Una vecina de Allen presentó formalmente ante el Concejo Deliberante local un pedido de revocatoria de mandato contra Marcelo Román, el único intendente de La Libertad Avanza en Río Negro. Alrededor de 3.200 firmas acompañaron la presentación que dejó el jaque al jefe comunal.
La presentación fue realizada por Silvina Susana Cantero, una docente jubilada que aseguró haber llevado adelante la campaña de recolección de firmas de manera independiente y sin respaldo partidario. El expediente ingresó con sello oficial al Concejo Deliberante amparándose en el artículo 98 de la Carta Orgánica Municipal, que contempla el mecanismo de revocatoria para autoridades electas cuando existe un pedido ciudadano respaldado por un 10% del padrón electoral.
La ofensiva vecinal aparece en el peor momento político para Román. El intendente enfrenta una investigación penal por presunta administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y peculado. La audiencia de formulación de cargos fue fijada para el próximo 8 de junio y en el entorno municipal reconocen que el escenario comenzó a volverse cada vez más complejo.
Una rebelión vecinal que nació fuera de los partidos
La imagen de una docente jubilada encabezando un pedido de destitución contra un intendente libertario rápidamente alteró el tablero político local. Según pudo reconstruir Letra P a partir de conversaciones con funcionarios, concejales y dirigentes vinculados al oficialismo municipal, la movida generó desconcierto dentro del gobierno, donde inicialmente sospecharon que detrás de la recolección de firmas existía una estructura partidaria operando en las sombras.
Sin embargo, nada indica que Cantero haya tenido alguna articulación formal con sectores políticos opositores. La propia impulsora manifestó que la iniciativa la comenzó a iniciar desde septiembre del 2025 y dejó asentado en el escrito oficial que actuó “a título personal”, desligando el reclamo de cualquier patrocinio o encomienda de agrupaciones políticas, civiles o religiosas.
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Silvina Susana Cantero, docente jubilada de la ciudad de Allen, Río Negro.
Ante la consulta de Letra P , Cantero contó que la recolección de firmas llevó meses. Lo hizo mediante mesas en la vía pública con una extrabajadora municipal que fue echada por el intendente. Se sentaron en la salida de bancos, establecimientos públicos y hasta el propio hospital de la ciudad. "Leí que era una posibilidad a través de la Carta Orgánica y comencé en la vía pública a vecinos si estaban interesados e ir por distintos barrios y así fui recolectando firmas", señaló.
En Allen, la crisis institucional se volvió tema cotidiano durante el último año y cualquier movimiento social o vecinal rápidamente es leído en clave partidaria. El deterioro de la relación entre la administración municipal y parte de la ciudadanía comenzó a profundizarse a medida que crecían los reclamos vinculados al funcionamiento de los servicios públicos y las denuncias por presuntas irregularidades administrativas.
Cantero, afiliada históricamente a UnTER pero sin participación orgánica en estructuras partidarias, terminó convirtiéndose en la cara visible de un malestar que atraviesa distintos sectores sociales de la ciudad. La docente jubilada sostuvo que las firmas fueron reunidas en diferentes tramos y aseguró que el nivel de adhesión reflejó un descontento generalizado con la gestión municipal.
Servicios públicos bajo la lupa
El núcleo central del pedido de revocatoria que empieza a causar revuelo en la Patagonia apunta directamente contra el funcionamiento de la administración local. En el escrito, la impulsora denunció una “profunda ineptitud” en la prestación de los servicios básicos y describió un escenario de “abandono progresivo” en distintas áreas sensibles para la vida cotidiana de los vecinos.
Entre los principales reclamos aparecen la falta de limpieza urbana, las deficiencias en la recolección de residuos domiciliarios y las fallas persistentes en el sistema de alumbrado público. El documento al que tuvo acceso este medio, también menciona la ausencia de mantenimiento en calles y espacios públicos, además del deterioro operativo de maquinarias, herramientas e infraestructura municipal.
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Río Negro: Municipalidad de Allen.
La presentación sostiene además que la crisis no responde únicamente a problemas económicos o financieros, sino a una “falta de gestión” que terminó afectando la capacidad de respuesta del municipio. Cantero advirtió que existe una preocupante carencia de mantenimiento de insumos, maquinarias y recursos humanos, situación que impacta directamente en la calidad de los servicios que reciben los vecinos.
Dentro del oficialismo reconocen en privado que el desgaste de la gestión comenzó a hacerse visible hace varios meses. El deterioro de algunos servicios urbanos y las dificultades para sostener el funcionamiento cotidiano de distintas áreas municipales generaron tensiones internas y cuestionamientos incluso dentro de sectores que originalmente acompañaban al intendente.
Del radicalismo a La Libertad Avanza
La crisis actual también expone el particular recorrido político de Román. El intendente llegó al poder con origen en la Unión Cívica Radical, aunque posteriormente rompió con el partido y terminó alineándose políticamente con La Libertad Avanza.
Ese movimiento le permitió acercarse al armado libertario en Río Negro y construir un vínculo político con la diputada nacional Lorena Villaverde, una de las principales referentes del oficialismo nacional en la provincia. La relación con Villaverde fortaleció inicialmente el posicionamiento político de Román dentro del espacio libertario, aunque el avance de la causa judicial y el creciente conflicto social comenzaron a erosionar ese respaldo.
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La diputada nacional de Río Negro, Lorena Villaverde y el intendente de Allen, Marcelo Román, en playa de mayo.
En el escenario político local, la presentación de la revocatoria fue leída como una señal de alarma sobre el deterioro de la gobernabilidad municipal. Algunos sectores opositores comenzaron a seguir de cerca el proceso administrativo que ahora deberá encarar el Concejo Deliberante, mientras en el oficialismo intentan evitar que la crisis derive en un desborde institucional.
Marcelo Román, ante la Justicia y el Concejo Deliberante
La situación judicial del intendente aparece como el principal factor de desgaste político. Román enfrenta una investigación por presunta administración fraudulenta y peculado en una causa que analiza un supuesto desvío de fondos públicos municipales. La audiencia de formulación de cargos prevista para el 8 de junio se transformó en un punto de inflexión para el futuro político del jefe comunal. La cercanía de esa instancia judicial añade todavía más presión sobre una gestión que ahora también enfrenta un frente institucional impulsado por sectores de la propia comunidad.
Mientras tanto, el Concejo Deliberante deberá iniciar el análisis formal del expediente presentado por Cantero. El primer paso será verificar la autenticidad de las firmas y determinar si el pedido alcanza el porcentaje requerido por la Carta Orgánica Municipal. Si supera esa etapa administrativa, Allen podría encaminarse hacia una consulta popular inédita para decidir en las urnas la continuidad o no del intendente.
En medio de ese escenario, la figura de una docente jubilada terminó convirtiéndose en el epicentro de una crisis política que amenaza con alterar por completo el mapa de poder en una de las ciudades más importantes del Alto Valle rionegrino.