ES LA ECONOMÍA

El lado oscuro de la Argentina Week: las pymes no pueden pagar sus deudas

La mora en empresas aumenta, sobre todo en la industria, el comercio y la construcción. Luces amarillas de un país que sigue ajeno a la efervescencia oficial.

La consultora Analytica publicó esta semana un informe que hizo ruido. Descompuso los datos sobre irregularidad de cartera crediticia del Banco Central por tamaño y sector de empresa y aparecieron señales preocupantes.

Señales de alerta, lejos de la Argentina Week

La mora en empresas, a grandes números, luce contenida. El 2,7% de los préstamos bancarios a personas jurídicas está en situación irregular, una cifra muy inferior al 10,6% de los créditos destinados a familias. Y ni hablar si se compara con el impago del 27% de los préstamos que entidades no financieras como Mercado Pago otorgan a personas.

Pero lo que detectó Analytica es que el 42% del crédito está alojado en un 0,3% de grandes empresas, que prácticamente no tienen problemas de pago. Y que para el 58% del fondeo restante, destinado a compañías medianas y pequeñas, la irregularidad salta al 4%.

mora empresas analytica

Los préstamos más complicados son los que toman empresas de los sectores más castigados por el modelo de Javier Milei. En la confección de indumentaria y calzado, la mora bancaria llega al 7,7%. En el sector de muebles, al 7,9%. La construcción tiene una irregularidad del 6,1% del total. En cambio, los sectores ganadores, como el de petróleo y gas, presentan un impago de apenas 1,4%.

Según datos oficiales que obtuvo Letra P, la irregularidad del crédito en empresas pasó del 0,7% en diciembre de 2024 a 2,5% a fin de año pasado. En las empresas industriales, el salto fue desde el 0,5% al 2,8%.

En los créditos con garantía prendaria, la mora pasó del 1% al 3,9% en un año, algo no visto desde 2020. En cuanto a cheques, los rechazos se duplicaron en un año, aunque rondan el 2% del total.

El salto en la situación irregular correlaciona con la suba de tasas de interés que impulsó el Gobierno desde mediados del año pasado y el parate en las ventas internas. Sin demanda y con crédito inaccesible, refinanciar o pagar se volvió más cuesta arriba.

La deuda irregular, sector por sector

Investigaciones Económicas Sectoriales (IES Consultores) abrió más el foco. En el cuatro trimestre de 2025, la situación de irregularidad crediticia llegó al 11,8% en la industria textil y del calzado, con un crecimiento del 2,1% interanual. En la construcción, la mora trepó cuatro puntos en un año, al 11,2%. En fabricantes de alimentos y bebidas, llegó al 7,1%. Y en consumo masivo (comercios), al 6,1%.

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IES Consultores comparó la irregularidad del cuatro trimestre con un promedio histórico de los últimos diez años, con excepción de los de pandemia. La construcción, indicó, tiene un nivel de mora que es 6,1 puntos superior al del promedio histórico. La industria textil está 4,7% por encima de la media. El transporte tiene 3,6 puntos más de mora que lo habitual y el consumo masivo, 1,8 puntos más.

“El consumo masivo es el que más tracciona la irregularidad, con hotelería y restaurantes, comercio y textiles”, dijo Federico Zerbi, economista de IES. “La industria está más saludable, no se ve muy afectada por la situación”, añadió.

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Tomás Rozemberg, especialista de Contexto Investments, que asesora financieramente a empresas, agrega una lectura: para las compañías, la irregularidad financiera es quedarse afuera del sistema. Por eso, el crédito es de las últimas cosas que se dejan de pagar.

“Las personas físicas tienen mucho más acceso al crédito que las empresas. Para una persona, tener mora no es tan conflictivo como para una empresa que, si aparece en la central de deudores del Banco Central, se queda sin financiamiento para el capital de trabajo, para el día a día”, dijo Rozemberg.

Es lo que se ve, por ejemplo, en la última encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA). Casi 46% de las empresas dijo haber tenido problemas para afrontar obligaciones, pero la mayoría prefirió posponer el pago de impuestos o estirar la cadena con proveedores antes que entrar en mora con el sistema financiero.

uia atrasos pagos impuestos

“La irregularidad de cartera de las empresas empezó más tarde que en el caso de las familias, pero comenzó a crecer”, advirtió Matías Rajnerman, jefe de macroeconomía del Banco Provincia. El cambio comenzó con el apretón monetario y la suba de tasas, combo con el que Milei y Toto Caputo intentaron domar el dólar. El crédito se hizo inaccesible y, luego, impagable.

Las diferencias con 2020

Rajnerman comparó la situación con 2020, aunque con un enfoque diferente: “En ese momento, el salto en la irregularidad se debió al impacto de Vicentin, que era una empresa muy grande para un sistema chico. En la actualidad, hay un perfil más regresivo, con pymes y micropymes con problemas para pagar”, graficó.

Y agregó: “Hacia adelante, esto va a seguir creciendo, salvo que la economía se empiece a recuperar más rápido, cosa que no parece suceder, o que bajen las tasas rápido en el corto plazo, algo que el Gobierno no pareciera tener en el radar”.

Con bancos del exterior ávidos por financiar a los sectores exportadores pujantes, hay una economía que se va quedando al margen de la toma de decisiones. En el conurbano sur, por ejemplo, la mora es 30% superior a la del resto del Gran Buenos Aires, donde se encuentra la mayor cantidad de cierre de empresas. Avellaneda queda muy lejos de Nueva York y cada vez más lejos de la Casa Rosada.

Javier Milei y Toto Caputo en su libre interpretación de los datos de la economía. 
Javier Milei y Jamie Dimon, ceo de J.P. Morgan (Fotomontaje).

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