X

Los lazos de poder del fusible de Vidal

Además del escándalo que provocó su salida del equipo bonaerense, la ex contadora General cosecha polémicas en Económicas de la UBA. Denuncias y sociedades. Nosiglia, Angelici y el Círculo Naranja.
Por 20/07/2018 11:33

"Ella formó parte del equipo de rendición de campaña pero, más allá de eso, hace muchos años que trabaja conmigo, la conozco, confío en ella”. María Eugenia Vidal se encargó de hacer esa aclaración al anunciar el pedido de renuncia “preventiva” que le hizo a María Luisa Fernanda Inza, horas después de haberla designado al frente de la Contaduría General bonaerense. Y es que, más allá de ser un fusible en medio del escándalo por los aportantes truchos de la campaña de Cambiemos que durante un mes la gobernadora buscó esquivar –a pesar de ser responsable en su rol de titular del PRO bonaerense-, la salida de una funcionaria de su extrema confianza no deja de representar la primera señal significativa de temblor en la estructura encabezada por la imagen más taquillera del frente de Gobierno, luego de la investigación del periodista Juan Amorín en El Destape

Ex funcionaria porteña, luego nacional, tesorera PRO –cargo por el cual está en la mira-, secretaria de Legal y Técnica bonaerense y, finalmente, contadora General. Inza no era una funcionaria implantada de apuro en medio de crisis penitenciarias que luego se desplaza en el marco de prometidas reformas (como sucedió con Fernando Díaz, en el SPB), ni una directora de segunda línea que no se duda en descartar tras conocerse audios pidiendo inflar presupuestos (como aconteció recientemente con Mateo Nicholson, que estaba a cargo de Infraestructura escolar).

Inza venía con una larga raíz en el esquema amarillo y aparecía con una ascendente carrera de la mano de Vidal, contando además con el paraguas de otra estructura de poder que, desde el ámbito académico, la catapultó a la función pública, no sin cosechar allí otras polémicas que la sobrevuelan. La renunciante funcionaria bonaerense aún forma parte del organigrama directivo de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UBA, como consejera suplente representando al claustro de graduados, cargo en el que fue electa por la lista naranja de Nuevo Espacio, agrupación en la que se recicló Franja Morada y que orbita la facultad.
 


EL CÍRCULO NARANJA. Activo engranaje desde hace años de la maquinaria de Nuevo Espacio, que a partir de la lista naranja maneja los destinos de Económicas, Inza supo ser subsecretaria Académica de la Facultad. Además de consejera, actualmente es profesora adjunta de la cátedra de Teoría y Técnica Impositiva I.

Dentro de este círculo en el que se recicló la Franja Morada, aparecen nombres como el del actual rector de la UBA y ex decano de la FCE, Alberto Barbieri, quien mantiene en la secretaría de Asuntos Académicos de esta Casa de Altos Estudios a María Catalina Nosiglia, hermana del histórico operador boina blanca Enrique “Coti” Nosiglia, uno de los principales protectores del referente actual de Nuevo Espacio y vicedecano de Económicas, Emiliano Yacobitti, ex presidente del Comité porteño de la UCR. Cabe recordar que, al filo de la elección del radicalismo en la Ciudad el pasado año, Nosiglia arribó a un acuerdo con el principal operador presidencial, Daniel “Tano” Angelici, pacto que abortó la disputa interna por cargos ante la Convención nacional.

El presidente de Boca y vice de la AFA tiene también una fuerte ascendencia en la agrupación que lleva las riendas de Económicas a partir de sus lazos con otro ex decano de esa facultad: José Luís Giusti, quien tuvo que renunciar a su cargo tras ser denunciado por su esposa por violencia de género, lesiones y presunto enriquecimiento ilícito. Poco después, el periodista Alejandro Bercovich develó en un informe un entramado contable –que involucró también a Yacobitti- para derivar fondos del Hospital de Clínicas –dependiente de la UBA- hacia empresas ligadas a estos actores y sospechadas de financiar la campaña de ECO (Martín Lousteau) en la Ciudad durante 2015.
 


Giusti fue uno de los asistentes al último festejo de cumpleaños del empresario del juego. Las gestiones de su amigo Daniel fueron vistas como centrales para efectuar el desembarco del ex decano de la FCE en el gobierno porteño, al mando de la unidad encargada del traspaso de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad, en 2016. Por este padrinazgo, también fue uno de los nombres que se barajó como candidato del oficialismo porteño el pasado año.

Precisamente con Giusti al frente de Económicas, Inza llegó a ser en 2014 subsecretaria Académica. Pero seis años atrás, en 2008, fue contratada para auditar por esta Facultad la compra de Gas Natural Licuado (GNL) a través de los contratos que llevaron a la cárcel al ex ministro de Planificación, Julio De Vido, y su segundo, Roberto Baratta, quien dio cuenta en su momento del aval emanado de los controles realizados por Inza, comprometiéndola así en esa causa. Y es que la por entonces auditora concluyó en su informe: "No se encuentran situaciones que merezcan ser señaladas como irregulares, con lo cual se refleja la razonabilidad de la operatoria".

No fue el único momento en que Inza merodeó en el negocio del gas. En 2005, fue gerente de Emana SRL, firma con operaciones en el Mercado Electrónico de Gas. Aquí, figuró en compañía de Adolfo Reichemberg, con quien conformó también al año siguiente la consultora Nexo Económico S.A. Reichemberg fue subsecretario de Administración de la secretaría de Hacienda de la UBA en tiempos donde esa área era manejada por Giusti.

Por aquellos días, un informe de Tiempo Argentino de agosto de 2011 dio cuenta de irregularidades en la UBA por contratación de obras que involucró a ambas autoridades que, además de compartir secretaría en la UBA, también eran socios de Estrategia y Gestión S.A., consultora en la que Inza fue accionista y se desempeñó durante siete años (2003-2010) al frente del área de asesoramiento impositivo y capacitación de empresas en temas afines, además de crear un área de auditoría, precisamente, de firmas energéticas.
 


 

HAGAN JUEGO. Pero, antes de ser socios, Inza y Reichemberg compartieron otra función. Fueron designados en 2004 en el Gobierno porteño para “diagnosticar, formular, controlar y evaluar” los programas y proyectos del Instituto de Juegos de Apuestas de la Ciudad. Justamente ese año, fue designado como presidente de la Cámara Argentina de Bingos Daniel Angelici, a la vez que el negocio del juego, fundamentalmente de las máquinas tragamonedas, creció exponencialmente en territorio porteño.


Diez años después de aquel primer acercamiento con el ámbito público, Inza llegó a la subsecretaría Académica de la FCE, ya inmersa en la jefatura de Gabinete de la secretaría de Legal y Técnica de la Ciudad, a cargo de Pablo Clusellas. Desde esa función en la facultad, Inza jugó fuerte políticamente. Fue la encargada de organizar la charla que brindó en las instalaciones facultativas el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, momento en que el ya perfilado candidato presidencial se despachó en críticas al kirchnerismo por la marcha de la economía. Todo, en compañía del propio Giusti, quien habilitó un clima propicio para que el mensaje del líder del PRO baje sin cuestionamientos.
 


Decididamente alineada a la incursión nacional del espacio amarillo, Inza fue denunciada a mediados de 2014 ante el INADI por persecución “por motivaciones políticas e ideológicas”. La presentación fue realizada por parte del profesor Andrés Asiain, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), quien expuso “el intento de impedimento” por parte de la entonces subsecretaria Académica de la FCE a la continuidad de sus actividades como profesor adjunto de la asignatura crecimiento económico “fundada en una arbitraria animosidad hacia mi persona, que no encuentra otra explicación que el intento de censurarme a partir de prejuiciosas apreciaciones sobre mis posiciones políticas e ideológicas”, expresó Asiain en la denuncia donde detalló hechos y elementos que fundaban su presentación (ver abajo).
 


Asimismo, voces de Económicas consultadas por este medio recuerdan que, mientras Inza se desempeñaba en ese cargo, permanecían congelados los nombramientos de aquellos docentes con una línea de pensamiento opuesta a la de la cúpula facultativa.
 

UN HUEVO EN CADA NIDO. La alquimia de la génesis radical y los lazos PRO convivieron armónicamente en Ia contadora, previo incluso a la materialización de Cambiemos. Mientras Inza figuraba como una de las responsables económicas de la campaña del PRO en 2013, su por entonces marido, el también contador José Daniel Tokatlian, aparecía como el máximo aportante del frente UNEN ese mismo año, con 50 mil pesos, monto sólo equiparable a lo aportado por quien, actualmente, es promovido por Yacobitti para la jefatura de Gobierno porteño: Martín Lousteau


“Son los radicales de Angelici”, sintetizaron a Letra P en la FUBA al referirse a Nuevo Espacio. Desde la Federación Universitaria de Buenos Aires solicitaron la renuncia de Inza también a su cargo en Económicas, no sin dejar de reclamar “la apertura inmediata de las cuentas de la facultad, para clarificar los negociados que se siguen realizando a costa de los estudiantes, docentes y no docentes”.
 


Aquí, alertaron que en la facultad “se realizan negociados fabulosos a expensas de las carreras de grado. Así, el Instituto Capacitarte cuenta con oficina propia y disponibilidad de aulas para dar sus cursos pagos, convenios con el Banco Santander que llegan al extremo de la existencia de una sede física en la facultad, lo mismo con la editorial Errepar, la privatización de los espacios del Centro de Estudiantes, las pasantías de trabajo precario a grandes firmas como PwC o EY, y los cursos pagos del Centro Universitario de Idiomas”.

Así dadas las cosas, el escándalo por los aportantes truchos que la involucra no sólo cortó la ascendente carrera política de Inza dentro del equipo vidalista sino que disparó cuestionamientos que ponen la lupa sobre su rol dentro de la estructura de poder que desde el ámbito académico la supo colocar en lugares claves de la arena política.

Los lazos de poder del fusible de Vidal

Además del escándalo que provocó su salida del equipo bonaerense, la ex contadora General cosecha polémicas en Económicas de la UBA. Denuncias y sociedades. Nosiglia, Angelici y el Círculo Naranja. 

"Ella formó parte del equipo de rendición de campaña pero, más allá de eso, hace muchos años que trabaja conmigo, la conozco, confío en ella”. María Eugenia Vidal se encargó de hacer esa aclaración al anunciar el pedido de renuncia “preventiva” que le hizo a María Luisa Fernanda Inza, horas después de haberla designado al frente de la Contaduría General bonaerense. Y es que, más allá de ser un fusible en medio del escándalo por los aportantes truchos de la campaña de Cambiemos que durante un mes la gobernadora buscó esquivar –a pesar de ser responsable en su rol de titular del PRO bonaerense-, la salida de una funcionaria de su extrema confianza no deja de representar la primera señal significativa de temblor en la estructura encabezada por la imagen más taquillera del frente de Gobierno, luego de la investigación del periodista Juan Amorín en El Destape

Ex funcionaria porteña, luego nacional, tesorera PRO –cargo por el cual está en la mira-, secretaria de Legal y Técnica bonaerense y, finalmente, contadora General. Inza no era una funcionaria implantada de apuro en medio de crisis penitenciarias que luego se desplaza en el marco de prometidas reformas (como sucedió con Fernando Díaz, en el SPB), ni una directora de segunda línea que no se duda en descartar tras conocerse audios pidiendo inflar presupuestos (como aconteció recientemente con Mateo Nicholson, que estaba a cargo de Infraestructura escolar).

Inza venía con una larga raíz en el esquema amarillo y aparecía con una ascendente carrera de la mano de Vidal, contando además con el paraguas de otra estructura de poder que, desde el ámbito académico, la catapultó a la función pública, no sin cosechar allí otras polémicas que la sobrevuelan. La renunciante funcionaria bonaerense aún forma parte del organigrama directivo de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UBA, como consejera suplente representando al claustro de graduados, cargo en el que fue electa por la lista naranja de Nuevo Espacio, agrupación en la que se recicló Franja Morada y que orbita la facultad.
 


EL CÍRCULO NARANJA. Activo engranaje desde hace años de la maquinaria de Nuevo Espacio, que a partir de la lista naranja maneja los destinos de Económicas, Inza supo ser subsecretaria Académica de la Facultad. Además de consejera, actualmente es profesora adjunta de la cátedra de Teoría y Técnica Impositiva I.

Dentro de este círculo en el que se recicló la Franja Morada, aparecen nombres como el del actual rector de la UBA y ex decano de la FCE, Alberto Barbieri, quien mantiene en la secretaría de Asuntos Académicos de esta Casa de Altos Estudios a María Catalina Nosiglia, hermana del histórico operador boina blanca Enrique “Coti” Nosiglia, uno de los principales protectores del referente actual de Nuevo Espacio y vicedecano de Económicas, Emiliano Yacobitti, ex presidente del Comité porteño de la UCR. Cabe recordar que, al filo de la elección del radicalismo en la Ciudad el pasado año, Nosiglia arribó a un acuerdo con el principal operador presidencial, Daniel “Tano” Angelici, pacto que abortó la disputa interna por cargos ante la Convención nacional.

El presidente de Boca y vice de la AFA tiene también una fuerte ascendencia en la agrupación que lleva las riendas de Económicas a partir de sus lazos con otro ex decano de esa facultad: José Luís Giusti, quien tuvo que renunciar a su cargo tras ser denunciado por su esposa por violencia de género, lesiones y presunto enriquecimiento ilícito. Poco después, el periodista Alejandro Bercovich develó en un informe un entramado contable –que involucró también a Yacobitti- para derivar fondos del Hospital de Clínicas –dependiente de la UBA- hacia empresas ligadas a estos actores y sospechadas de financiar la campaña de ECO (Martín Lousteau) en la Ciudad durante 2015.
 


Giusti fue uno de los asistentes al último festejo de cumpleaños del empresario del juego. Las gestiones de su amigo Daniel fueron vistas como centrales para efectuar el desembarco del ex decano de la FCE en el gobierno porteño, al mando de la unidad encargada del traspaso de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad, en 2016. Por este padrinazgo, también fue uno de los nombres que se barajó como candidato del oficialismo porteño el pasado año.

Precisamente con Giusti al frente de Económicas, Inza llegó a ser en 2014 subsecretaria Académica. Pero seis años atrás, en 2008, fue contratada para auditar por esta Facultad la compra de Gas Natural Licuado (GNL) a través de los contratos que llevaron a la cárcel al ex ministro de Planificación, Julio De Vido, y su segundo, Roberto Baratta, quien dio cuenta en su momento del aval emanado de los controles realizados por Inza, comprometiéndola así en esa causa. Y es que la por entonces auditora concluyó en su informe: "No se encuentran situaciones que merezcan ser señaladas como irregulares, con lo cual se refleja la razonabilidad de la operatoria".

No fue el único momento en que Inza merodeó en el negocio del gas. En 2005, fue gerente de Emana SRL, firma con operaciones en el Mercado Electrónico de Gas. Aquí, figuró en compañía de Adolfo Reichemberg, con quien conformó también al año siguiente la consultora Nexo Económico S.A. Reichemberg fue subsecretario de Administración de la secretaría de Hacienda de la UBA en tiempos donde esa área era manejada por Giusti.

Por aquellos días, un informe de Tiempo Argentino de agosto de 2011 dio cuenta de irregularidades en la UBA por contratación de obras que involucró a ambas autoridades que, además de compartir secretaría en la UBA, también eran socios de Estrategia y Gestión S.A., consultora en la que Inza fue accionista y se desempeñó durante siete años (2003-2010) al frente del área de asesoramiento impositivo y capacitación de empresas en temas afines, además de crear un área de auditoría, precisamente, de firmas energéticas.
 


 

HAGAN JUEGO. Pero, antes de ser socios, Inza y Reichemberg compartieron otra función. Fueron designados en 2004 en el Gobierno porteño para “diagnosticar, formular, controlar y evaluar” los programas y proyectos del Instituto de Juegos de Apuestas de la Ciudad. Justamente ese año, fue designado como presidente de la Cámara Argentina de Bingos Daniel Angelici, a la vez que el negocio del juego, fundamentalmente de las máquinas tragamonedas, creció exponencialmente en territorio porteño.


Diez años después de aquel primer acercamiento con el ámbito público, Inza llegó a la subsecretaría Académica de la FCE, ya inmersa en la jefatura de Gabinete de la secretaría de Legal y Técnica de la Ciudad, a cargo de Pablo Clusellas. Desde esa función en la facultad, Inza jugó fuerte políticamente. Fue la encargada de organizar la charla que brindó en las instalaciones facultativas el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, momento en que el ya perfilado candidato presidencial se despachó en críticas al kirchnerismo por la marcha de la economía. Todo, en compañía del propio Giusti, quien habilitó un clima propicio para que el mensaje del líder del PRO baje sin cuestionamientos.
 


Decididamente alineada a la incursión nacional del espacio amarillo, Inza fue denunciada a mediados de 2014 ante el INADI por persecución “por motivaciones políticas e ideológicas”. La presentación fue realizada por parte del profesor Andrés Asiain, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), quien expuso “el intento de impedimento” por parte de la entonces subsecretaria Académica de la FCE a la continuidad de sus actividades como profesor adjunto de la asignatura crecimiento económico “fundada en una arbitraria animosidad hacia mi persona, que no encuentra otra explicación que el intento de censurarme a partir de prejuiciosas apreciaciones sobre mis posiciones políticas e ideológicas”, expresó Asiain en la denuncia donde detalló hechos y elementos que fundaban su presentación (ver abajo).
 


Asimismo, voces de Económicas consultadas por este medio recuerdan que, mientras Inza se desempeñaba en ese cargo, permanecían congelados los nombramientos de aquellos docentes con una línea de pensamiento opuesta a la de la cúpula facultativa.
 

UN HUEVO EN CADA NIDO. La alquimia de la génesis radical y los lazos PRO convivieron armónicamente en Ia contadora, previo incluso a la materialización de Cambiemos. Mientras Inza figuraba como una de las responsables económicas de la campaña del PRO en 2013, su por entonces marido, el también contador José Daniel Tokatlian, aparecía como el máximo aportante del frente UNEN ese mismo año, con 50 mil pesos, monto sólo equiparable a lo aportado por quien, actualmente, es promovido por Yacobitti para la jefatura de Gobierno porteño: Martín Lousteau


“Son los radicales de Angelici”, sintetizaron a Letra P en la FUBA al referirse a Nuevo Espacio. Desde la Federación Universitaria de Buenos Aires solicitaron la renuncia de Inza también a su cargo en Económicas, no sin dejar de reclamar “la apertura inmediata de las cuentas de la facultad, para clarificar los negociados que se siguen realizando a costa de los estudiantes, docentes y no docentes”.
 


Aquí, alertaron que en la facultad “se realizan negociados fabulosos a expensas de las carreras de grado. Así, el Instituto Capacitarte cuenta con oficina propia y disponibilidad de aulas para dar sus cursos pagos, convenios con el Banco Santander que llegan al extremo de la existencia de una sede física en la facultad, lo mismo con la editorial Errepar, la privatización de los espacios del Centro de Estudiantes, las pasantías de trabajo precario a grandes firmas como PwC o EY, y los cursos pagos del Centro Universitario de Idiomas”.

Así dadas las cosas, el escándalo por los aportantes truchos que la involucra no sólo cortó la ascendente carrera política de Inza dentro del equipo vidalista sino que disparó cuestionamientos que ponen la lupa sobre su rol dentro de la estructura de poder que desde el ámbito académico la supo colocar en lugares claves de la arena política.