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River planea construir un nuevo estadio, que costará 300 millones de dólares. Brito y los Werthein, detrás de los proyectos inmobiliarios. Grosskopf, el lobbysta oculto. Contactos D´Onofrio - Macri.
Por 24/01/2019 15:18

El proyecto es fastuoso y ya está armado. Prevé una inversión estimada en 300 millones de dólares, grandes obras de infraestructura y un nuevo estadio con capacidad para 85 mil personas y 3 mil cocheras. Rodolfo D’Onofrio lo viene promocionando hace tiempo, pero después de la Copa Libertadores que River le ganó a Boca acaba de lanzarlo for export, a través de la CNN. El presidente, que va por el segundo año de su segundo mandato, se animó incluso a hacerle un chiste a Mauricio Macri y pedirle que “se saque la camiseta” para venderle los terrenos fiscales que dan al Río de la Plata.  

D’Onofrio contó que ya fue a dos reuniones con Macri por este tema, además de las varias que tuvo con los funcionarios de Planeamiento Urbano del gobierno de la Ciudad. Nacido en Ramos Mejía, de temprana militancia en los grupos católicos ligados al peronismo, D’Onofrio recorrió un largo camino hasta convertirse en presidente de La Caja, socio y hombre de confianza de la familia Werthein.

El plan que convertiría al Monumental en pasado demanda un puente que pase por arriba de la avenida Lugones y un desarrollo inmobiliario para el que ya figuran varios interesados notorios. En River, los más entusiastas hablan del que sería el “mejor estadio de Latinoamérica”.

 

 

 

El proyecto más modesto precisa una inversión de 100 millones de dólares para la remodelación del estadio. Pero el más ambicioso es el que más interesa y generaría un cambio notable, en sintonía con la vertiginosa transformación que Horacio Rodríguez Larreta y el macrismo impulsan en la zona norte de la ciudad. Su último hecho destacado se conoció en noviembre: la venta de las dos manzanas de Libertador y Udaondo que pertenecían al Tiro Federal al consorcio Buenos Aires Landmark, del Grupo Werthein y la familia Sielecki en más de 151 millones de dólares. Bajo la misma modalidad con que se vendieron esas dos hectáreas, el gobierno porteño tiene en carpeta vender también el 35% de los terrenos del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) para construir torres de lujo, una vez que se complete su traslado a Villa Soldati. Algo que fuentes oficiales descartan para el corto plazo y podría demandar todavía varios años.

El nuevo estadio que quiere construir River se instalaría en un predio de siete hectáreas, valuado en 20 millones de dólares, que están pegadas al nuevo Tiro Federal, mudado pese al rechazo de los dos mil socios del club y de los bloques minoritarios de la oposición en la Legislatura porteña. Según contó D’Onofrio en CNN, el anillo de la nueva cancha se levantaría en terrenos linderos a tres clubes: el Centro Naval, el Liceo Naval y CUBA. 

La ansiedad y el entusiasmo que mostró el presidente del club de Nuñez contrasta con las respuestas oficiales. Consultado por Letra P, un miembro de la comisión directiva, aseguró: “Todavía no hay nada. Estamos muy lejos de la instancia de llevar al tema a la asamblea. Hay que consolidar una propuesta que está todavía en proceso y recién entonces se pondrá a consideración de los distintos órganos. Pero falta mucho”.

Desde la entidad de Núñez, que tiene su estadio desde 1938 en Figueroa Alcorta y Udaondo, se habla de innumerables ventajas: accesibilidad, descongestión en el tráfico, tranquilidad en el barrio River y mayor espacio para el estacionamiento de autos, del otro lado de la autopista Lugones. El proyecto incluye además la construcción de viviendas que el club vendería para financiar en parte las nuevas obras. 

 

 

 

Faraónica para los críticos y escépticos, la nueva obra demandaría unos cinco años. Antes, debe ser aprobada en una asamblea de representantes de socios, donde el oficialismo es amplia mayoría y solo aparece la oposición de Antonio Caselli, el hijo del ex embajador de Carlos Menem en el Vaticano, que busca de manera recurrente y sin éxito llegar a la presidencia.

De muy mala relación con Macri desde el tiempo en que era jefe de gobierno porteño - y se metía, como ahora, en todo lo que podía para ayudar a Boca-, D’Onofrio tendió puentes en el último año con la Casa Rosada a través de Fernando De Andreis y Fernando Marín. El presidente de River dijo que un “muy allegado” al Presidente le había informado que, mientras Daniel Angelici apostaba a no disputar el partido, Macri quería jugar la final de la Copa Libertadores en el Monumental. También en el medio aparece Diego Santilli, el vicejefe de gobierno porteño que tiene toda una vida ligada a River. Sin embargo, como publicó Gustavo Veiga en una nota sobre el nuevo estadio en Página 12, la relación del ahora ministro de Seguridad porteño con D’Onofrio no es la mejor.

 

LOS INTERESADOS. Según pudo saber Letra P de fuentes del club, el principal impulsor del proyecto fue Jorge Brito, el vicepresidente primero de River. Ya en 2017, el hijo del dueño del Banco Macro ubicó el proyecto como uno de los incentivos para ir en busca de un segundo mandato. A esa tarea se dedicó desde el comienzo el arquitecto Mariano Taratuty, de estrecha relación con Brito y con D’Onofrio. Taratuty está a cargo del departamento de Obras e Infraestructura de River, es el responsable de las remodelaciones en el Monumental y su apellido resuena ligado a London Supply, la empresa familiar que conduce su padre Eduardo “Teddy” Taratuty.  Citada en el expediente Ciccone como encargada del “salvataje” de la ex imprenta, y a cargo de la concesión de aeropuertos de El Calafate, Trelew y Ushuaia, la firma también tiene buena relación con el oficialismo. En abril del año pasado, sin ir más lejos, Macri y Juliana Awada visitaron el complejo de la Fundación en Puerto Iguazú.

 

 

Aunque se menciona al Grupo Werthein y al “hermano” Nicolás Caputo como interesados en el proyecto, Letra P pudo saber que hay un nombre fundamental en la historia del nuevo estadio: Sergio Grosskopf, un desarrollador inmobiliario que se hizo grande en los años noventa, tiene su base de operaciones en Miami y construye torres de lujo en Puerto Madero y Punta del Este.

Un alto directivo del club le aseguró a este portal que Grosskopf fue el principal promotor de la fastuosa idea del nuevo estadio y el encargado de convencer a las máximas autoridades. Antecedentes no le faltan. Entre sus emprendimientos se destacan el Chateau de Puerto Madero y de Libertador, el Fendi Chateau de Punta del Este y un proyecto similar en la zona exclusiva de Sunny Isles en Bal Harbour. Con esas credenciales y un mundo de relaciones que explota en verano con shows a beneficio en La mansa, podría ser también el encargado de llevar adelante el proyecto que tiene en su poder el arquitecto Taratuty hijo.

 

Grosskopf, en un evento de Fendi Château, en Punta del Este (Foto: Infobae/Grupo Mass)

 

De Grosskopf, suele publicarse que tiene línea directa con Daniel Scioli a través de su yerno, el riverplatense Diego Mazer. Pero sus relaciones no se agotan ahí. También apareció enredado en la compra fallida de un avión junto a Daniel Mautone, el socio de Daniel Angelici en los bingos de la provincia de Buenos Aires.

En septiembre de 2013, entre las PASO y las generales que ganó Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires, la Procuraduría de Criminalidad Económica y el Lavado de Activos (Procelac) denunció a los accionistas del Grupo ST, que tienen el control accionario del Banco Servicios y Transacciones (BST), por su presunta participación en operaciones de lavado de dinero. En 2014, el juez Ariel Lijo los benefició a todos con el sobreseimiento. 

Según publicó La Nación, entre los denunciados, figuraban el financista Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía y comprador de la IECSA de Angelo Calcaterra, el desarrollador inmobiliario Sergio Grosskopf y Roberto Domínguez, un ejecutivo tradicional de la city porteña y de buena relación con el titular del Macro, Jorge Brito.

TIERRAS VALIOSAS. D´Onofrio declaró a la CNN que el plan para construir el nuevo estadio cuenta a su favor con el costo del metro cuadrado de los terrenos donde hoy se asienta la cancha del último Campeón de América. “Hay algo que es muy cierto: River tiene donde está el Monumental una tierra muy valiosa. El club se quedaría en ese lugar, es uno de los proyectos. Primero debemos comprar las tierras, que es algo que ya hablamos. La tierra esa del Monumental es valiosa y te da la posibilidad de justamente tener los fondos para hacer el estadio nuevo. Además vemos de hacer algunas obras viales a cargo de River, como puentes y una serie de proyectos que te permite mejorar el acceso al estadio”, dijo.

 

 

El proyecto recién comienza a ver la luz, pero no hay que descartar que avance más rápido de lo que se supone, si Macri presta conformidad. Entre las objeciones, no sólo estarán las de hinchas y socios. También la de organismos de derechos humanos. La ex legisladora porteña Patricia Walsh sostiene que las hectáreas que pretende River para el nuevo estadio eran parte del campo de deportes de la Escuela de Mecánica de la Armada, el principal centro clandestino de detención que funcionó durante la última dictadura, ubicado a unas cuadras del Monumental. La hija del escritor desaparecido Rodolfo Walsh denuncia que a ese campo de deportes llevaban los cuerpos de los detenidos que morían en la tortura o llegaban gravemente heridos o muertos por el accionar criminal del Grupo de Tareas de la Marina. 

Según las declaraciones de testigos que figuran en la causa ESMA, allí se quemaban los cuerpos de las víctimas y pueden existir todavía restos óseos de desaparecidos.