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El relato de la competitividad: cómo convertir la devaluación en buena noticia

En la Casa Rosada reconocen que “todavía falta tiempo” para contar con una “agenda positiva”. Los paliativos comunicacionales “anticrisis” y la sobreventa de expectativas “a futuro” ante la recesión.

La vorágine de la crisis financiera parece haber trastocado la diferencia entre lo urgente y lo importante en el entorno de Mauricio Macri. Luego de 72 horas de una leve baja en la paridad del peso con el dólar, el Gobierno comenzó a diseñar un discurso para relanzar la venta de expectativas a futuro frente al escenario de recesión que se avecina y que podría durar más de un semestre.

 

La señal de largada la aportó el Presidente desde Mendoza, luego de una visita de dos días al territorio gobernado por el radical Alfredo Cornejo, con quien mantiene una distante relación desde que el presidente de la UCR cuestionó la política tarifaria del Gobierno, antes de la primera estampida del dólar, luego del feriado largo del 1° de mayo.

 

Por entonces, el dólar pegó un primer salto hasta los 23 pesos, en una semana corta. Cinco meses después, la divisa llegó a los 42 y cerró por encima de los 37. “Creemos que el tipo de cambio que tenemos es competitivo, nadie ha fijado el rango, no nos fijemos en los números”, pidió Macri rodeado de Cornejo, que no ocultó su incomodidad, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

 

 

En la Casa Rosada confiaron que ese mensaje es mucho más que una definición. Es la línea argumental que desarrollará el aparato comunicacional del Gobierno a partir de la semana que viene para transitar cinco días que estarán signados por la reunión que el Presidente mantendrá el martes con los 24 gobernadores, con la expectativa de cerrar el borrador del proyecto de presupuesto nacional para 2019, que el Ejecutivo puede presentar ante el Congreso hasta el 15 de septiembre.

 

“Sabemos que por ahora no contamos con alguna buena noticia. Seremos cautelosos, no vamos a hacer anuncios, pero terminamos la semana con el cierre de la paritaria universitaria, un dólar que baja y las imágenes de Entre Ríos que se llena de uruguayos que van a comprar por el dólar competitivo”, contestó a Letra P un funcionario de la jefatura de Gabinete.

 

La lectura responde a una comparación con el viernes pasado, cuando arreciaba la suba del dólar, con una feroz interna de versiones sobre cambios en el gabinete que derivaron en una posterior reducción a la mitad que fue anunciada el lunes por el Presidente. Luego vino el derrotero del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, con los anuncios de aplicación de retenciones fijas a las exportaciones, y un accidentado viaje por Washington para renegociar el acuerdo firmado hace cuatro meses con el FMI. Con el funcionario económico recién llegado, cerca del Presidente aseguraron a Letra P que aguardan una “primera señal positiva” desde el Fondo la semana próxima respecto a la aprobación del directorio del organismo sobre un adelantamiento de una parte de los 50.000 millones de dólares del crédito stand by.

 

 

 

“De acuerdo al resultado de la reunión del martes, definiremos parte de la agenda política de los próximos días”, agregó una fuente de Hacienda respecto a la centralidad que asigna la Casa Rosada al encuentro con los gobernadores. Los mandatarios quieren escuchar una explicación de Macri en persona sobre su plan para afrontar la crisis, pero en el Gobierno interpretan esa cita como una posible ratificación de la negociación presupuestaria, que este jueves tuvo un segundo round con los ministros de Hacienda de las 19 provincias que no administra Cambiemos. Macri también buscará romper el hielo con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, para retomar una interlocución con el peronismo que le permita evitar que la negociación presupuestaria se rompa, un riesgo que podría empañar la reunión de este martes.

 

En la hoja de ruta de los próximos días, en Balcarce 50 también aguardan otra masiva marcha docente para el jueves 13, convocada por todos los sindicatos de maestros contra el ajuste previsto por el FMI. Será desde el Congreso hasta Plaza de Mayo y luego del día del maestro, pero en la Casa Rosada admiten que el interés por cerrar la paritaria universitaria también forma parte de una serie de paliativos para evitar una tormenta perfecta.

 

 

 

Para entonces, en la Casa Rosada esperan contar con el respaldo político de los caciques provinciales, aunque la fragilidad de los pronósticos dependen de la volatilidad del dólar y de la cuenta regresiva para que el FMI habilite la aceleración del salvataje financiero.

 

Esas confesiones fueron escuchadas en Mendoza, por los funcionarios de Cornejo que tuvieron la posibilidad de hablar con los escuderos que acompañaron a Macri, que dedicó su visita a participar de la cumbre de ministros de Educación y Empleo del G-20 y a recomponer la foto con el titular del radicalismo y anfitrión de la gira. La atención del Presidente está puesta en Mendoza, pero por la irrupción de saqueos, que también estallaron en distintas provincias, como en Chaco, donde un joven de 13 años fue asesinado el lunes por la noche en Resistencia, de un balazo en el pecho.

 

Si la crisis cambiaria continuara, el Gobierno se aferraría a su nueva definición de “dólar competitivo” para afrontar la incertidumbre, aunque la estampida más silenciosa, tiene que ver con los precios, la base de un malhumor económico que la Casa Rosada planea atravesar con “cercanía”, “escucha” y “expectativa”, tres ingredientes provisorios para afrontar la imagen que aportan las encuestas, un espejo, por estas horas, más devaluado y menos competitivo que el dólar que Macri ahora decidió reivindicar.

 

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