Biocombustibles: Patricia Bullrich no puede avanzar con la reforma y presiona a 13 aliados
El proyecto de la jefa de La Libertad Avanza está congelado en comisiones. La presión de las pymes y de la industria del biodiesel, claves de la resistencia.
Patricia Bullrich, jefa de LLA en el Senado, autora de la reforma a la ley de biocombustibles.
La parálisis que atravesó el Senado durante el conflicto por la continuidad del exjefe de Gabinete Manuel Adorni, también frenó el proyecto de Patricia Bullrich para modificar la ley de biocombustibles. La iniciativa enfrenta un fuerte rechazo de las cámaras que agrupan a las pymes del sector, las principales perjudicadas por la reforma.
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El proyecto apenas tuvo una reunión informativa en un plenario de las comisiones de Presupuesto y de Minería, Energía y Combustibles de la cámara alta, en la que Bullrich reunió a 13 aliados que, por ahora, no muestran voluntad de acompañarla.
Consultados por Letra P, la mayoría de esos senadores admitió que el debate quedó en suspenso. Fuentes del oficialismo confirmaron, además, que ni siquiera está previsto convocar a las comisiones antes del receso invernal. Confían en alcanzar un entendimiento con la industria del bioetanol, pero reconocen que las diferencias con el sector del biodiésel siguen sin resolverse.
La iniciativa propone elevar del 12% al 15% el porcentaje obligatorio de bioetanol en las naftas y aumentar del 7,5% al 10% el corte de biodiésel en el gasoil. También incorpora otros combustibles renovables, como el biometano y los combustibles sostenibles para aviación.
Los límites de Patricia Bullrich
El principal foco de conflicto es que el proyecto elimina los cupos del mercado interno que la ley sancionada en 2021 reserva para las pymes. Según el sector, esa modificación pondría en riesgo la continuidad de 27 empresas y favorecería a las grandes cerealeras, cuyas plantas están integradas a los complejos oleaginosos de Santa Fe.
En La Libertad Avanza reconocen que la resistencia de la industria del biodiésel y de las pequeñas empresas frenó el tratamiento. "Quieren conservar una porción del mercado y Javier Milei no está dispuesto a ceder. Además, como el régimen vence en 2030, cuanto más pase el tiempo, más difícil será acercar posiciones", explicó a Letra P un senador oficialista.
El proyecto también exime al biodiésel y al bioetanol del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono.
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Hay otros dos puntos que tampoco lograron consenso. Uno es la eliminación del sistema de precios regulados para reemplazarlo por un mercado electrónico administrado por un operador independiente, con un tope equivalente a la paridad de importación. El otro habilita a las refinerías a computar el coprocesamiento de materias primas no fósiles como parte del corte obligatorio de biodiésel.
Los aliados que no aparecen
Para asegurarse el control de las comisiones, Bullrich desplazó al peronismo y fortaleció a los bloques dialoguistas, que obtuvieron al menos ocho vocalías en cada cuerpo. Presupuesto y Energía no fueron la excepción, pero esa ingeniería política no le alcanzó para reunir los apoyos necesarios para avanzar con la reforma del mercado de biocombustibles.
Tres senadores integran ambas comisiones: Martín Goerling Lara (PRO), Mariana Juri y Flavio Fama (UCR). Completan Presupuesto Silvana Schneider (UCR), Alejandra Vigo y Carlos Espínola (Provincias Unidas), Beatriz Ávila (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca).
En Energía, los aliados del Gobierno son Eduardo Galaretto (UCR), Flavia Royón (Salta), José María Carambia (Santa Cruz), Julieta Corroza (Neuquén) y Carolina Moisés (Convicción Federal).
Detrás de varios de esos votos aparecen gobernadores de provincias con fuerte peso en la producción de biocombustibles. El santafesino Maximiliano Pullaro influye sobre Galaretto; el cordobés Martín Llaryora mantiene una relación política con Vigo y ya dejó en claro que acompañará la posición de Santa Fe, por lo que tampoco facilitará el avance del proyecto.
Los gobernadores meten presión
También juega el salteño Gustavo Sáenz, cuya principal referencia en el Senado es Royón y mantiene un acuerdo político con la jujeña Carolina Moisés. Salta es una de las provincias líderes en la producción de bioetanol, actividad que tiene su principal polo en Tucumán, donde el gobernador Osvaldo Jaldo también hace sentir su influencia a través de Beatriz Ávila, su aliada política.
El santacruceño José María Carambia conserva autonomía y sólo consulta con el gobernador Claudio Vidal en situaciones de máxima tensión política.
Los radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco) también tienen senadores con peso en la discusión y, por ahora, prefieren esperar antes de definir una posición. Mientras Bullrich no consiga las firmas necesarias para emitir dictamen, el proyecto seguirá guardado y el Gobierno deberá mantener el esquema vigente.
La falta de expectativas sobre una reactivación del debate es tal que esta semana Bullrich celebró junto a los senadores libertarios que siguen el tema la decisión de la Unión Europea de levantar restricciones a las exportaciones argentinas de biocombustibles. Esas barreras habían incrementado la presión de las grandes empresas integradas para recuperar participación en el mercado interno. Por ahora, el oficialismo no reúne los votos para concederles ese cambio.