Los gremios docentes de Santa Fe a cada lado y funcionarios de Maximiliano Pullaro en la cabecera de la mesa.
A semanas de una nueva reunión paritaria en Santa Fe la temperatura sigue escalando. En la Casa Gris creen que el planteo de los gremios docentes, que reclaman ahora una recomposición del 35%, esconde un interés político partidario vinculados a sectores del kirchnerismo, lo que anticipa negociaciones calientes.
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El cálculo del Ejecutivo es que “cada punto anualizado es cercano a 70.000 millones de pesos" y esa cifra, multiplicada por los 35 puntos demandados, agotaría el Presupuesto.
Sin embargo, en el gobierno santafesino toman nota de la situación y analizan cómo seguir. Semanas atrás, el gobernador Maximiliano Pullaro se mostró componedor y dijo: “Vamos a ver cuál fue el impacto de la inflación y cuál el de la recomposición salarial que habíamos dispuesto en función del aumento de precios proyectado".
Reclamo con tinte partidario
En la Casa Gris conjeturan que los reclamos docentes esconden un interés político y “no la representación de los trabajadores”. Entienden que hay vinculación directa con parte del peronismo, más puntualmente con el kirchnerismo y algunos dirigentes de la provincia de Santa Fe. Los gremios rechazan esa hipótesis.
Marcha de docentes reclamando frente a Casa de Gobierno.
En la cartera de Educación defienden la gestión y aseguran que los gremios no aceptan el proceso de cambio en marcha en el sistema educativo santafesino. “No les importa la alfabetización, creen en la no repitencia, quieren descontrol en el sistema”, acusan y afirman que hay muchos docentes que no se sienten representados por las cúpulas sindicales.