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Alicia Kirchner, Rodríguez Saá, Insfrán, Manzur, Lifschitz, Arcioni, Verna y Zamora todavía no suscribieron la adenda. Frigerio negocia para llegar al menos a 18 adhesiones. Los más duros se niegan.
Por 02/10/2018 17:38

Pese a que se especulaba con que el Ejecutivo la enviaría a la Cámara de Diputados el viernes pasado para su tratamiento legislativo, la adenda al Consenso Fiscal sigue trabada en la Casa Rosada. Aunque ya consiguió 16 firmas, entre las que cuenta como triunfos las de la catamarqueña Lucía Corpacci y la fueguina Rosana Bertone, el Gobierno anota en el debe los nombres de ocho gobernadores rebeldes y no logró, hasta este martes, sumar nuevas adhesiones.

Fue Juan Manuel Urtubey, a mediados de septiembre, el primer gobernador peronista en estampar su firma en la adenda que los mandatarios habían discutido con el ministro Rogelio Frigerio durante la reunión que mantuvieron el martes 11 de septiembre en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El Gobierno sumó rápidamente a los mandatarios peronistas del sector más dialoguista, Juan Schiaretti (Córdoba), Domingo Peppo (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Sergio Uñac (San Juan) y a los opositores amigables de otras fuerzas Hugo Passalacqua (Misiones) y Omar Gutérrez (Neuquén).  

Tras varios días de duras negociaciones y mientras la Cámara de Diputados daba señal de largada al debate por el Prespuesto, la Rosada logró tres adhesiones clave. Entre el jueves y viernes de la semana pasada, consiguió sumar a la catamarqueña Corpacci, la fueguina Bertone y el gobernador de La Rioja, Sergio Casas, tres miembros del sector más confrontativo con la administración central.

Pasaron pocas horas hasta que la gobernadora de Tierra del Fuego dijera que se sentía “traicionada” en su buena fe por la decisión del Gobierno de eliminar los aranceles a la importación de más de cien posiciones arancelarias vinculadas a productos de informática, algunos de los cuales se fabrican en la isla. “No entiendo por qué, aún tratando de mantener una relación institucional normal con un gobierno que no es de mi signo político, todos los días hay una afectación para la provincia”, dijo.

 

 

Las negociaciones continuaron, pero la suma de firmas quedó trabada en 16, por lo que el Ejecutivo frenó el envío del texto a la Cámara de Diputados, donde esperaba que se tratara junto al Presupuesto. En el grupo de los que se negaron a estampar su nombre quedaron los más inflexibles, Alicia Kirchner (Santa Cruz), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Carlos Verna (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Juan Manzur (Tucumán), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Mariano Arcioni (Chubut) y Miguel Lifschitz (Santa Fe).

 

 

El socialista ató la firma de la adenda a la negociación de algunos puntos del Presupuesto 2019. En particular, objetó la derogación de la exención de Ganancias a cooperativas y mutuales. Lifschitz le hizo saber a Frigerio que esa cláusula es “inaceptable” para la provincia de Santa Fe porque contradice la historia y la doctrina local en esa materia. Además, el santafesino pidió la aplicación de una alícuota del 1% a los bienes personales de argentinos radicados en el exterior, algo que habían planteado en principio también otros gobernadores. 

En tanto, el vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González, hizo saber públicamente que Alicia Kirchner no sumaría su adhesión. “Nosotros sabemos que la no firma de esta modificación al consenso fiscal nos traerá más problemas, más baja de partidas para obras, no transferencia de fondos para mantener la Caja de Previsión, pero asumimos nuestros compromisos con la gente", dijo el santacruceño.

 

 

En la misma posición, casi irreductible, están Verna, Rodríguez Saá e Insfrán. El pampeano y el puntano ni siquiera participaron de la reunión que mantuvieron los gobernadores con Mauricio Macri en Casa de Gobierno tras la reunión en el CFI. El formoseño ya le hizo saber al ministro Frigerio, con quien tiene una excelente relación, que no firmará la adenda y que sus legisladores tampoco votarán el Presupuesto. Insfrán cree que “no tiene ningún sentido” firmar una adenda al Consenso Fiscal que se suscribió en noviembre de 2017 y que tampoco se cumplió. Además, cree que es tiempo de que los gobernadores muestren “firmeza” frente al Gobierno. "Gracias a Dios nosotros estamos en el eje del mal, porque no vamos a bajar los brazos", dijo la semana pasada en un acto en Formosa.

 

 

El chubutense Arcioni tampoco muestra, por ahora, voluntad de sumar su adhesión. El gobernador se reunió hace dos semanas con Frigerio en la Casa Rosada, pero sorprendió al ministro al comunicarle su negativa a estampar su firma. Según pudo saber Letra P,  el gobernador de Chubut no solo hace una evaluación general negativa de la situación económica, que lo previene de “quedar pegado” políticamente al oficialismo nacional, sino que tiene reclamos puntuales contra el Gobierno por la afectación a su provincia. En particular, apunta contra la reducción del plus que cobran jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo por zona patagónica, la quita de subsidios y la suba de combustibles. 

 

 

En ese contexto, la Casa Rosada apunta a las negociaciones con los otros tres integrantes de ese grupo que todavía no cerraron definitivamente la puerta, Manzur, Lifschitz y Zamora. Ante la consulta de Letra P, desde Santa Fe y Tucumán coincidieron en señalar que “todavía no hay novedades” al respecto, mientras que desde Santiago del Estero afirmaron que "habiendo hecho la salvedad del derecho e iniciada la demanda sobre el fondo sojero, en esta semana seguramente la firmará". El ministro Frigerio apuesta a conseguir 18 firmas antes de enviar el texto a Diputados. 

Pacto Fiscal: el Gobierno busca más firmas, pero quedan ocho rebeldes

Alicia Kirchner, Rodríguez Saá, Insfrán, Manzur, Lifschitz, Arcioni, Verna y Zamora todavía no suscribieron la adenda. Frigerio negocia para llegar al menos a 18 adhesiones. Los más duros se niegan.

Pese a que se especulaba con que el Ejecutivo la enviaría a la Cámara de Diputados el viernes pasado para su tratamiento legislativo, la adenda al Consenso Fiscal sigue trabada en la Casa Rosada. Aunque ya consiguió 16 firmas, entre las que cuenta como triunfos las de la catamarqueña Lucía Corpacci y la fueguina Rosana Bertone, el Gobierno anota en el debe los nombres de ocho gobernadores rebeldes y no logró, hasta este martes, sumar nuevas adhesiones.

Fue Juan Manuel Urtubey, a mediados de septiembre, el primer gobernador peronista en estampar su firma en la adenda que los mandatarios habían discutido con el ministro Rogelio Frigerio durante la reunión que mantuvieron el martes 11 de septiembre en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El Gobierno sumó rápidamente a los mandatarios peronistas del sector más dialoguista, Juan Schiaretti (Córdoba), Domingo Peppo (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Sergio Uñac (San Juan) y a los opositores amigables de otras fuerzas Hugo Passalacqua (Misiones) y Omar Gutérrez (Neuquén).  

Tras varios días de duras negociaciones y mientras la Cámara de Diputados daba señal de largada al debate por el Prespuesto, la Rosada logró tres adhesiones clave. Entre el jueves y viernes de la semana pasada, consiguió sumar a la catamarqueña Corpacci, la fueguina Bertone y el gobernador de La Rioja, Sergio Casas, tres miembros del sector más confrontativo con la administración central.

Pasaron pocas horas hasta que la gobernadora de Tierra del Fuego dijera que se sentía “traicionada” en su buena fe por la decisión del Gobierno de eliminar los aranceles a la importación de más de cien posiciones arancelarias vinculadas a productos de informática, algunos de los cuales se fabrican en la isla. “No entiendo por qué, aún tratando de mantener una relación institucional normal con un gobierno que no es de mi signo político, todos los días hay una afectación para la provincia”, dijo.

 

 

Las negociaciones continuaron, pero la suma de firmas quedó trabada en 16, por lo que el Ejecutivo frenó el envío del texto a la Cámara de Diputados, donde esperaba que se tratara junto al Presupuesto. En el grupo de los que se negaron a estampar su nombre quedaron los más inflexibles, Alicia Kirchner (Santa Cruz), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Carlos Verna (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Juan Manzur (Tucumán), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Mariano Arcioni (Chubut) y Miguel Lifschitz (Santa Fe).

 

 

El socialista ató la firma de la adenda a la negociación de algunos puntos del Presupuesto 2019. En particular, objetó la derogación de la exención de Ganancias a cooperativas y mutuales. Lifschitz le hizo saber a Frigerio que esa cláusula es “inaceptable” para la provincia de Santa Fe porque contradice la historia y la doctrina local en esa materia. Además, el santafesino pidió la aplicación de una alícuota del 1% a los bienes personales de argentinos radicados en el exterior, algo que habían planteado en principio también otros gobernadores. 

En tanto, el vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González, hizo saber públicamente que Alicia Kirchner no sumaría su adhesión. “Nosotros sabemos que la no firma de esta modificación al consenso fiscal nos traerá más problemas, más baja de partidas para obras, no transferencia de fondos para mantener la Caja de Previsión, pero asumimos nuestros compromisos con la gente", dijo el santacruceño.

 

 

En la misma posición, casi irreductible, están Verna, Rodríguez Saá e Insfrán. El pampeano y el puntano ni siquiera participaron de la reunión que mantuvieron los gobernadores con Mauricio Macri en Casa de Gobierno tras la reunión en el CFI. El formoseño ya le hizo saber al ministro Frigerio, con quien tiene una excelente relación, que no firmará la adenda y que sus legisladores tampoco votarán el Presupuesto. Insfrán cree que “no tiene ningún sentido” firmar una adenda al Consenso Fiscal que se suscribió en noviembre de 2017 y que tampoco se cumplió. Además, cree que es tiempo de que los gobernadores muestren “firmeza” frente al Gobierno. "Gracias a Dios nosotros estamos en el eje del mal, porque no vamos a bajar los brazos", dijo la semana pasada en un acto en Formosa.

 

 

El chubutense Arcioni tampoco muestra, por ahora, voluntad de sumar su adhesión. El gobernador se reunió hace dos semanas con Frigerio en la Casa Rosada, pero sorprendió al ministro al comunicarle su negativa a estampar su firma. Según pudo saber Letra P,  el gobernador de Chubut no solo hace una evaluación general negativa de la situación económica, que lo previene de “quedar pegado” políticamente al oficialismo nacional, sino que tiene reclamos puntuales contra el Gobierno por la afectación a su provincia. En particular, apunta contra la reducción del plus que cobran jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo por zona patagónica, la quita de subsidios y la suba de combustibles. 

 

 

En ese contexto, la Casa Rosada apunta a las negociaciones con los otros tres integrantes de ese grupo que todavía no cerraron definitivamente la puerta, Manzur, Lifschitz y Zamora. Ante la consulta de Letra P, desde Santa Fe y Tucumán coincidieron en señalar que “todavía no hay novedades” al respecto, mientras que desde Santiago del Estero afirmaron que "habiendo hecho la salvedad del derecho e iniciada la demanda sobre el fondo sojero, en esta semana seguramente la firmará". El ministro Frigerio apuesta a conseguir 18 firmas antes de enviar el texto a Diputados.