de contar. De generoso se puede sumar al flamante vocero de gobierno Leo Ricciardino, una suerte de quinto beatle rafaelino, aunque hizo gran parte de su carrera periodística en Rosario.

Por otro lado, el gabinete, a diferencia de los doce años de socialismo, que cimentaron la base de su volumen en Rosario, tiene un escaso peso político de la ciudad más grande de la provincia. Solo tres de los doce ministros provienen de la ciudad que gobierna ahora Pablo Javkin. Borgonovo, el titular de Cultura, marido de la vicegobernadora electa Alejandra Rodenas, Jorge Llonch, y el futuro ministro de Trabajo Roberto Sukerman.

 

 

No hubo reparto de porciones, Perotti armó el equipo sin pensar en contener a todos los sectores del PJ. A la única que respetó y de alguna manera valoró es a la línea que lidera María Eugenia Bielsa, la futura ministra de Vivienda nacional. La futura súper ministra de Infraestructura, Transporte y Obra Pública Frana fue la primera candidata a diputada provincial del bielsismo en las PASO que ganó Perotti, y quien asumirá en Desarrollo Social, Danilo Capitani, fue compañero de fórmula de la arquitecta rosarina. Contra lo que muchos y muchas presagiaban, Bielsa fue orgánica y contribuyó a que sus votos queden adentro y sumen a la recuperación de la provincia.

 

 

Para Seguridad, el caballito de batalla de su campaña, Perotti designó a un foráneo. Reconocido, con mucha especialidad en la materia, Marcelo Saín asumirá en la cartera más sensible de la provincia, en el área que le costó la derrota al socialismo. El hombre de centro, que prometía “orden y paz”, eligió a un progresista para paliar una demanda urgente. El rafaelino confía y hasta depende de un aceitado trabajo en línea con Nación y valora los vínculos de Saín con Buenos Aires. De eso seguramente hablará con el presidente Alberto Fernández si se encuentran, con más tiempo que hoy, mañana en el acto de asunción.