Sólo faltaron diez presencias para abrir el recinto. No estuvieron referentes de gobiernos locales como el de Salta, Misiones, Río Negro, San Juan y Santa Cruz, ni el grupo de radicales identificados con el presidente del partido, el senador Martín Lousteau. Hubo problemas en la cancelación de vuelos, pero Unión por la Patria mostró asistencia casi perfecta, con 92 presentes sobre 99. Cinco llegaron tarde porque viajaron por tierra.
Todas las fuerzas políticas sintieron que ganaron. En Hacemos Coalición Federal -el bloque integra la Coalición Cívica- destacan que al quedar tan cerca del cuórum, aún con ausencias propias y un temporal, lograron fijar la agenda al Gobierno.
La gran sorpresa de la sesión fue la ausencia de cinco miembros de Hacemos Coalición Federal, el bloque que convocó. No estuvo Margarita Stolbizer, -de viaje-, y tampoco cuatro referentes de gobernadores. Se trata del entrerriano Francisco Morchio, cercano a Frigerio; y de los cordobeses Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez y Alejandra Torres, quienes responden a Llaryora. Sí ocuparon sus bancas dos representantes de esa provincia: Juan Brügge -también del riñón de Llaryora- y Natalia De la Sota.
Los partidos provinciales brillaron por su ausencia y hasta enviaron mensajes favorables al Gobierno. Por caso, la salteña Yolanda Vega, cercana al gobernador Gustavo Sáenz, entró al recinto con la sesión iniciada. No se mostró su compañera y jefa del bloque Innovación Federal, Pamela Caletti. Los santacruceños José Garrido y Sergio Avecedo, socios del gobernador Claudio Vidal, ocuparon sus bancas cuando se realizaban los discursos en minoría.
Este sexteto ya había dado señales rupturistas durante el primer día de debate de la ley ómnibus, cuando abandonó el recinto al momento de votarse un pedido de Unión por la Patria para devolver el proyecto a comisión, por los incidentes que había fuera del palacio.
Valdés también hizo su aporte: no estuvieron los radicales correntinos, ni siquiera Manuel Aguirre, su rival en la interna local que suele desafiarlo con sus decisiones.
El gesto de Lousteau
Entre las bancas vacías de la UCR hubo varias sorpresas. No ayudó para el cuórum el sector de Evolución, cercano al presidente del partido, Lousteau, quien el lunes irrumpió con un comunicado crítico contra el Gobierno.
Por esa misma razón dejó su banca vacía el radical santafesino Mario Barletta, quien había chocado fuerte con el jefe de la bancada, cuando le pidió dar cuórum y votar su proyecto de emergencia en seguridad.
Hubo otras ausencias radicales llamativas como las de Jorge Rizzotti y Natalia Sarapura, de Jujuy y con cercanía al exgobernador Gerardo Morales, enfrentado a Milei.
Debate en minoría
Sin cuórum, la sesión se realizó con discursos en minoría, en su mayoría para exigir la creación de las comisiones. En La Libertad Avanza era tanta la algarabía que había en el Congreso por la sesión caída, que hubo versiones sobre un operativo similar del ministro del Interior, Guillermo Francos, para frustrar la votación del decretazo en le Senado este jueves.
En HCF están dispuestos a retirar la sesión especial pedida el martes, para tratar la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente, si antes se constituye la Comisión de Educación. Ese será el método para exigir tratar cada tema que les interese .
“No hay sector de la sociedad que se haya perjudicado más con la inflación”, remarcó el diputado. Consideró “insuficiente”, la decisión de importar medicamentos.
El jefe de la bancada de Unión por la Patria, Germán Martínez, anunció que su bloque estará en todas las sesiones especiales. "Al oficialismo lo salvaron las fuerzas del cielo, que perjudicaron con las lluvias e imposibilitaron que por muy poquitos diputados hoy no tengamos cuórum”.